"“No me permito más sentirme culpable por estar enferma”, señala
Graciela, argentina en situación irregular y residente en Canarias. Su
tono es enérgico. Su pareja, a su lado, asiente. “Nosotros ya pagamos la
sanidad a través de otros impuestos”, se queja él. Los dos vinieron a
trabajar a España pero los planes no salieron como esperaban. “Nos
estafaron”, cuentan. Ahora se han quedado desamparados y sin sanidad. (...)
“En mi vida tengo algún derecho, y por lo menos tengo
derecho a saber que tengo médico”, prosigue Gacriela, enferma de cáncer.
Tras la entrada en vigor de la medida, los medicamentos que necesita
esta mujer han pasado de costar 60 a 1.600 euros mensuales.
“Para pagar
1.600 euros mensuales dejo de comer porque, ¿qué como? Pasta, que es más
barata y me faltan las proteínas, y entonces me dan más medicamentos”,
relata Graciela. “Mi enfermedad no va con el tiempo de ese papelito, mi
enfermedad sigue su curso”, añade, al borde del llanto.
Otro inmigrante afectado, Juan, cubano, cuenta cómo paradójicamente
mientras él aquí no tiene asistencia médica gratuita, su hijo estudia
medicina en Cuba. En el documental vemos a Juan hablando por teléfono
con su familia mientras les intenta explicar lo absurdo del real
decreto. “No concibo que una persona que sea humana sea capaz de tomar
una medida, una ley como esa”, denuncia este hombre. (...)
Ana Rico, investigadora en salud pública, advierte del
riesgo de un desplome de la esperanza de vida en España. “No creo que
haya un derecho humano más claro que el derecho a vivir lo mismo que
otras personas”, señala esta exprofesora de la universidad de Oslo.
Para
Santiago Romero, jefe del servicio de enfermedades infecciosas del
hospital Ramón y Cajal de Madrid, “un recorte en materia sanitaria
siempre tiene consecuencias sobre el individuo, pero en el caso de las
enfermedades transmisibles, las consecuencias se extienden a toda la
población y se convierte en un problema de salud pública”.
El documental trata también, a través de una serie de infografías, la
evolución del modelo sanitario español desde 1931. A partir de 1995 este
modelo se financia en su totalidad a partir de los impuestos directos e
indirectos que pagan los ciudadanos.
“A las personas inmigrantes a las
que se les exige pagar un seguro para recibir atención, se les está
haciendo pagar dos veces, porque ya han contribuido a pagar el sistema
sufragando el IVA y los impuestos especiales”, concluye Álvaro González,
presidente de Médicos del Mundo." (eldiario.es, 08/04/2013)
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