"La
mayor parte de las personas son decentes, honestas y generosas. La
mayor parte de los que nos gobiernan son bastardos inveterados. Ésta es
la conclusión a la que he llegado tras muchos años de periodismo.
Mientras escribo sobre el Domingo Negro, justo cuando todo el espectro del gobierno británico comienza a atentar contra las vidas de los pobres, esta idea vuelve a asediarme.
Armados
de una crueldad inhumana, aquellos que desviaron la mirada del pueblo
le culpan ahora de su ceguera". Este gobierno, cuya nefanda gestión de
la economía ha obligado a muchos a vivir de sus limosnas, culpa ahora a
los enfermos, a los desempleados y a los que sufren salarios precarios
de una crisis provocada por la élite más salvaje, y les castiga de forma
acorde.
La mayoría de los afectados por el impuesto dormitorio,
introducido a día de hoy, son discapacitados. Miles de personas serán
desalojadas de sus viviendas y muchos más forzados a la indigencia.
Se retirará la exención de impuestos sobre bienes inmuebles para los pobres;
se recortará la asistencia legal para pleitos civiles. Pese a ello, a
finales de esta semana aquellos que ganen más de 150.000 libras al año
verán cómo los impuestos sobre sus rentas disminuirán.
Dos
días después se recortarán los pagos de prestaciones a los pobres en
términos reales. Una semana después de esto, las miles de familias que
habitan en pueblos y municipios donde los precios de las viviendas son
más altos serán desahuciados debido al nuevo límite de prestaciones
concedidas. Estamos siendo testigos de una verdadera y salvaje guerra de
ricos contra pobres.
Por
tanto, la vieja pregunta vuelve con más fuerza: ¿Por qué la mayoría de
gente decente permite que la gobierne una minoría bruta y antisocial?
Parte de la razón es que esa minoría controla la película. Tal y como explicó John Harris en The Guardian,
un amplio número de personas (incluyendo muchas que dependen de ello)
han sido persuadidas de que la mayoría de los que reciben los beneficios
de la seguridad social son holgazanes irresponsables y defraudadores
libertinos.
A pesar de todo lo ocurrido en los últimos dos años, parece
que Rupert Murdoch, Lord Rothermere y los otros magnates de los medios
de comunicación aún gobiernan el país. Su implacable propaganda, en la
que incluyen los casos más excepcionales y terribles con objeto de
caracterizar a toda una clase social, sigue siendo tremendamente
efectiva. El divide y vencerás tiene hoy más vigencia que nunca." ('Comunismo, Estado de Bienestar... ¿Renta Básica?', de
George Montbiot, Sin Permiso, 07/04/2013)
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