"El racionamiento del crédito en euros alimenta perversamente el efecto
procíclico de la consolidación fiscal. En España, para estimular la
economía, deberíamos emitir europesetas electrónicas, bajo supervisión
del Banco Central Europeo, complementarias con el euro.
Mientras la
emisión de europesetas respecte los objetivos de inflación la paridad
interna europeseta/euro 1:1 se mantendrá naturalmente. Las
disfuncionalidades constatadas en el "corralito" argentino y la doble
moneda cubana, con su sistema de cambios múltiples, no serían aplicables
al sistema complementario euro/europeseta. (...)
Sin embargo, a pesar de las enseñanzas de la historia económica
contemporánea, salvo los proponentes de la europeseta electrónica
complementaria al euro nadie ha buscado soluciones radicales a una
crisis cuyos intensos trazos requieren intensas, meditadas y
revolucionarias soluciones.
Con seis millones de parados cierto tipo de
ortodoxia y pusilanimidad intelectual debería constituir delito.
Europesetas electrónicas para compensar la escasez de euros
Somos conscientes que la fluidez del crédito es una condición necesaria pero insuficiente para el crecimiento. Pero aun siendo necesarios, los saneamientos y ajustes, públicos y privados, no concurren por sí solos a estimular ni garantizar una sólida recuperación económica en un país con más de seis millones de parados.
Europesetas electrónicas para compensar la escasez de euros
Somos conscientes que la fluidez del crédito es una condición necesaria pero insuficiente para el crecimiento. Pero aun siendo necesarios, los saneamientos y ajustes, públicos y privados, no concurren por sí solos a estimular ni garantizar una sólida recuperación económica en un país con más de seis millones de parados.
De seguir así, la larga crisis no
tendrá forma de W (en este momento más bien de M) sino de L seriada como
peldaños de escalera.
Los proponentes de la europeseta electrónica hemos planteado en distintos foros y medios –en este diario, sin ir más lejos- la necesidad de complementar el euro –insistimos, no se trata de substituir el euro ni salir de la eurozona sino complementarlo- con una moneda que conserve su poder adquisitivo y ayude a paliar la necesidad de financiación, el racionamiento de liquidez, que sufren empresas y familias españolas.
Sin renunciar al euro, concebimos la europeseta electrónica como unidad de cuenta, complementaria, cerrada, esto es, utilizable solo dentro del territorio español, que carecerá por tanto de convertibilidad exterior y sin circulación material, en billetes o monedas, que quedaría exclusivamente reservada al euro.
Los proponentes de la europeseta electrónica hemos planteado en distintos foros y medios –en este diario, sin ir más lejos- la necesidad de complementar el euro –insistimos, no se trata de substituir el euro ni salir de la eurozona sino complementarlo- con una moneda que conserve su poder adquisitivo y ayude a paliar la necesidad de financiación, el racionamiento de liquidez, que sufren empresas y familias españolas.
Sin renunciar al euro, concebimos la europeseta electrónica como unidad de cuenta, complementaria, cerrada, esto es, utilizable solo dentro del territorio español, que carecerá por tanto de convertibilidad exterior y sin circulación material, en billetes o monedas, que quedaría exclusivamente reservada al euro.
La europeseta, simultaneada con el euro si bien con
menor porcentaje en la masa monetaria, será además de curso legal (con
capacidad liberatoria) asignando a 1 europeseta el contravalor de 1 euro
(en notación compacta 1:1).
Ocurre que con el euro como moneda oficial, ni empresarios ni consumidores ni el Estado lo necesitan para adquirir bienes y servicios nacionales (aunque nunca lo son completamente pues siempre incorporan algún input de importación) sino simplemente una moneda cerrada pero de curso legal, forzoso, en paridad 1:1 con el euro lo cual permite que todos los precios de bienes, servicios, derechos y obligaciones se denominen en euros pero con el mismo contravalor en europesetas.
Ocurre que con el euro como moneda oficial, ni empresarios ni consumidores ni el Estado lo necesitan para adquirir bienes y servicios nacionales (aunque nunca lo son completamente pues siempre incorporan algún input de importación) sino simplemente una moneda cerrada pero de curso legal, forzoso, en paridad 1:1 con el euro lo cual permite que todos los precios de bienes, servicios, derechos y obligaciones se denominen en euros pero con el mismo contravalor en europesetas.
Respecto a los bienes importados (en
euros) que se puedan adquirir "en" el mercado nacional (cosa distinta
serían los que se adquirieran "desde" el mercado nacional) bien sean
terminados o como inputs intermedios, tampoco es necesario que el
consumidor final pague el 100% de su precio en euros puesto que
incorporan impuestos, salarios, beneficios, costes de transacción,
costes de almacenamiento y distribución, etc., generados en España y que
pueden pagarse parcialmente en europesetas.
Para todos los efectos, la
única diferencia entre ambos tipos de bienes, nacionales y de
importación, es el porcentaje de su precio que puede pagarse en
europesetas. Así como existen tres tipos de IVA pueden existir tres
tipos de bienes y servicios (además de salarios de nueva creación,
cotizaciones profesionales y empresariales a la SS, impuestos, salarios
de funcionarios, pensiones, loterías, becas, tasas académicas, fianzas,
I+D, ayudas asistenciales, multas, etc.) clasificados según el
porcentaje en europesetas que se puede entregar al adquirirlos: cuantos
más inputs nacionales integren mayor será el porcentaje en europesetas
que se podrá pagar.
En consecuencia, si el Banco de España (supervisado por el Banco Central Europeo al que se le asignaría el control de un objetivo de inflación) pudiese emitir europesetas, parte de las transacciones realizadas en euros quedarían sustraídas a las necesidades de financiación externa, el crédito a las empresas en europesetas estimularía la actividad económica al tiempo que su desapalancamiento en euros se facilitaría, el Estado captaría más impuestos y necesitaría menos euros para hacer frente a la deuda y al gasto.
Tampoco la moneda complementaria es inflacionista en sí misma puesto que por definición es aquella que permite una transacción sin la cual no se realizaría. Si además las europesetas fueran electrónicas se obtendrían varias ventajas adicionales.
En fin ¿con la europeseta podríamos caer en las nefastas dinámicas de la doble moneda cubana o del corralito argentino? se preguntarán algunos. Pues no, con la ciencia económica en mano, es nuestra respuesta. (...)
En consecuencia, si el Banco de España (supervisado por el Banco Central Europeo al que se le asignaría el control de un objetivo de inflación) pudiese emitir europesetas, parte de las transacciones realizadas en euros quedarían sustraídas a las necesidades de financiación externa, el crédito a las empresas en europesetas estimularía la actividad económica al tiempo que su desapalancamiento en euros se facilitaría, el Estado captaría más impuestos y necesitaría menos euros para hacer frente a la deuda y al gasto.
Tampoco la moneda complementaria es inflacionista en sí misma puesto que por definición es aquella que permite una transacción sin la cual no se realizaría. Si además las europesetas fueran electrónicas se obtendrían varias ventajas adicionales.
En fin ¿con la europeseta podríamos caer en las nefastas dinámicas de la doble moneda cubana o del corralito argentino? se preguntarán algunos. Pues no, con la ciencia económica en mano, es nuestra respuesta. (...)
El secreto del mantenimiento de la paridad real 1:1 europeseta/euro
reside en el poder liberatorio de la europeseta a condición que el
Estado la avale en la práctica al aceptarla en paridad 1:1 para sus
pagos y cobros, al menos hasta un determinado porcentaje, y que no
pretenda aprovecharse en el corto plazo de la ilusión monetaria
emitiendo europesetas a tasas inflacionistas.
Es decir, el Gobierno no
debería aumentar en europesetas los sueldos de los funcionarios, por
ejemplo, para acallar las reivindicaciones que no pudiese satisfacer en
euros. Por esta crucial razón proponemos que las europesetas sean
emitidas por el Banco de España bajo supervisión del BCE.
Tampoco puede instaurarse una dualidad de mercado en la que algunos bienes sean susceptibles de ser adquiridos en euros y otros en europesetas –como en Cuba- pero sí puede y debe darse un porcentaje máximo de pagos en europesetas puesto que al ser cerradas dificultan la importación de bienes y servicios extranjeros –soportando eventualmente en el mercado cambiario los correspondientes switching costs- lo cual es una ventaja en orden a reequilibrar la balanza por cuenta corriente.
Por otra parte, hemos visto que para contrarrestar los efectos del pánico bancario se instauró el corralito. La estampida bancaria solo puede darse cuando se retira el dinero del banco en efectivo -y no recae en otro banco porque se atesora- o se transfiere a una cuenta fuera del país.
Tampoco puede instaurarse una dualidad de mercado en la que algunos bienes sean susceptibles de ser adquiridos en euros y otros en europesetas –como en Cuba- pero sí puede y debe darse un porcentaje máximo de pagos en europesetas puesto que al ser cerradas dificultan la importación de bienes y servicios extranjeros –soportando eventualmente en el mercado cambiario los correspondientes switching costs- lo cual es una ventaja en orden a reequilibrar la balanza por cuenta corriente.
Por otra parte, hemos visto que para contrarrestar los efectos del pánico bancario se instauró el corralito. La estampida bancaria solo puede darse cuando se retira el dinero del banco en efectivo -y no recae en otro banco porque se atesora- o se transfiere a una cuenta fuera del país.
Con la moneda electrónica no puede suceder tal cosa toda vez que
si el dinero electrónico sale de una cuenta nacional tiene que ir
forzosamente a otra cuenta nacional ya que la europeseta no sería de
curso legal en la zona euro sino solamente en España.
Por tanto, aunque
teóricamente la estampida pudiese darse con relación a algún banco ello
no afectaría al sistema bancario en su conjunto habida cuenta que la
moneda electrónica siempre tiene que transitar por el sistema bancario
en circuito cerrado hasta que se destruya por reembolso de la emisión
inicial.
Más importante aun, el problema que sufrió Argentina provino del anclaje de su moneda nacional a una moneda más fuerte garantizando la convertibilidad con suficientes reservas que a la postre se secaron. Nuestra propuesta no somete a España a esa insuperable restricción puesto que ya disponemos de una moneda nacional fuerte: el euro.
Más importante aun, el problema que sufrió Argentina provino del anclaje de su moneda nacional a una moneda más fuerte garantizando la convertibilidad con suficientes reservas que a la postre se secaron. Nuestra propuesta no somete a España a esa insuperable restricción puesto que ya disponemos de una moneda nacional fuerte: el euro.
El error de los críticos radica en enlazar cosas distintas: el
mecanismo de la paridad legal con la convertibilidad fija garantizada
por un currency board (o por un sistema de caja como el de libra de
Bristol/Bristol Pound)." (Juan José R. Calaza y Juan José Santamaría, Faro de Vigo, Rebelión, 26/03/2013)
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