Fuente: Elaboración propia a partir de datos de SAREB. Datos en millones de euros
" El panorama es desolador: Se han
socializado las pérdidas derivadas de la burbuja inmobiliaria y se ha
hecho “por la puerta de atrás”, ocultando la participación pública en el
rescate y el riesgo para el Estado que compromete sus finanzas para las
próximas décadas.
Y toda esta desastrosa actuación ha ido acompañada
del salvamento de los causantes de la quiebra y cediendo la mayoría
accionarial en la sociedad de gestión de dichos activos a inversores
privados (fundamentalmente bancos) cuyos intereses son diametralmente
opuestos a los de la ciudadanía, que es la que pone el dinero. (...)
Se cumplen ya 8 meses desde la puesta
en marcha la Sociedad de Gestión de Activos procedente de la
reestructuración bancaria (SAREB). La denominación oficial no ha
conseguido ocultar el nombre por el que realmente este instrumento es
conocido en sociedad: Hablamos del “banco malo”. (...)
SAREB ha adquirido inmuebles, créditos y suelo por valor de 50.653
millones de euros después de aplicar un descuento medio del 63% sobre el
que tenían en las entidades. Cuenta en la actualidad con más de 55.700
viviendas y unos 30.000 activos anexos, como plazas de garaje y
trasteros.
Además, posee más de 185.000 metros cuadrados en oficinas,
una treintena de hoteles, y 150.000 metros cuadrados de superficie
alquilable en centros comerciales. También se ha convertido en
propietario de 15.075 solares (13 millones de metros cuadrados) de los
cuales solamente un tercio tienen la consideración de suelo urbano. En
definitiva, se ha convertido en la empresa inmobiliaria más importante
de España y una de las primeras de la Unión Europea.
Pero el tiempo transcurrido permite
confirmar los peores presagios que los críticos con la puesta en marcha
de SAREB manifestaron desde el principio. Además de la descomunal
estafa que supone asumir con fondos públicos la desastrosa gestión
realizada por las entidades bancarias, el diseño del mecanismo utilizado
convierten el mismo en inútil para resolver el problema de la quiebra
de las entidades por las siguientes razones:
1. SAREB no aborda la totalidad del
problema. El volumen de créditos, inmuebles y suelo transferido a la
misma no ha supuesto ni el 40% del existente en el sistema bancario. En
su afán de minimizar el problema existente, se deja fuera del perímetro
de la misma a más del 60% de los activos tóxicos reconocidos y a la
mitad de las entidades bancarias con el peregrino argumento de que “no
han recibido ayudas públicas en el marco del rescate europeo”. (...)
2. Los recursos propios que se han fijado para la puesta en marcha de SAREB son insuficientes para la magnitud del reto al que se enfrenta ya que solamente el 2% de los activos adquiridos han sido aportados por los accionistas. El resto es deuda avalada por el Estado. (...)
3. El traspaso de activos tóxicos a una entidad que no tendrá operativa bancaria produce una paradoja de enorme importancia en cuanto a las necesidades de capital de los bancos que se liberan de ellos. Reduce drásticamente el importe de activos ponderados por riesgo y es sobre este dato sobre el que se aplica el requerimiento del 9% de capital de máxima calidad. (...)
A un sector cuyo problema fundamental es la escasez de patrimonio neto, se le reducen las exigencias con un nuevo artificio contable.
4. SAREB se presenta como una
sociedad “que no forma parte del sector de Administraciones Públicas”.
Se trata de una forma de ocultar una realidad evidente. Para adquirir
50.653 millones de euros de activos tóxicos, el Estado ha aportado más
de 52 mil millones de euros entre capital, deuda subordinada y deuda
avalada. Sin embargo, el FROB tendrá una participación minoritaria en el
capital para evitar que las pérdidas de SAREB computen como déficit
público y la deuda sea considerada como pública. (...)
5. Los inversores privados que
participan en SAREB se beneficiarán de una ventajosa tributación fiscal
(1% en el impuesto sobre Sociedades). Si se trata de inversores
extranjeros tendrán exenciones en el Impuesto sobre la Renta de no
Residentes por los dividendos o ganancias patrimoniales que reciban por
su participación en SAREB.
6. Aún con las ventajas fiscales,
será extremadamente complicado para el Gobierno cumplir con la promesa
realizada a los inversores privados de la rentabilidad de la Sociedad de
gestión de activos. (...)
Se trata de descuentos sobre valores
de tasación del punto más álgido de la burbuja por lo que no hay
garantía alguna de que a los precios traspasados será posible su venta.
7. Hasta el mes de junio de 2013, SAREB únicamente ha vendido 700 inmuebles según la información facilitada. (...)
9. Para alcanzar la rentabilidad
presupuestada, SAREB deberá conseguir algo extremadamente complejo en la
situación actual: financiación para los activos que enajene. (...)
10. SAREB no ha planteado en su plan
de negocio ninguna alternativa en materia de política de vivienda
diferente a las estrategias fallidas que hasta el momento se han
utilizado en nuestro país. Ni alquiler social, ni erradicación de los
desahucios." (Carlos Sánchez Mato , Claridad, 13/07/2013)

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