"Fernando, Gonzalo y Julio han entrado a las 9:03 horas [de ayer] al
Ministerio de Economía y Competitividad cargados con tres cajas blancas
en las que portaban las 235.000 firmas que se han recogido a través de
la plataforma Change.org en defensa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y evitar “el colapso de la institución”.
Fuera, un centenar de trabajadores, científicos, ciudadanos y miembros de InvestigAcción y Ciencia sin futuro,
la mayoría ataviados con una camiseta roja, esperaban la salida de los
tres científicos. Seis minutos después, eran recibidos entre aplausos.
La Marea Roja por la defensa de la ciencia había dado un paso más.
“No
nos puede recibir nadie desgraciadamente porque la secretaria de Estado
[Carmen Vela] tiene cosas más importantes que hacer que atender a los
científicos”, ha espetado Julio Rodriguez, del CSIC a su salida del
ministerio. (...)
La petición está dirigida a Carmen Vela, secretaria de
Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación, cuyo gabiente, según
ha explicado Change.org, “recibe periódicamente un correo electrónico
informando de las firmas de apoyo que consigue la campaña”.
Según
ha explicado Rodriguez, “el Gobierno pagó 25 millones, más los 50 que
hemos ahorrado con políticas de austeridad muy severas, pero ahora mismo
necesitamos 75 millones de euros para no cerrar sus puertas”. Respecto
al compromiso de la secretaria de Estado de aportar 50 millones de
euros, el portavoz ha mostrado su escepticismo: “Hasta que no sea
ratificado, no dejan de ser unas palabras que no tienen por qué llevar a
ningún puerto”.
A las puertas del ministerio, algunos científicos ha coreado cánticos como Sin ciencia no hay futuro, bajo una pancarta en la que comparaban los 36.000 millones perdidos en la ayuda a la banca con los 75 que la institución científica necesita.
Los
argumentos que esgrimían para tratar de transmitir la urgencia de la
situación están relacionados con el cierre de líneas de investigación,
de centros, de investigadores que abandonan el país o la carrera
investigadora. (...)
En investigación no te puedes quedar parado nunca”, José Manuel Fernández, investigador del área de agrarias del CSIC.
Hasta
octubre sólo va a poder disponer de 3.000 euros. Dinero que se quedará
corto en la compra de material y “utilización de los servicios
requeridos para seguir con la investigación”.
Ruth Díaz, científico
titular del CSIC, es una de las tres personas que forman un pequeño
equipo del área de la neurociencia. Con la camiseta roja de
#SincienciaNohayFuturo, esta científica muestra su preocupación sobre su
futuro, el de la ciencia y el de la mayor institución científica
española y la tercera de Europa.
Explica que lleva un año y medio
trabajando en un proyecto con una partida total de 100.000 euros del
Plan Nacional del ministerio. Falta otro medio y año más para que la
investigación llegue a su fin.
Pero reconoce que las restricciones
económicas “están dificultando y limitando” el transcurso de la
investigación “porque no podemos comprar lo que necesitamos”, hasta tal
punto que no sabe si se completará.
“Nuestro futuro depende de
cómo se siga dando el dinero. Ahora mismo es todo un mar de dudas. Vamos
mes a mes sabiendo lo que tenemos disponible”, ha lamentado Díaz." (Berta del Río, La Marea, Rebelión, 31/07/2013)
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