"La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid echa a la calle
a fisioterapeutas y enfermeros de colegios públicos que serán
sustituidos por parados a los que sólo se les pide un mes de
experiencia.
Raquel tiene tres años y medio y una parálisis cerebral provocada por
una infección durante el embarazo de su madre (citomegalovirus
congénito). El año pasado su familia decidió escolarizarla en el mismo
colegio de Getafe al que va su hermana, un centro ordinario preparado
para atender las necesidades de niños y niñas con problemas motrices.
Allí conoció a Tania, su fisioterapeuta, quien tras mucho trabajo junto a
un logopeda y un técnico, ha conseguido que la pequeña gane movilidad y
coma con normalidad. Pero Tania ya no continuará el trabajo con ella
este curso. El motivo: llevar más de 24 meses contratada por obra y servicio por la Comunidad de Madrid.
Del mismo modo que sucede con los integradores sociales
en las aulas especiales para niños con TGD (Trastorno Generalizado del
Desarrollo), la Administración no contará con los fisioterapeutas y
enfermeros que hayan superado este periodo de contratación. La
consejería se escuda en el artículo 15.5 del Estatuto de los Trabajadores,
que obliga a hacer fijo a cualquier trabajador que encadene más de 24
meses de trabajo a lo largo de 30 meses en dos o más contratos.
Para
evitar contratarles indefinidamente, Educación dejará en la calle a
decenas de profesionales que llevan años atendiendo a niños con
problemas motores en centros públicos ordinarios o de educación
especial y que están especializados en este campo de la fisioterapia.
Saltándose el orden de la bolsa de trabajo que se creó en 2002,
la consejería llamará a personas que estén inscritas en el Sepe
(Servicio Público de Empleo Estatal) o que lleven poco tiempo trabajando
para la Comunidad de Madrid.
Tania Rodríguez de Castro, la
fisioterapeuta de Raquel, lleva cuatro años encadenando contratos de
obra y servicio, de septiembre a junio. Ha estado con Raquel un año
entero y alerta de las "graves consecuencias en el desarrollo de la
niña" que supondrá el cambio de profesionales que la atienden.
"Hacerte a
un niño con necesidades especiales y que él se haga a ti no se consigue
fácilmente, nos suele llevar tres o cuatro meses poder llegar a
comunicarnos con ellos. Sólo a partir de entonces se consiguen
resultados", cuenta Tania. (...)" (Público, 06/09/2013)
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