6.9.13

¡Todos con Tokio 2020! (... o con Estambul)

"¿Puede un país completamente arruinado, gastarse miles de millones de euros en los Juegos Olímpicos? 

Un país con 6 millones de parados que se va a quedar sin sanidad publica, sin colegios públicos, sin cultura,… un país que se esta remodelando solo para el disfrute de los rico…, donde dentro de poco, al igual que está ocurriendo en Grecia, se venderá aquí también comida para ricos y comida caducada para los pobres, eso si, ésta última algo más barata.

Pueden los miembros de un gobierno, que se supone que debe estar formado por personas honestas y comprometidas con los ciudadanos, atreverse a pensar, que ya no digo lanzarse a competir contra otros países, para conseguir algo tan frívolo e innecesario como unas Olimpiadas…. 

 Los JJOO son una autentica obscenidad para la realidad que vivimos en la actualidad,  propia de la decadencia en la que han caído la clase dirigente de España, es inaceptable que en estos tiempos de terrible crisis económica, nos quieran vender el  Madrid 2020.  

Que han sumado a tanto cinismo y desmán capitalista y que solo será una nueva vía para robar a manos llenas de las arcas públicas, Serán los incuestionables ladrones de siempre, los mismos que quieren esos Juegos a toda costa y que nos los están metiendo a la fuerza por los ojos, a través de la manipulación mediática.

 ¿Quien controlara los gastos de los políticos y sus amigos los empresarios que se impliquen en la preparación y explotación de los juegos? (...)

Nuestros dirigentes parecen vivir en un mundo paralelo, ajenos al acontecer diario del país, se puede afirmar que poco o nada les importamos, estarán planeando ya como y donde gastarse nuestro dinero, si consiguen el suculento negocio de los Juegos Olímpicos.
 
 Mientras los máximos exponentes de la España franquista viaja allende los mares, aquí nos hemos quedado el resto de ciudadanos, soportando en nuestras carnes el dolor de ver un país que se desangra, por las heridas abiertas nos están infringiendo a diario, esos que han viajado o viajaran en los próximos días a Buenos Aires. (...)"       (El comunista, 04/09/2013)

"Este fin de semana se reúne en Buenos Aires el Comité Olímpico Internacional para decidir qué ciudad albergará los juegos olímpicos de verano de 2020. 

Desde aquí quiero animar a todos nuestros lectores a apoyar encarecidamente la candidatura de Tokio 2020. (...)

Esto no lo hago porque Madrid me caiga mal, que es mi ciudad natal, o por ganas de llevar la contraria. La razón es mucho más sencilla: es una mala idea que Madrid organice unas olimpiadas. Lo era en las dos primeras ocasiones en las que se presentó la candidatura y lo es, quizás más que nunca, en esta tercera.

Y lo es por dos motivos. El primero porque económicamente no será rentable. La evidencia empírica es bastante clara. En este blog la hemos presentado aquí y aquí. A los políticos y promotores de tales eventos les encanta hablar de los maravillosos beneficios que estas cosas traen. 

La realidad es que los beneficios no compensan, en general, los costes de realizarlos. Incluso en un momento donde la economía esta deprimida, si uno quisiera gastar dinero (aunque esta no sea mi visión, que sigue favoreciendo una consolidación fiscal lenta pero segura), es mucho más lógico invertir en educación y sanidad, las dos verdaderas prioridades de un estado moderno.

El segundo motivo es porque lo único que harían tales juegos es darle una prórroga injustificable a un modelo de crecimiento basado en la construcción, el espectáculo y las actividades de bajo valor añadido que nos ha llevado al desastre actual (y que con Eurovegas, idea a la que también me opuse, ya ha tenido un nuevo impulso). 

 Que los políticos madrileños insistan por tres veces seguidas con este tema demuestra que siguen sin entender nada de nada. Lo último que Madrid y España necesita son más gastos inútiles y más distracciones de lo que importa de verdad para competir con éxito en la economía del 2020.

El caso más grave es, por supuesto, el de Ana Botella. Aupada a la alcaldía de Madrid por una serie de carambolas y por gracia del artículo 44 del código civil, se escuda detrás de los juegos como una manera de salvar su carrera política sin importarle la sensatez de la empresa en la que se embarca.

Pero no por ello los demás españoles se escapan de rositas. Los medios de comunicación se han apiñado todos detrás de la candidatura de Madrid sin levantar ninguna crítica seria y sin forzar a los políticos a responder si esto tiene o no sentido (por ejemplo, esta columna). Los españoles, en su complacencia habitual, responden en su abrumadora mayoría que están encantados con la idea y no emiten queja alguna.

 Luego, si por lo que sea nos dan las Olimpiadas, muchos de ellos serán los que en 2022 griten que esto fue un desastre y que la culpan la tienen “las listas cerradas/la gran banca/el neoliberalismo/las CC.AA./la reforma laboral/FEDEA/el Ratoncito Pérez” (cada uno seleccionará, claro, lo que sus prejuicios le dicten).

Es por ello que el esperpento de la candidatura de Madrid 2020 ejemplifica y resume buena parte de los problemas de España y que esta sea recompensada con una victoria sería una tristísima noticia.

En resumen: esperemos que la votación vaya por buen camino y que unos días tanto japoneses como españoles tengamos motivos para celebrar la mejor solución. ¡Todos con Tokio 2020!"                  ( Jesús Fernández-Villaverde , Nada es gratis,el 06/09/2013)

No hay comentarios: