"¿Puede un país completamente arruinado, gastarse miles de millones de euros en los Juegos Olímpicos?
Un país con 6 millones de parados que se va a quedar sin sanidad publica, sin colegios públicos,
sin cultura,… un país que se esta remodelando solo para el disfrute de
los rico…, donde dentro de poco, al igual que está ocurriendo en Grecia,
se venderá aquí también comida para ricos y comida caducada para los
pobres, eso si, ésta última algo más barata.
Pueden
los miembros de un gobierno, que se supone que debe estar formado por
personas honestas y comprometidas con los ciudadanos, atreverse a
pensar, que ya no digo lanzarse a competir contra otros países, para
conseguir algo tan frívolo e innecesario como unas Olimpiadas….
Los
JJOO son una autentica obscenidad para la realidad que vivimos en la
actualidad, propia de la decadencia en la que han caído la clase
dirigente de España, es inaceptable que en estos tiempos de terrible
crisis económica, nos quieran vender el Madrid 2020.
Que han sumado a
tanto cinismo y desmán capitalista y que solo será una nueva vía para
robar a manos llenas de las arcas públicas, Serán los incuestionables ladrones
de siempre, los mismos que quieren esos Juegos a toda costa y que nos
los están metiendo a la fuerza por los ojos, a través de la manipulación
mediática.
Nuestros dirigentes parecen vivir en un mundo paralelo, ajenos al acontecer diario del país, se puede afirmar que poco o nada les importamos, estarán planeando ya como y donde gastarse nuestro dinero, si consiguen el suculento negocio de los Juegos Olímpicos.
Mientras
los máximos exponentes de la España franquista viaja allende los mares,
aquí nos hemos quedado el resto de ciudadanos, soportando en nuestras
carnes el dolor de ver un país que se desangra, por las heridas abiertas
nos están infringiendo a diario, esos que han viajado o viajaran en los
próximos días a Buenos Aires. (...)" (El comunista, 04/09/2013)
"Este fin de semana se reúne en Buenos Aires el Comité Olímpico Internacional para decidir qué ciudad albergará los juegos olímpicos de verano de 2020.
Desde aquí quiero animar a todos nuestros lectores a apoyar encarecidamente la candidatura de Tokio 2020. (...)
Esto no lo hago porque Madrid me caiga mal, que es mi ciudad natal, o
por ganas de llevar la contraria. La razón es mucho más sencilla: es
una mala idea que Madrid organice unas olimpiadas. Lo era en las dos
primeras ocasiones en las que se presentó la candidatura y lo es, quizás
más que nunca, en esta tercera.
Y lo es por dos motivos. El primero porque económicamente no será
rentable. La evidencia empírica es bastante clara. En este blog la hemos
presentado aquí y aquí.
A los políticos y promotores de tales eventos les encanta hablar de los
maravillosos beneficios que estas cosas traen.
La realidad es que los
beneficios no compensan, en general, los costes de realizarlos. Incluso
en un momento donde la economía esta deprimida, si uno quisiera gastar
dinero (aunque esta no sea mi visión, que sigue favoreciendo una
consolidación fiscal lenta pero segura), es mucho más lógico invertir en
educación y sanidad, las dos verdaderas prioridades de un estado
moderno.
El segundo motivo es porque lo único que harían tales juegos es darle
una prórroga injustificable a un modelo de crecimiento basado en la
construcción, el espectáculo y las actividades de bajo valor añadido que
nos ha llevado al desastre actual (y que con Eurovegas, idea a la que también me opuse,
ya ha tenido un nuevo impulso).
Que los políticos madrileños insistan
por tres veces seguidas con este tema demuestra que siguen sin entender
nada de nada. Lo último que Madrid y España necesita son más gastos
inútiles y más distracciones de lo que importa de verdad para competir
con éxito en la economía del 2020.
El caso más grave es, por supuesto, el de Ana Botella. Aupada a la
alcaldía de Madrid por una serie de carambolas y por gracia del artículo
44 del código civil, se escuda detrás de los juegos como una manera de
salvar su carrera política sin importarle la sensatez de la empresa en
la que se embarca.
Pero no por ello los demás españoles se escapan de rositas. Los
medios de comunicación se han apiñado todos detrás de la candidatura de
Madrid sin levantar ninguna crítica seria y sin forzar a los políticos a
responder si esto tiene o no sentido (por ejemplo, esta columna). Los españoles, en su complacencia habitual, responden en su abrumadora mayoría que están encantados con la idea
y no emiten queja alguna.
Luego, si por lo que sea nos dan las
Olimpiadas, muchos de ellos serán los que en 2022 griten que esto fue un
desastre y que la culpan la tienen “las listas cerradas/la gran
banca/el neoliberalismo/las CC.AA./la reforma laboral/FEDEA/el Ratoncito
Pérez” (cada uno seleccionará, claro, lo que sus prejuicios le dicten).
Es por ello que el esperpento de la candidatura de Madrid 2020
ejemplifica y resume buena parte de los problemas de España y que esta
sea recompensada con una victoria sería una tristísima noticia.
En resumen: esperemos que la votación vaya por buen camino y que unos
días tanto japoneses como españoles tengamos motivos para celebrar la
mejor solución. ¡Todos con Tokio 2020!" ( , Nada es gratis,el 06/09/2013)
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