Acelerar el proceso de
integración europea a través de un presupuesto comunitario digno de tal nombre,
una Unión Bancaria que rompiera con la tendencia a la renacionalización de los
mercados de crédito, un sistema de mutualización de la deuda pública a escala europea,
un nuevo papel del Banco Central.(...)
... no existe una correlación
suficiente de fuerzas en Europa para que se produzcan grandes cambios en estas
cuestiones en un futuro cercano. Este sería un camino deseable, pero cuya materialización
solo es posible a muy largo plazo.
Tampoco una quita ordenada de la
deuda, en el actual escenario político europeo, parece un objetivo posible a
corto plazo, a menos que la situación española se deterioré a niveles como los
alcanzados en Grecia, algo a todas luces no deseable.
Por
último, en parte importante de la ciudadanía se ha producidoun creciente
desencuentro con la moneda común, llegándose a plantear la salida de España del
euro.
Las razones están en la fuerte perdida de soberanía en política económica
que de forma poco democrática, sin un debate público frente a los ciudadanos, España
ha sufrido en los últimos años debido a las actuaciones de los gobiernos de los principales partidos (PSOE y PP). La
modificación
constitucional, inducida por la
presión de los prestamistas, que ha priorizado la devolución de la deuda sobre
las necesidades de servicios sociales de los ciudadanos y la puesta bajo el
control de las autoridades comunitarias de una parte relevante de nuestro
sistema financiero (Bankia, Novagalicia Banco y Catalunya Banc) son los
episodios más sobresalientes de este proceso.
No obstante, este planteamiento
olvida que nada asegura que una salida del euro permita un cambio en las
actuales políticas económicas.
Las consecuencias en nuestras relaciones económicas con el resto del mundo de una salida del euro, y una posterior devaluación de la moneda, serían similares a las que está generando la devaluación interna impulsada por el gobierno: nuestro empobrecimiento relativo y acelerar una carrera competitiva a escala europea basada en la rebaja de los salarios.
Además a corto plazo la salida del euro supondría un volumen tal de incertidumbres económicas y políticas sobre el futuro de España que agudizaría la recesión. Estudios realizados en Austria cifran los efectos económicos de la salida de este país del euro en una caída del 10% del PIB.
¿Estamos
ante un problema sin solución?, ¿no hay capacidad política y social para
actuar? (...)Las consecuencias en nuestras relaciones económicas con el resto del mundo de una salida del euro, y una posterior devaluación de la moneda, serían similares a las que está generando la devaluación interna impulsada por el gobierno: nuestro empobrecimiento relativo y acelerar una carrera competitiva a escala europea basada en la rebaja de los salarios.
Además a corto plazo la salida del euro supondría un volumen tal de incertidumbres económicas y políticas sobre el futuro de España que agudizaría la recesión. Estudios realizados en Austria cifran los efectos económicos de la salida de este país del euro en una caída del 10% del PIB.
Pese a que el gobierno justifica
muchas de sus medidas en imposiciones europeas hay márgenes suficientes para
que España desarrolle una política económica que, atendiendo a los intereses de
la mayoría de los españoles, compagine la creación de empleo con la reducción
del endeudamiento exterior.
Para ello, es imprescindible que se tomen medidas que recuperen parte de la soberanía económica que se ha perdido por la crisis:
Para ello, es imprescindible que se tomen medidas que recuperen parte de la soberanía económica que se ha perdido por la crisis:
- Impulsar una política de demanda
que corrija la errónea concepción de que la salida a
la crisis solo es posible mediante el esfuerzo exportador. Una política de
demanda que debe contemplar tanto políticas de estimulo fiscal como el fin de
la devaluación salarial.
Pero
para poder terminar con las políticas de austeridad fiscal en el sector público
se requiere una reforma fiscal que, en relación con el impuesto de sociedades,
termine con la creciente desfiscalización de gran parte de los beneficios de
las grandes empresas y sea capaz de hacer pagar impuestos progresivos a las rentas
del trabajo y el capital más altas. (...)
-
Buscar una nueva inserción de nuestra economía en la globalización que
tenga como objetivo que las empresas españolas, además de ampliar
geográficamente su internacionalización, escalen en la cadena de valor de las
actividades productivas que actualmente realizan.(...)
No somos la periferia de Europa, somos el puente entre Europa y los
países emergentes de Asia, America y África.
Y en ese sentido hay que tener en cuenta las oportunidades que abre para nuestro país la plena operatividad de la ampliación del Canal de Panamá que tendrá lugar a partir de inicios de 2015. Supondrá un fuerte crecimiento del ya elevado volumen de tráfico marítimo existente entre la costa Oeste de América y Europa.
Para aprovechar dichas oportunidades es imprescindible diseñar una estrategia de intermodalidad en los principales puertos españoles (integrando el transporte marítimo de mercancías con el ferroviario) capaz de absorber esa demanda creciente, en competencia con otros grandes puertos europeos que en la actualidad tienen elevados niveles de congestión (...)
Y en ese sentido hay que tener en cuenta las oportunidades que abre para nuestro país la plena operatividad de la ampliación del Canal de Panamá que tendrá lugar a partir de inicios de 2015. Supondrá un fuerte crecimiento del ya elevado volumen de tráfico marítimo existente entre la costa Oeste de América y Europa.
Para aprovechar dichas oportunidades es imprescindible diseñar una estrategia de intermodalidad en los principales puertos españoles (integrando el transporte marítimo de mercancías con el ferroviario) capaz de absorber esa demanda creciente, en competencia con otros grandes puertos europeos que en la actualidad tienen elevados niveles de congestión (...)
Hay que recordar que las empresas españolas de más de
250 trabajadores, las que tienen una mayor propensión exportadora, tienen una
productividad mayor que las alemanas o
británicas y prácticamente igual que las americanas[1].
...considerar
en primer lugar aquellos sectores en los que se observan ventajas comparativas:
- La Producción de alimentos, bebidas y
tabacos, supuso el 9,6% de las exportaciones españolas en dicho periodo,
mientras que a escala mundial significó el 5,7%. Esta es una actividad de bajo
contenido tecnológico, pero susceptible de incrementar su valor añadido
mediante adecuadas estrategias de calidad y diferenciación del producto,
así de internacionalización de los
procesos de distribución y comercialización.
- El Turismo. Una actividad de alta
elasticidad-renta en la cual España tiene una fuerte posición a escala
internacional gracias a que se han aprovechado las ventajas competitivas
naturales, pero en la que las empresas nacionales deben mejorar su posición en
la cadena de valor. El ejemplo de lo que esta pasando con Iberia, el aeropuerto
de Barajas y el turismo en Madrid muestra el camino que hay que desandar.
- El Sector aerospacial. Una actividad de fuerte
crecimiento de la demanda (sobre todo por las necesidades de las líneas aéreas
asiáticas), alta elasticidad-renta y contenido tecnológico, en el cual nuestro
país está muy bien posicionado al participar en consorcios europeos que tienen
una posición líder. Las horas de insolación son determinantes en la estructura
de costes de este sector en las fases de incorporación de las innovaciones
tecnológicas a los aviones.
- Sectores emergentes vinculados a la economía verde (Energías
renovables, Gestión de Agua, Energía y Residuos, Nuevas redes de Transporte
colectivo, Química Verde, Forestal, Agricultura Ecológica) en los cuales las
características físicas y climatológicas de nuestro país son muy importantes.
- Industria Cultural (incluido el papel, la edición y la
producción audiovisual). En este sector las oportunidades de mercado que ofrece
nuestro idioma juegan un papel fundamental.
-Fabricación de vehículos de motor, un sector de tecnología
media-alta, que en el periodo 1998-2008 supusieron el 25% de la exportaciones
españolas, frente a un 11% que representó este sector en el total mundial de
importaciones. El futuro de las empresas está ligado en gran medida a los
esfuerzos que realizan por desarrollar tecnologías más eficientes
energéticamente, incluidas las relacionadas con el coche eléctrico.
-La Producción de minerales no metálicos, un 3,3% de
nuestras exportaciones, tan sólo un 1,3% de las importaciones mundiales. El
reto actual de la minería no energética es compatibilizar sus expectativas de
expansión con los crecientes requerimientos medioambientales que intentan
impedir que no se vuelvan a cometer abusos como los sucedidos en el pasado, de
los que Aznalcollar es un triste ejemplo.
- Construcción naval, un 1,3% de las exportaciones
españolas, un sector que a escala internacional sólo representó el 0,4%. Este
sector, aunque a escala global tiene unas enormes perspectivas de crecimiento,
a escala europea, y más en España, está sujeto actualmente a enormes
incertidumbres, derivadas de la consideración de la Comisión Europea de las
ayudas públicas nacionales.
- Fabricación de Material Ferroviario. Un sector con gran capacidad exportadora, de contenido tecnológico
medio y vinculado a la reducción de la dependencia energética por sus bajos
consumos de energía por pasajero transportado. (...)
Sector energético: reducir la dependencia es
impulsar las renovables.
El tradicional déficit de nuestra balanza por cuenta corriente está
ocasionado fundamentalmente por las importaciones de combustibles y
lubricantes, que representaron en 2012 6% del PIB. (...)Por tanto, una política orientada a reducir la alta dependencia energética, impulsando las energías renovables (en algunos de cuyos segmentos como la energía eólica somos altamente competitivos) y sistemas de transporte colectivos y menos contaminantes que el vehiculo privado, también es clave para reducir las necesidades de financiación exterior de nuestra economía.
Sector financiero: Impulsar un sistema
de bancos públicos, independientes del poder partidista, para que el crédito
llegue a las pymes.
La tardía, carísima y finalmente fallida reestructuración financiera no
ha resuelto los problemas de escasez y encarecimiento del crédito en España, ya
que ha reducido la competencia en el sector (...)
Ello
permitiría ofrecer financiación barata a las empresas, y sobre todo las pymes, que
apenas pueden optar por buscar una financiación menos bancarizada.
Sector de Telecomunicaciones: Las redes de
fibra óptica son las autopistas del s. XXI.
(...) La baja penetración de la fibra
óptica en nuestro país en empresas y hogares, está detrás de la baja velocidad
media de conexión por banda ancha, lo que en la práctica supone un
encarecimiento relativo del servicio de conexión a Internet frente a otros como
Japón, cuya velocidad de conexión al mismo precio puede llegar a ser 20 veces
superior, o Corea del Sur. Esto supone un grave handicap de nuestro país a la
hora de mejorar la competitividad sectores tradicionales e impulsar sectores emergentes, como son el audiovisual y la
telemedicina. (...)"
(Bruno Estrada: España tiene futuro: una nueva inserción de la economía española en la globalización, La Actualidad Económica, 16/10/2013)
(Bruno Estrada: España tiene futuro: una nueva inserción de la economía española en la globalización, La Actualidad Económica, 16/10/2013)
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