"(...) Botín es un banquero que si en España hubiera Justicia, gobiernos decentes y democracia estaría en la cárcel desde hace tiempo.
Como he explicado en varios lugares, el diario El País informó el 27
de mayo de 2008 que, para defenderse de la acusación de supuestos
favores al Banco de Santander, el ex Ministro de Economía Rodrigo Rato
presentó un escrito de la ex-Secretaria de Estado de Justicia y luego
Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, “en la
que ésta pidió el 25 de abril de 1996 que se cursaran al Abogado del
Estado “instrucciones” sobre su actuación en el caso de las cesiones de
crédito”, concretamente, pidiendo que no se dirigiera “acción penal
alguna por presunto delito contra la Hacienda Pública, contra la citada
entidad bancaria o sus representantes”.
Gracias a ello, su presidente no
tuvo que ser juzgado por unas actuaciones que el diario digital el
Confidencial de 21 de septiembre de 2006 describió de la siguiente
forma: “Durante los años 1988 y 1989, el Santander manejó cerca de medio
billón de pesetas de dinero negro, que provenía de fuentes financieras
más o menos inconfesables (…)
El banco entregó al Fisco información
falsa sobre 9.566 operaciones formalizadas que representaban 145.120
millones de pesetas. (…)
A tal efecto, no dudó en declarar como
titulares de las cesiones a personas fallecidas, emigrantes no
residentes en España, ancianos desvalidos, trabajadores en paro,
familiares de empleados del banco, antiguos clientes que ya no mantenían
relación alguna con la entidad, etcétera.
Como consecuencia del
descubrimiento de esa serie de irregularidades, la acusación solicitó
para el presidente del Banco de Santander, Emilio Botín un total de 170
años de prisión y una multa de 46.242.233,92 euros (7.694.060.334
pesetas), además de una responsabilidad civil de 84.935.195,86 euros
(14.132.027.499 pesetas), que es el perjuicio causado con su actuación a
la Hacienda Pública”.
Como digo, si en España hubiera Justicia al señor Botín se le hubiera
enjuiciado y condenado. Si hubiera gobiernos decentes la señora
Fernández de la Vega (que ahora se sienta en el Consejo de Estado) nunca
hubiera dado esa orden.
Y si hubiera democracia toda la gente sabría
qué sucedió y al señor Botín le daría vergüenza de decir las cosas que
dice porque lo correrían a gorrazos por las calles. Mejor dicho, con
toda probabilidad, por los patios de una cárcel.
De la misma naturaleza es su juicio sobre el ex ministro de Economía
Rodrigo Rato de quien dice que fue el mejor de la democracia. Es natural
que lo diga: solo con la vergonzosa concesión de desgravaciones
fiscales con el dinero de todos los españoles a las empresas que
invirtieran en el exterior (como el banco del señor Botín) ya le hizo un
favor suficiente como para justificar que lo siente ahora en sus
sillones y lo mitifique de esa forma.
Su gestión en Bankia engañando a
miles de personas, su política que dio lugar a la crisis, o su ceguera
para anticiparla aquí o en el FMI no tiene importancia.
Pelillos a la
mar que el negocio es el negocio. (...)" (Juan Torres López, Publicado en Público.es el 21 de octubre de 2013, en Ganas de Escribir)
No hay comentarios:
Publicar un comentario