"El sur de Europa sigue siendo la parte más preocupante de la
economía mundial", dijo Olivier Blanchard, consejero económico y
director del Departamento de Investigación del Fondo, durante la
presentación de las previsiones de la institución.
"Prevemos un crecimiento positivo para el 2014, pero este crecimiento es frágil. Por un lado, las exportaciones son fuertes, pero por otra parte la demanda interna es débil,
como consecuencia de los vínculos entre una actividad débil, bancos
débiles, empresas débiles y las necesidades de consolidación fiscal",
añadió.
En este sentido, Blanchard subrayó que para alcanzar
en la región un crecimiento sostenido es necesario romper esa relación y
contar con el apoyo tanto de la demanda exterior como interior.
De este modo, en la actualización de sus proyecciones, mientras mejora
una décima sus previsiones para la zona euro, hasta el 1% en 2014 y el
1,4% en 2015, la entidad advierte de que la recuperación en la región se
está produciendo de forma desigual.
Riesgo de deflación
Por
otro lado, Blanchard ha identificado como una de las principales
amenazas para la economía mundial el riesgo de que el bajo nivel de
inflación registrado en la zona euro termine por transformarse en
deflación, algo a lo que atribuyó una probabilidad de entre el 10% y el 20%.
"No prevemos deflación, sólo señalamos el riesgo",
indicó el máximo responsable económico del FMI, quien apuntó que este
riesgo se circunscribe básicamente a la zona euro y Japón. (...)
Para evitar la materialización de esta amenaza, el FMI subraya la
importancia del compromiso del BCE para tomar todas las medidas
necesarias que le permitan cumplir su objetivo de inflación.
"En la eurozona, el BCE tendrá que considerar medidas adicionales con este fin, como inyecciones de liquidez a largo plazo, incluyendo condiciones para la concesión de crédito, que fortalecerían la demanda y reducirían la fragmentación del mercado financiero", asegura la institución." (Público, 21/01/2014)
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