24.1.14

¿Es posible la creación de un bloque histórico de los países del Sur europeo?

"(...) La alternativa que nos propone la Rete dei Comunisti cuya discusión nos ha traído a este fórum es un programa de salida simultánea de los países PIGS (Portugal, Italia, Grecia, España, a partir de aquí, PIGE) de la Unión Europea y del euro.

 Simultáneamente estos países debieran crear una moneda común, nacionalizar la banca, reestructurar su deuda y hacer una quita gigantesca de la misma. El modelo se inspira en la experiencia de los países latinoamericanos que, colaboran entre ellos en el seno del ALBA. Señalemos de entrada que los países del ALBA no han instituido una monede común. 

La simultaneidad del proceso de salida, se dice en el documento, es esencial para evitar una descapitalización del conjunto de los países que podría significar la parálisis de la entera economía de la zona. 

La generación de esta nueva área económica, independiente del dominio imperial alemán, podría asegurar una división internacional del trabajo justa, economías de escala y posibilidades de cooperación hasta ahora inexploradas. Se trata de una alternativa correcta que daría perspectivas reales de desarrollo social a nuestros pueblos. Sin embargo, las cosas no son tan fáciles.(...)

 Si ya era de por sí difícil hacer converger las luchas de los diversos pueblos de un mismo marco estatal de lucha de clases, aún más difícil va a resultar hacer converger al conjunto de los pueblos del mezzogiorno europeo, separados por fronteras políticas, por idiomas y culturas, que compiten económicamente por la venta de servicios (turismo) y de productos del sector primario a los países del centro, o que compiten en el interior de grupos industriales multinacionales del automóvil o de la construcción ferroviaria por ejemplo para solicitar que los diversos modelos se produzcan en su planta y no en la otro país. 

Y esa competencia interna de la clase obrera se produce siempre por condiciones salariales, de horario anual de trabajo o simplemente contractuales. Y ello, sin que, hoy por hoy, haya iniciativas sindicales operantes a nivel internacional que logren modificar esa dinámica de subasta a la baja de las condiciones de trabajo. 

Más allá de la competencia interna entre la clase obrera, se pueden otras competencias entre otros sectores de la producción y entre otras clases sociales como los campesinos, o la pequeña y mediana industria, todos ellos sectores potencialmente aliados de la clase obrera pero que en el actual contexto de supeditación al centro imperialista y de competencia entre los diversos destacamentos nacionales de estas clases, desarrollan y desarrollarán durante un tiempo reacciones económico-corporativas frente a la competencia de sus compañeros de clase de otros países periféricos. Todo en conjunto permite prever un incremento de las reacciones chovinistas y reaccionarias. 

Todo muestra la necesidad de la creación de organizaciones políticas, sindicales y sociales de ámbito del mezzogiorno europeo para poder poner en marcha la justa propuesta del documento de la Rete dei Comunisti . (...)

 En los sesenta años transcurridos desde los primeros pasos de la Unión Europea están tratando de construir, en un complejísimo proceso social de larga duración, un nuevo bloque histórico en el conjunto del espacio europeo.

 En este bloque histórico, la burguesía hegemónica es, actualmente, la burguesía alemana industrial y financiera alemana, en pactos complejos con la francesa con aliados en las burguesías de los pequeños países más desarrollados (Bélgica, Holanda, Dinamarca). Podemos afirmar que la oligarquía alemana ha recuperado su viejo proyecto de Lebensraumgemeinschaft . (...)

Por su parte, las burguesías de los países periféricos y del sur se encuentran supeditadas a los proyectos de la burguesía alemana. Tratan de conseguir pactos de trato preferente, de asegurar su espacio vital en la división internacional del trabajo que les impone el centro.

 O mejor, tratar de asegurar su salvación en medio del naufragio general. Manuel Monereo ha hablado recientemente de un “Vichy global” 20 . Una tarea urgente de análisis se levanta ante los marxistas: investigar la trama y la urdimbre de este permanente tejer y destejer de alianzas y de subordinaciones entre diversas fracciones del capital europeo.(...)

 Abrir paso a un nuevo bloque histórico de los PIGE, significa iniciar un largo proceso de construcción que tiene por delante un largo y difícil recorrido. De entrada parece difícil dotarlo del carácter nacional-popular con que contaron los estados nacionales en el proceso de su creación.

 Las identidades culturales y lingüísticas, los corporativismos de clase o de fracción de clase y de territorio van a poner obstáculos formidables a este nuevo internacionalismo.  (...)

Pero el camino que se nos señala el documento de la Rete es el único razonable. A la pregunta sobre si se puede crear un bloque histórico de los países del Mezzogiorno europea, sólo podemos dar la respuesta que están dando los movimientos sociales ante las inauditas agresiones del capital: Si se puede. (...)"              (Joan Tafalla Espai Marx, Rebelión, 14/01/2014)

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