"(...) Está en curso una formidable operación para ocultar la realidad
económica a los españoles, para hacerles creer que las cosas van mejor y
que el gobierno lo está haciendo bien. Rajoy ha confiado a esa patraña
la suerte de su partido en las elecciones europeas y no repara en
límites a ese fin.
Hasta el punto de que, por primera vez en la historia
de la democracia española, no pocos expertos tienen serias sospechas de
que algunas estadísticas oficiales pueden estar siendo manipuladas.
Se
habla de ello desde hace meses, pero este viernes, cuando el INE
anunciaba que el PIB había crecido sólo un 0,17 % en el cuarto trimestre
de 2013 –y no el 0,3 % del que Rajoy había alardeado dos días antes, en
el debate sobre el estado de la nación– las dudas se han reafirmado
hasta convertirse casi en certezas.
Porque el motivo oficial de
ese ajuste de las cifras –en casi un 50% de las ofrecidas inicialmente–
es que el consumo público se ha desplomado hasta un 4% en términos
anuales durante el 4º trimestre. Y las preguntas han surgido casi
automáticamente.
¿Cómo es posible que el INE no hubiera detectado esa
caída antes de decidir que el crecimiento del PIB iba a ser del 0,3% en
ese periodo? ¿Por qué hemos de creernos que hemos salido de la recesión
–esto es que el PIB ha vuelto a crecer- cuando el gasto público ha caído
de forma tan notable? ¿Quién puede asegurarnos que las demás magnitudes
no han sido manipuladas?
Esas cuestiones no son banales, no estamos ante un debate académico.
Porque toda la estrategia propagandística del gobierno se basa
justamente en ese dato, en que la evolución del PIB ha cambiado de
signo, en que ya estamos creciendo y que ese designio va a ser
imparable, hasta llegar a un crecimiento del 1% a final de 2014 –los
corifeos más enardecidos de Rajoy empiezan a decir sin recato que es
incluso posible que más- para llegar al 2% en 2014.
Y si resulta que los
datos de este momento están trucados, todo el montaje de las
previsiones oficiales –que no son más que previsiones, es decir, a la
postre, inventos- puede venirse abajo. (...)
Porque la “operación engaño” de la que Rajoy parece estar tan ufano, y
en la que sin duda viene trabajando desde hace tiempo, requiere de un
cómplice imprescindible y fundamental: los medios de comunicación. Y
empieza a estar muy claro que La Moncloa ha conseguido ya excluir
cualquier elemento de riesgo en este apartado. (...)
La marcha de las exportaciones –el gran activo de Rajoy- es otro
engaño. Que no dice, y pocos lo denuncian, que se han parado en el
segundo trimestre de 2013 y han caído significativamente en los últimos
meses del año. Del paro del 26% ya casi ni se habla en los grandes
medios. Y se hablará aún menos de aquí a que lleguen las europeas.
Frente
a una patraña tan grande e intolerable como la que está en curso, cabe
un consuelo: que varios sondeos dicen que la gran mayoría de los
ciudadanos sigue pensando que la economía está muy mal y que no se cree
los mensajes optimistas del gobierno.(...)" ('Rajoy no gobierna, sólo hace propaganda tramposa', de Carlos Elordi en Zona Crítica de eldiario.es, en Caffe Reggio, 01/03/2014)
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