"(...) En España la visión más generalizada ahora mismo es que estamos a
salvo de esa situación. El Gobierno, basándose en algunos indicadores
macroeconómicos positivos, afirma que la crisis ha terminado y que
estamos creciendo.
Dos cosas han cambiado en Europa de forma parecida en España y en
Grecia respecto a 2010 e incluso a 2012. La primera es que en la
periferia el déficit en cuenta corriente ha decrecido por la recesión.
Las importaciones descienden, por lo tanto el déficit exterior se ha
reducido. Lo segundo es que el déficit presupuestario también ha
decrecido por la recesión.
Entonces se ha producido cierta
estabilización por el lado fiscal y por el de cuenta corriente. Además
esta situación se reforzó gracias a la actuación del Banco Central
Europeo hace algo más de un año, cuando Draghi dijo que haría lo que
fuese necesario hacer.
Entonces la combinación entre la contracción del
déficit y Draghi estabilizando los mercados financieros ha dado como
resultado que no hay una presión inmediata de default. Los mercados financieros se han calmado.
Pero si miramos la economía real podemos ver que en realidad, esta
estabilización se ha producido más bien por destrucción: la economía
está destruida, el desempleo se incrementa, la recesión está siendo muy
profunda. Esto es lo que está estabilizando a los mercados. No es una
situación sostenible porque es poco probable que haya un crecimiento
rápido que repare las pérdidas.
Todas las evidencias indican que las
economías de la periferia se estancarán. Esto no es resolver la crisis,
sino transformar una aguda crisis financiera en una crisis duradera de
la economía real que es lo que han producido las medidas de austeridad." (Entrevista a Costas Lapavitsa, en Attac Madrid, 07/03/2014)
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