"El Gobierno ha remitido a Bruselas, como todos los años por estas
fechas, la actualización del Plan de Estabilidad, 2013-2017, y como nos
tiene acostumbrado en los últimos ejercicios, ha vuelto a realizar un
ejercicio de ciencia ficción. (...)
El escenario que dibuja el gobierno solo lo comparte el mismo ejecutivo,
y presenta algunas lagunas e incongruencias realmente notables, que
alejan cualquier viso de cumplimiento, máxime en el contexto de
mantenimiento de una elevadísima tasa de desempleo y un desplome del
crecimiento potencial de la economía española por la pérdida de capital
humano y reducción de la capacidad instalada.
(...) el gasto público sobre PIB desciende del 44,9% en 2013, hasta el 40,1%.
Esta recorte, que no eficiencia como quieren hacer ver, se asienta en
una reducción notable de la remuneración de asalariados públicos, 6.517
mill€ en el periodo 2013-2015 y 3.432mill€ de consumos intermedios.
Es
decir, al consumo directo le drenan más de 6.000 mill€, lo cual puede
aportar al PIB una reducción de 0,2-0,3 p.p de PIB, dada una propensión
al consumo de 0,8 en el caso de los empleados públicos. (...)
El siguiente aspecto que sorprende, y hará mucho daño, es la pérdida de
peso de las prestaciones sociales en el conjunto del PIB. Aquí se hace
un ejercicio de voluntarismo y se defiende el hecho de que habrá menores
prestaciones de desempleo, casi 6.000 mill€.
Pero no se explica si esto se produce por agotamiento de las
prestaciones y por consiguiente una caída en la exclusión social, algo
que ya está ocurriendo con casi 2 millones de hogares, lo que reduciría
aún más el consumo y por ende el PIB. (...)
El ejecutivo ha elevado la cifra de 600.000 empleos lo que sueña con que se creen en los próximos dos o tres años, (...) Tampoco se atreve a especificar en qué sectores se podrá crear empleo a
corto plazo, máxime en un contexto de reducción cuantitativa del
crédito y una fuerte inflación en el precio del escaso que se concede.
Hay entidades formando pólizas de crédito al 17%, lo que da idea de la
saña con la que se está tratando a muchos consumidores y pequeños
empresarios. (...)
Por tanto, y según se puede leer entre líneas, nos esperan años de
nuevas reducciones de servicios y prestaciones públicas, disfrazadas de
ejercicios de eficiencia, especialmente en el campo de la dependencia,
sanidad y educación. A esto hay que sumar el aumento del IVA en algunos
productos, como los sanitarios, y no son descartables nuevas figuras
impositivas. (...)
Pero también se ha colado, sin que casi nadie haya reparado, es que se
abren nuevas oportunidades para el copago en servicios públicos, página
90 del extenso Programa de Estabilidad, lo que sin duda hará temblar a
las rentas medias y bajas, verdaderos enemigos atávicos de este
Gobierno, al margen de algunos economistas. (...)
En resumen, el Programa de Estabilidad no contempla ninguno de los
riesgos que subyacen a la economía española. Exceso de endeudamiento
público y privado, el coste de la deuda acelera a pesar del descenso de
la prima de riesgo, el abultado desempleo crónico, la exclusión social,
la reducción de la renta disponible de los hogares, la falta de
empleabilidad de amplias capas de población, tanto por formación, como
por edad.
Lo que se ha mandado Bruselas es un sueño que solo persigue
destrozar a los grandes perdedores de la crisis, las clases medias y
bajas. Curiosamente quienes votaron en masa a Rajoy huyendo del nefasto
Zapatero. Qué ironía. " (Alejandro Inurrieta, blog, Vox Populi, 04/05/2014)
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