"Ocho años después del estallido de la burbuja, España sigue de resaca
con cientos de miles de viviendas que permanecen vacías. Ahora son el
recuerdo de una época de excesos. "Hay en torno a 700.000 casas nuevas
sin vender, (...)
Más de la mitad está en manos de las entidades financieras y de la Sareb o banco malo.
Coindice el economista y profesor Gonzalo Bernardos, para quien el
excedente de casas habitables —muchas llevan cinco o seis años
abandonadas— es de 500.000, de las que 350.000 están a medio construir. (...)
Resulta complicado calcular la inversión bloqueada en esos proyectos
abandonados. "Podría superar los 35.000 millones de euros", calcula
Darío Fernández, director de Residencial, Urbanismo y Suelo de JLL y lo
hace basándose en un coste medio de construcción de 70.000 euros la
unidad. Luis Rodríguez de Acuña, director financiero de R.R. de Acuña & Asociados, cifra esta inversión estancada en 44.000 millones de euros en casas y 24.000 millones en suelos. (...)
De ese medio millón, "cerca del 41% (207.865 viviendas) se concentra en
áreas deslocalizadas de la gran demanda", concreta Rodríguez de Acuña.
"Muchas están en poblaciones de menos de 20.000 habitantes con un exceso
de oferta para más de 20 años", calcula Bernardos.
En ese afán por
"construir hasta el infinito y más allá, se edificaron promociones en la
periferia lejana de las grandes ciudades y a 40 o 50 kilómetros de la
costa. Lo último que se levantó está en el quinto carajo", prosigue. (...)
¿Qué hacemos con ese excedente? La mayoría de los expertos coincide
en que la llave la tienen las entidades financieras y la Sareb. Parece
ser que se quedan muy cortos los pisos de alquiler social que los bancos
aportan al Fondo Social de Viviendas (FSV), que se acaba de prorrogar hasta 2016. De momento, han acogido a 1.465 familias.
"Los bancos están regalando los pisos a fondos buitres a precios
ridículos, entre 30.000 y 40.000 euros, cuando lo normal sería la cesión
a los municipios para hacer política social, sobre todo, porque las
entidades han sido rescatadas por los ciudadanos y mucha gente está en
la calle con una mano delante y otra detrás", opina Bernardos.
Su
propuesta es que los ayuntamientos gestionen esas casas con un alquiler
simbólico (entre 50 y 200 euros mensuales) y destinar el importe al
mantenimiento de las fincas para evitar su deterioro.
"No se debe olvidar que el principal problema en España son los
desahucios y que estos desarrollos urbanísticos son una oportunidad para
hacer políticas sociales que ayuden a paliar el problema, que también
se generó por las disfunciones del boom inmobiliario", señala
Jaime Cabrero, presidente del Consejo General de los Colegios Oficiales
de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de España.
El timón lo manejaría
"una agencia pública descentralizada que gestionaría un parque de
viviendas de alquiler social, protegidas y privadas", propone Elías
Trabada Crende, sociólogo y urbanista. (...)
En lugares con tal exceso que ni con bajos precios pueda desatascarse
podría plantearse su demolición o su destino a familias en riesgo de
exclusión". ¿Derribarlo? En edificios que ni siquiera han alcanzado el
20% de estructura, al propietario le puede compensar. En caso contrario,
el derribo es otro coste más. "Sería una medida excepcional para
inmuebles en los que el coste de mantenimiento fuese superior a las
rentas que producen", indica Julio Gil. (...)" (
Sandra López Letón , El País,
7 FEB 2015)
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