"La gran concentración de las noticias en los mayores medios de
comunicación españoles ha sido sobre la salud mental del copiloto del
avión que estrelló el vehículo que pilotaba, causando la muerte de las
ciento cincuenta personas que viajaban en él.
Pero no se ha dicho nada
sobre las condiciones contractuales de tal piloto, ni sobre las
circunstancias que determinaron que un piloto con tan escasa experiencia
en manejar tal vehículo tuviera esa responsabilidad: tripular un avión
de tal complejidad y desarrollo tecnológico como el Airbus A230 que
estrelló.
Según un reportaje publicado en el New York Times del pasado 2
de abril, el copiloto Andres Lubitz (un nombre hoy internacionalmente
conocido) acumulaba solo 630 horas de vuelo, una cifra considerada muy
limitada e insuficiente para pilotar tal aparato.
¿Cómo puede ser que a
una persona con tan poca experiencia de vuelo, solo 630 horas, se le
permitiera tripular un A320? Esto se preguntaba en este reportaje una ex
comandante de la Armada de EEUU y ex piloto de la compañía
estadounidense United Airlines, la Sra. Amy Fraher.
La respuesta de tal
piloto, que hoy es profesora de la Universidad de Birmingham en Gran
Bretaña, es que por el interés de reducir costos, la formación y la
experiencia de los pilotos se ha reducido excesivamente, saltándose las
exigencias y requisitos que solían pedirse de siete u ocho años de
experiencia en tiempos anteriores.
Tal exigencia está particularmente
acentuada en las compañías aéreas de bajo coste (las conocidas como “low
cost”). Estas son las conclusiones de una persona experta en aviación
civil y militar, representando una opinión que está bastante
generalizada. Ni que decir tiene, las compañías de “low cost” han
promocionado la opinión opuesta, como también lo han hecho las
asociaciones profesionales de los pilotos de avión.
Y estas han sido las
voces que han tenido mayor visibilidad en los medios. Debería haber –y
hoy no los hay- estudios internacionales objetivos, rigurosos e
independientes, que analizaran la seguridad en la aviación civil en
términos comparativos, incluyendo datos sobre la calidad de formación y
experiencia de los pilotos por tipo de compañía aérea. Los hay por tipo
de avión, pero no los hay por tipo de piloto. (...)"
(Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 9 de abril de 2015, en www.vnavarro.org, 09/04/2015)
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