"Cuatro años de gobierno del PP nos han dejado un mercado de trabajo con
ochocientos mil empleos a tiempo completo menos, empleos de los que han
sido expulsados fundamentalmente las personas menores de cuarenta y
cinco años, con el riesgo de futuro que ello comporta.
La calidad del
empleo restante es nítidamente inferior a la que había cuando llegaron
al gobierno, ha aumentado tanto la tasa de precariedad como la de
parcialidad, 1,1 y 4,4 puntos respectivamente. Además hay seiscientas
cincuenta mil personas menos percibiendo prestaciones, aunque el paro
registrado en el primer trimestre ha crecido un 5% sobre el mismo
trimestre de 2011.
Menos empleo, más precariedad y más parcialidad,
menos protección a los parados, más parados y menos futuro no solamente
para los jóvenes sino para todos. Este es el legado del PP. (...)
Una vez más desde el gobierno se ignora cuál es su punto de partida. El
balance de la reforma laboral o del impacto de sus políticas
austericidas no se puede hacer sobre el año pasado, sino sobre el mismo
cuatrimestre del año anterior a que llegaran al gobierno.
Comparar el
primer cuatrimestre de 2011 con el de 2015 es absolutamente desolador.
Para una visión global basta con el gráfico siguiente.
VARIACIÓN 2015 – 2011 DE AFILIADOS AL REGIMEN GENERAL SEGÚN JORNADA Y TIPO DE CONTRATO EN LOS CUATRO PRIMEROS MESES DEL AÑO
FUENTE: Seguridad Social: Afiliación media por tipo de Contrato y grupo de Edad (Los datos corresponden al Régimen General pero no incluye los Sistemas especiales Agrario y de Empleados de Hogar). Elaboración propia.
Como se aprecia en el gráfico anterior, la gran disminución se
produce entre las personas afiliadas con contrato indefinido y a jornada
completa: se han destruido más de setecientos mil empleos fijos y a
jornada completa y a cambio se han creado 133 mil a jornada parcial.
Se
ha troceado parte del empleo destruido. Si traducimos el aumento de los
parciales en equivalentes a tiempo completo, estaríamos hablando de
75.850 si tomamos como referencia la jornada media a tiempo parcial que
facilitó la EPA del primer trimestre. En su conjunto se puede cifrar en 627.394 los empleos fijos destruidos.
En el caso del empleo temporal, si le restamos a los casi 260 mil
destruidos a tiempo completo, los que serían equivalentes entre los 169
mil creados a tiempo parcial, se puede estimar en una destrucción de 162.625 empleos temporales destruidos.
Además del crecimiento de los afiliados a tiempo parcial, crecen de
forma desmesurada los contratos formativos. Este crecimiento se produce
fundamentalmente con el contrato para la formación. Su normativa se ha
relajado de tal manera que, en aquellos empleos a tiempo completo de
cierta duración, se está imponiendo como la modalidad contractual más
utilizada. Mientras que en 2011 los menores de treinta años afiliados al
Régimen General que tenían un contrato formativo eran el 3,9% de los
jóvenes, en 2015 suponen el 9,7% del total de los menores de treinta
años.
Este sería un primer balance: las políticas del PP han supuesto una
pérdida de unos ochocientos mil personas afiliadas al Régimen General de
la Seguridad Social, sin tener en cuenta ni a los agrarios ni a las
personas que están como empleadas de hogar.
Hay un segundo balance de calidad del empleo que resulta obvio: se
trocea el empleo a tiempo completo, especialmente el fijo, y se
substituye por trabajadores afiliados a tiempo parcial con contrato
temporal o formativo.
Un tercer aspecto que es preciso destacar es que en vez del relevo
generacional que sería necesario para dar garantía de continuidad no
solamente al sistema de la Seguridad Social sino a nuestro propio
futuro, se ha producido lo contrario: una expulsión de los más jóvenes
del mercado de trabajo y un aumento, previsiblemente por crecimiento
vegetativo, de los más mayores.
Este aspecto es especialmente preocupante y, creo yo, se aprecia de forma absolutamente nítida en el siguiente gráfico.
VARIACIÓN 2015 – 2011 DE AFILIADOS AL RÉGIMEN GENERAL SEGÚN EDAD EN LOS CUATRO PRIMEROS MESES DEL AÑO
FUENTE: Seguridad Social: Afiliación media por tipo
de Contrato y grupo de Edad (Los datos corresponden al Régimen General
pero no incluye los Sistemas especiales Agrario y de Empleados de
Hogar). Elaboración propia.
Cerca de novecientas mil personas menores de cuarenta y cinco años
han sido expulsadas en los últimos cuatro años del mercado de trabajo.
Por su parte los mayores de esa edad han visto aumentada su presencia en
unas trescientas mil personas. Tenemos un mercado de trabajo no
solamente más envejecido sino, lo que puede ser aún más grave, sin un
recambio garantizado a muchas de las personas que, por edad, lo deberán
abandonar.
Si pensamos en un sector gravemente castigado por la crisis
como el de la construcción, cuya formación tradicionalmente se ha
producido en el propio trabajo, debemos pensar si hay jóvenes o menores
de cuarenta y cinco años formados para substituir a los oficiales de
primera mayores de esas edades que deberán ir jubilándose en estos años.
Esta expulsión claramente segmentada en los grupos de edad menores
es, de hecho, uno de los más graves y de más difícil solución que nunca
ha sido abordado de forma seria y sensata por este gobierno.
Siempre que
se plantea se hace por el lado negativo: hay una tasa de paro juvenil
insostenible. No se ha planteado nunca por el sentido que debe ser
abordado, por el reemplazo necesario de trabajadores que en breve verán
cómo deben jubilarse.
En relación con el paro y la protección de los parados, la situación es
absolutamente insostenible: el gasto por parado se ha reducido en una
tercera parte. (...)
En relación con 2011 el gasto será inferior en unos diez mil millones de euros (...)
El Programa de activación para el empleo cuya función debería ser
repescar a las personas sin prestaciones, no pasa de ser algo meramente
anecdótico. (...)" (


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