7.9.15

El golpe de la devaluación china está haciendo temblar a todas las economías desarrolladas

"Los mercados financieros terminaron la semana pasada en modo pánico por los temores de que el mundo vuelva a entrar en la siguiente fase de la crisis que comenzó hace ocho años, en agosto de 2007

 En ese entonces, los problemas comenzaron en el mundo desarrollado - en los bancos estadounidenses y europeos - y se extendieron al resto del mundo. Los mercados emergentes más grandes, como China e India, se recuperaron rápidamente y actuaron como la locomotora del crecimiento mundial, mientras las economias occidentales comenzaron a inyectar dinero al sistema financiero. 

La pujanza de China permitió a las economías emergentes esquivar parte del tsunami financiero. Brasil, Rusia, Sudáfrica, México, Turquía, Nigeria e Indonesia, entre otros, no sintieron la fuerza de la crisis que golpeó a Grecia, España, Italia y Portugal. Esta vez la historia será diferente.
La caída en los precios de las materias primas que se han hundido a su nivel más bajo en 16 años, se une a la derrota de los mercados financieros y a la guerra de divisas mundial que encabezan China, Japón, Europa y Estados Unidos. La desaceleración económica de China está exacerbando la superabundancia de todo, desde el petróleo a los metales, pasando por todos los alimentos básicos. 

El índice de materias primas de Bloomberg para 22 productos, alcanzó la semana pasada su nivel más bajo desde agosto de 1999. El petróleo se está cotizando a 40 dólares, siguiendo la tendencia que advertìamos en enero de este año. El sentimiento global es extremadamente negativo para todas las materias primas dado que los mercados están plagados de un exceso de oferta. (...)

El petróleo seguirá en descenso dado que los países productores mantendrán su producción para defender su cuota de mercado. No deberá sorprendernos que el petróleo llegue a 30 dólares el barril en las próximas semanas.  (...)

Por eso que una nueva crisis tendría consecuencias más graves que en el pasado. Si la crisis de los años 80, que hundió a los países latinoamericanos en su "década perdida" fue una crisis en la periferia, esta vez esos países se encuentran mucho más conectados al núcleo por lo que la historia será diferente. 

Las crisis de los años 80, así como la mexicana de 1994, la asiática de 1997 o la de Rusia de 1998 no fueron más que un ensayo general para la gran crisis del sistema financiero mundial que mostró sus primeros temblores en agosto de 2007 y estalló con toda su furia en septiembre de 2008. Si esta vez el epicentro se ubica en los mercados emergentes, todo el modelo basado en las exportaciones se encuentra en peligro. 

Las crisis anteriores fueron resueltas gracias al boom exportador de China, cuando crecía a tasas de dos dígitos. Ahora que es China la que está en problemas, el comercio mundial y la maquinaria industrial que ayuda a sostenerlo sufrirá las consecuencias de este declive.

Si hasta hace poco se pensaba que el petróleo más barato podía estimular la recuperación de los países industrializados, esto no ha ocurrido. Los consumidores en Europa, Japón y América del Norte no han utilizado la bonanza de energía más barata para estimular la demanda y el consumo.  (...)

 En este contexto, el golpe de la devaluación china, es una estocada que está haciendo temblar no solo a los mercados sino también a todas las economías desarrolladas."                ( , El Blog salmón, 24/08/2025)

No hay comentarios: