8.9.15

Lo que Grecia necesita es un banco central nacional facultado para crear el dinero necesario para monetizar el gasto público destinado a la recuperación económica

"Inmediatamente después de las 7:00 pm (hora griega) del pasado domingo [5 de julio de 2015] me comunicaron que el voto del "No" (Οχι en griego) iba ganando aproximadamente 60/40. Evidentemente, las "encuestas de opinión" que mostraban un empate técnico se habían equivocado.

 Se dice que los corredores de apuestas de toda Europa han perdido hasta la camisa apostando a que la derecha financiera podría engañar a la mayoría de los griegos para que votaran contra sus propios intereses.

 El margen de victoria indica que los votantes griegos han sido inmunes a la información tergiversada difundida por los medios durante la larga semana previa a decidir si aceptaban las medidas de austeridad anti-trabajadores que exigía la troika [1].

Esto no debería haber sido una sorpresa. La edad mínima para poder votar en el referéndum fue rebajada a 18 años y se incluyó a los miembros de las fuerzas armadas. Con una tasa de desempleo superior al 50%, es entendible que los jóvenes griegos no quisieran más euro-austeridad. 

La troika exigía profundizar las políticas de austeridad gravando el trabajo y reduciendo las pensiones únicamente. Sus responsables habían vetado las propuestas de Syriza de aumentar los impuestos a la riqueza y adoptar medidas para detener la evasión fiscal. 

El FMI, por su parte, vetó los recortes en el gasto militar griego (muy por encima del 2% del PIB que exige la OTAN), a pesar de que tanto el Banco Central Europeo (BCE) como la canciller alemana, Angela Merkel, estaban de acuerdo. 

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, amenazó con expulsar a Grecia del euro a pesar de que no existen mecanismos legales para hacerlo. Veremos si intenta seguir adelante con su farol, del cual se han hecho eco los líderes de derecha de toda Europa. 

Sus medidas de represalia desde un cargo aparentemente no elegido ni político, no son algo aislado. La guerra de clases en la zona euro, a favor del sistema financiero y en contra del trabajo y la industria, está abierta y va en serio.

En lugar de hacer lo que se supone que debe hacer un banco central –inyectar liquidez (y papel moneda) a los bancos–, el presidente del BCE, Mario "todo lo que sea necesario" Draghi, los obligó a cerrar incluso los cajeros automáticos por falta de efectivo. Evidentemente, con ello se intentaba atemorizar a los griegos para que creyeran que eso era lo que esperaba a su país si votaban "No".  (...)

Lo que Grecia necesita es un banco central nacional –o en su defecto, un Tesoro nacional– facultado para crear el dinero necesario para monetizar el gasto público destinado a la recuperación económica.

 El Sr. Draghi ha demostrado que el BCE no es "tecnocrático" sino un conciliábulo de agentes de la derecha trabajando para derrocar al Gobierno de Syriza, y en cierto modo dispuesto a otorgar poderes al partido de extrema derecha Amanecer Dorado en su lugar.

 Ante su negativa a cumplir las funciones de un banco central y actuar como prestamista de último recurso a medida que los bancos griegos se queden sin liquidez, el Sr. Varoufakis señaló: "Si fuera necesario emitiremos una liquidez paralela y pagarés al estilo de California de forma electrónica . Tendríamos que haberlo hecho hace una semana".  (...)

Las autoridades de la zona euro son unánimes en afirmar que significa un compromiso con la guerra financiera contra los trabajadores, un compromiso con la austeridad y una mayor contracción económica; significa acelerar las privatizaciones a la baja (pero no con los rusos si ofrecen pagar precios más elevados, como hizo Gazprom) y por lo tanto aumentar el precio de los hasta ahora servicios públicos; significa que no se van a revocar anteriores operaciones de privatización llevadas a cabo con información privilegiada; significa subir el impuesto del valor añadido que grava a los consumidores; y significa rebajar las pensiones de los trabajadores.  (...)

Un factor que puede haber indignado a los griegos para votar "No" fue la publicación del borrador preliminar del Análisis de Sustentabilidad de la Deuda realizado por el FMI –que [Christine] Lagarde intentó bloquear–, el cual venía a confirmar lo que el líder de Syriza, Alexis Tsipras, había estado diciendo durante todo este tiempo: Grecia necesita una reestructuración de la deuda. 

Su deuda oficial es impagable y nunca debió obligarse al país a emitirla en primer lugar, con la troika sacando del Gobierno al primer ministro electo para colocar a un tecnócrata de los suyos (Lucas Papademos, quien había trabajado con Goldman Sachs falsificando el balance del Gobierno de 2001 de manera que cumpliese los requisitos para que Grecia fuera admitida en la zona euro).   (...)

Hace dos semanas el Parlamento griego publicó el informe del Comité para la Verdad sobre la Deuda Pública Griega explicando porqué la deuda griega con el FMI, el BCE y el Consejo Europeo era "odiosa". Por exigencias de la Sra. Merkel y otros líderes pro-banca se obligó a Grecia a no celebrar el referéndum que el primer ministro del PASOK, [Yorgos] Papandreu, había propuesto sobre el rescate a los bancos franceses y alemanes en detrimento de Grecia. 

Esa fue la raíz de los problemas actuales. También fue el momento en el que las finanzas y la democracia europeas se volvieron incompatibles, lo que impulsó al fallecido editor del Frankfurt Allgemeine Zeitung, Frank Schirrmacher, a escribir su famoso editorial " Democracy is Junk " ["La democracia es basura"]. 

La troika se ha negado a rebajar un solo euro la elevada e impagable deuda. Pretendía que el alivio de la deuda fuera una cuestión para más adelante. Eso es lo que le ha permitido a Tsipras presentar a su país como víctima de la despiadada guerra de clases en la zona euro. La posición de Syriza ha sido: "Nos gustaría pagar. Pero sencillamente no hay dinero, tal y como los cálculos del FMI han demostrado clara y explícitamente".   (...)

Tsipras y el [entonces todavía] ministro [de Finanzas] Varoufakis han sido muy criticados en los medios estadounidenses por aparentar claudicar ante las exigencias de la troika. Lo cierto es que ambos se han comportado de manera cortés y educada, e incluso han asumido una posición conciliadora, aunque solo sea para demostrar lo totalitaria e inflexible que ha sido la troika. 

Ese contraste entre la razón y la austeridad totalitaria del "libre mercado" es lo que convenció a los griegos para votar "No"."             (Michael Hudson , michael-hudson.com, en Rebelión, 08/08/2015


Para la creación de monedas paralelas (en España, en Italia...):

¿Qué pasaría en Italia si, agotada por la crisis interminable, introdujese una moneda paralela... sobre el 2020? Pues que los especuladores de la deuda pública se arruinarían, y recuperaría rápidamente el crecimiento económico, en: 

J. D. Alt: ‘Europa, 2020: una ucronía iluminadora’. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=5467 



Los artículos de Juan José R. Calaza (Juan José Santamaría y Juan Güell) muestran con gran claridad las ventajas de una europeseta electrónica como medio para acabar con la crisis:


Juan Torres insiste en que es necesario emitir una moneda complementaria al euro. Sus artículos:


Más información en: 'Si Grecia, España, o Andalucía emitiesen una moneda digital, respaldada por la energía solar instalada en sus tejados, alcanzarían la soberanía financiera. La de dar créditos a familias y empresas':    http://comentariosdebombero.blogspot.com.es/2014/06/si-una-autonomia-o-una-gran-ciudad.html

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