21.12.15

Adiós bipartidismo... hola, la 'Gran Coalición' impuesta por la Merkel. Véase como ya la proclaman ilustres periodistas 'de centro'

 "(...) Por eso, a partir de esta misma noche-madrugada los estados mayores de todos los partidos han comenzado a estudiar a fondo los resultados para ver las distintas alternativas de Gobierno con la vista puesta en Bruselas que a través de diversos medios informativos ha venido lanzando mensajes de preocupaciónón de que España pueda convertirse en un nuevo Portugal, que en pleno ajuste, ha sido la oposición de izquierdas (partido socialista y partido comunista) la que ha venido a substituir a Pedro Pasos Coelho, el socialdemócrata aliado de Rajoy en el país vecino o en Dinamarca, donde al final, no ha gobernado el candidato más votado, como defiende el Presidente del Gobierno español, sino el candidato de la oposición, el que ha conseguido mayores apoyos parlamentarios.

Pero para la UE, a la vista de estos resultados, lo que le puede quitar el sueño (sólo hay que ver la cara de la canciller Merkel en el último Consejo Europeo cuando Rajoy le insinuó que, según sus encuestas, Podemos podría desplazar al PSOE como segunda fuerza), es que España pueda convertirse en una nueva Grecia, con el agravante de que nuestro país es la cuarta economía de la eurozona, y todavía, según vienen repitiendo desde Bruselas, hacen falta nuevos ajustes y una vuelta de tuerca más a la reforma laboral, aparte de que hay que retocar el Presupuesto que ha dejado hecho el Gobierno de Rajoy para cumplir los objetivos de déficit.

 El jueves The Wall Street Journal resumía perfectamente la situación con un llamativo titular “El futuro de Europa depende de lo que voten el domingo los españoles (ver republica.com “Final de campaña: “WSJ” cree que el futuro de Europa depende de España”)

Setenta y dos horas antes de la jornada electoral de este domingo, y ante el frenazo en en las encuestas de Ciudadanos y la subida de Podemos, a pesar de toda la ayuda de la prensa internacional (“Nosotros votaríamos por Ciudadanos” se pronunciaba con claridad el influyente semanario The Economist), la Moncloa, por boca de Jorge Moragas, jefe de campaña del PP y responsable del gabinete de Rajoy, lanzaba el mensaje a los periodistas que iban en la caravana del candidato popular de que quizás habría que intentar la “Gran Coalición”, entre el PP y el PSOE (213 diputados, 37 más que la mayoría absoluta).

El globo sonda ocupaba la primera página del diario El Mundo que destacaba el mensaje de Moragas, sin citarlo, porque era off the record, con la advertencia de que esa “Gran Coalición” no podía hacerse con Pedro Sánchez, con quien Rajoy ha roto todos los puentes, hasta el punto que se ha negado a devolverle la llamada tras su solidaridad por la “agresión de Pontevedra”. 

Rajoy no quiere el menor contacto con el secretario general del PSOE, desde que en el “Cara a Cara” del 14 de diciembre le lanzó a la cara la acusación de que no era un político “decente” .

 En ese “Plan Moragas” el jefe de la campaña incluiría a Susana Díaz, presidenta de Andalucía que esta noche ni siquiera ha felicitado públicamente a Pedro Sánchez y ha insistido mucho en la unidad y en la cohesión de España, y sería decisiva la intervención de Felipe González, que siempre se ha manifestado partidario de esa “Gran Coalición”, pero que últimamente conforme han ido creciendo los partidos emergentes, ha venido mostrando la mayor frialdad hacia esa salida, bien vista por Europa, pero que dejaría en la oposición, sobre todo a Podemos, la gran preocupación de la Troika, pero la gran esperanza, a la vista de los resultados, de importantes sectores de la población. (...)"             (José Oneto, República.com, 21/12/15)

"Fin de la transición. 

El bipartidismo PP-PSOE se ha acabado e, ironía del destino, estos dos grandes actores de los últimos 39 años ahora están obligados a entenderse y puede que hasta el punto de tener que sentarse juntos en un Gobierno de ‘gran coalición’, como el actual de Alemania. (...)

Estamos hablando de un pacto de gobierno constituyente al que bien podría sumarse Ciudadanos con sus 40 escaños que sumados a los 123 del PP y a los 90 del PSOE permitirían de manera holgada la reforma de la Constitución. Y la mejora del sistema político, hoy agotado en los 39 pasados años de la Transición que ahora llega a su fin con muchas más luces que sombras pero necesitada de una profunda renovación.

Este es el gran desafío que tienen por delante Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, dos políticos enfrentados hasta en lo personal que puede que tengan que dar, ambos, un paso atrás para permitir que sus partidos -con ayuda de Ciudadanos- articulen un gran pacto nacional.  (...)

¿Qué hacer? Pues en primer lugar PP y PSOE deberán abrir un debate interno en sus respectivos órganos directivos y llegado el caso deben convocar a sus bases para plantear este nuevo gran acuerdo nacional con voluntad constituyente y reformista.

Y luego PP y PSOE han de encontrar las personas adecuadas y capaces de dialogar para implementar el gran acuerdo. De lo contrario España sufrirá y estos dos partidos también, con el riesgo de sufrir una catarsis de insospechado alcance, porque está claro que los españoles quieren un cambio en profundidad. De hecho ese cambio ya ha comenzado el 20-D y no tiene vuelta atrás."               (Pablo Sebastián, República.com, 21/12/15

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