"(...) “A las empresas les va mejor precisamente porque los salarios son más
bajos, porque los contratos son más precarios. Es el secreto del
‘milagro español’”, explicaba a Diagonal la economista Miren Etxezarreta ya en febrero de este año.
Si bien los datos indican un descenso del paro de un 10%
en el último año, también es cierto que parte de este descenso se debe a
la bajada de la población activa, y también a que el 90% del nuevo
empleo es temporal. De hecho, la temporalidad no ha hecho más que subir
en los últimos años, y se sitúa ya en un 26,15%. (...)
La precarización del empleo y la bajada de sueldos hasta puntos
insoportables es precisamente lo que llevó a los técnicos de contratas,
subcontratas y autónomos que trabajan para Telefónica-Movistar a
plantear a finales de marzo una huelga indefinida en Madrid
que en pocos días se había extendido al resto de comunidades y que,
contra viento y marea –e incluso contra los acuerdos alcanzados entre CC
OO y UGT y las contratas de Telefónica–, los trabajadores
mantuvieron durante 74 días.
Organizados en asambleas y
coordinados en todo el Estado, por primera vez lograron unir en una
misma lucha lo que Telefónica, convertida en empresa-red, había logrado
dividir: miles de trabajadores que, a pesar de realizar el mismo
trabajo, tenían hasta ocho modalidades contractuales distintas como
empleados de contratas, subcontratas y autónomos.
Desconvocada por el agotamiento después de haber logrado una parte
de los reclamos, los técnicos también lograron que decenas de
candidaturas municipales que posteriormente han llegado a los
Ayuntamientos firmaran el Compromiso de las escaleras,
un documento en el que se comprometían a revertir y no firmar contratos
con Telefónica y otras empresas que violen derechos laborales.
Aunque éste ha sido un año de menor conflictividad laboral, ejemplos como el de los técnicos de Telefónica-Movistar o la victoria de los trabajadores de Coca-Cola
han jalonado estos 12 meses.
Otros, como los trabajadores de las
Brigadas de Refuerzo de Incendios Forestales (BRIF), a pesar de haber
parado temporalmente el 10 de noviembre la huelga que mantenían desde
hacía casi cuatro meses, continúan su batalla con la empresa pública
Tragsa y el Ministerio de Medio Ambiente por unas condiciones
salariales y laborales dignas." (Gladys Martínez
, Diagonal, 27/12/15)
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