"(...) Munévar analiza la responsabilidad del sistema bancario griego como
parte esencial de la crisis. Antes de que estallara la recesión, las
entidades financieras griegas “prestaron a la gente para que compraran
por encima de sus ingresos e inundaron a la población con tarjetas de
crédito”.
Ejecutivos de la banca griega utilizaron las entidades para
transferir directamente dinero a sus cuentas. También hubo quien
adquirió una parte de los títulos de un banco, lo que les confería un
sillón en el consejo de dirección y, desde esta plaza privilegiada, se
concedieron créditos a sí mismos sin la obligación de devolverlos. O
realizaron préstamos a empresas de su propiedad sin ningún tipo de
garantías.
“Las historias de los robos en Grecia son increíbles”,
señala Daniel Munévar, recuerdan el contenido del libro “La mejor
forma de robar un banco es ser dueño de uno”, publicado en 2005 por el
profesor de Economía y exregulador del sistema bancario estadounidense
durante la crisis de los 80, William Black. La corrupción empezó antes
y continuó después del rescate bancario.
En pleno proceso de
recapitalización y puesta a la venta de nuevas acciones, se dio el
caso de banqueros que pidieron préstamos a otras entidades financieras
para la adquisición de títulos. Daniel Munévar aclara que la autoridad
bancaria europea considera irregulares este tipo de “maniobras”.
En una conversación con el economista del CADTM el guión ha de incluir, casi a la fuerza, una pregunta sobre los vaivenes de Syriza y la gestión de Tsipras. “Yo creo que Tsipras hizo lo correcto en la campaña electoral que le llevó a la victoria en los comicios de enero de 2015, él siempre fue muy claro al afirmar que la salida del euro no era una opción para Grecia”.
En una conversación con el economista del CADTM el guión ha de incluir, casi a la fuerza, una pregunta sobre los vaivenes de Syriza y la gestión de Tsipras. “Yo creo que Tsipras hizo lo correcto en la campaña electoral que le llevó a la victoria en los comicios de enero de 2015, él siempre fue muy claro al afirmar que la salida del euro no era una opción para Grecia”.
Como presidente electo, se mantuvo en la
misma posición. El 5 de julio el pueblo griego rechazó en referéndum
(con un 63,5% de votos negativos) las condiciones vinculadas al
“rescate” del FMI, la Comisión Europea y el BCE. Sólo una semana
después, el 13 de julio, tuvo lugar la reunión del Consejo Europeo en
la que Tsipras firmó el Memorandum asociado al “rescate”, recuerda
Daniel Munévar.
“Si hubiera decidido no suscribir el memorandum, Grecia habría sido expulsada del euro”, sostiene el exasesor de Varoufakis y Lapavitsas. El quid de la cuestión es que Tsipras “no preparó políticamente a la población ante una eventual salida de la moneda única, lo que resultó un error; cuando uno es un líder tiene que marcar el camino, y Tsipras no lo hizo: hoy lo está pagando”.
“Si hubiera decidido no suscribir el memorandum, Grecia habría sido expulsada del euro”, sostiene el exasesor de Varoufakis y Lapavitsas. El quid de la cuestión es que Tsipras “no preparó políticamente a la población ante una eventual salida de la moneda única, lo que resultó un error; cuando uno es un líder tiene que marcar el camino, y Tsipras no lo hizo: hoy lo está pagando”.
El economista no revela en la entrevista su posición sobre
el euro, pero sí que afirma con rotundidad: “Para un proceso radical
de cambio se ha de tener a la población movilizada”. Las condiciones
del “salvataje” son “más de lo mismo”, una cura de choque aplicada a
un país que desde el inicio de la crisis, el año 2008, ha sufrido una
mengua del PIB en un 25%, presenta tasas de paro entre el 25 y el 30% y
de desempleo juvenil que rondan el 50%. (...)
Más allá de la estadística, lo que se libró fue una durísima batalla
política, en la que Grecia no era más que un “pie de nota en el gran
juego de poder europeo, que Alemania estaba dispuesta a sacrificar
como en público y en privado reconoció su ministro de Finanzas,
Wolfgang Schäuble”.
Ya en enero de 2016, la Comisión Europea abrió un
nuevo frente en el cerco a Grecia, esta vez a cuenta de las personas
refugiadas. “Se les obliga a incrementar los recortes, aumentar el
pago de la deuda y apechugar con el coste de la crisis de los
refugiados, que es un problema a escala europea”. La UE le pidió al
ejecutivo heleno que reforzara los controles en la frontera con
Macedonia, por donde transitan los refugiados que se dirigen al centro
y el norte de Europa.
Otra de las medidas instaba al registro “eficaz”
de los refugiados que llegan al territorio griego (en relación con las
huellas dactilares y los documentos de viaje). En caso de
incumplimiento, Grecia podría ser expulsada de la zona Schengen
(espacio europeo en el que se han suprimido las fronteras comunes).
“Esto es Europa en 2016”, zanja Daniel Munévar."
(Entrevista al economista y exasesor de Varoufakis, Daniel Munévar, Enric Llopis , Rebelión, 08/03/16)
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