5.4.16

España aún tendrá que hacer el recorte más duro de la crisis para cumplir el déficit de Bruselas

"Casi dos puntos y medio del tamaño de la economía española. Entre 10.000 y 20.000 millones de euros en ajustes en un solo ejercicio. Esta es la dieta que Bruselas impondría a España de mantener los objetivos de déficit actuales. 

Un ajuste de este calado sería superior al cualquiera que hayan hecho las cuentas públicas desde que arrancaron las políticas de austeridad en 2010. (...)

  Así, la reducción media del déficit en estos seis años de régimen de austeridad ha sido de poco más (y menos) de un punto anual. Duplicar ese objetivo es, según los economistas, imposible. Ni en el peor momento de la crisis se ha conseguido.  (...)

Los datos son los siguientes: España acabó 2015 con un déficit del 5,2% y Bruselas dice que sigue empeñada en que cierre 2016 con un agujero en las cuentas de 2,8%. A lo bruto, esa diferencia de 2,4 décimas se traduce en 24.000 millones de euros.

 A esta cifra habría que descontar al menos 4.000 millones de euros en gastos no recurrentes, esto es que no se van a repetir en 2016, lo que dejaría los ajustes en 20.000 millones de euros. La evolución de la economía reduciría de por sí el tamaño del roto de las cuentas públicas hasta alrededor del 4%, según los expertos consultados por este diario. 

Pero aún sería necesarios al menos un esfuerzo adicional de más de 12.000 millones de euros para alcanzar el objetivo pactado en su día con Bruselas. Cabe recordar que sin la rebaja de impuestos anunciada por Montoro a mitad de año, el déficit se habría quedado en alrededor del 4,4%.  (...)

Pero recortar los gastos o aumentar los ingresos (por la vía de subir los impuestos) tiene un efecto en la economía que frenaría el crecimiento. Es el pez que se muerde la cola. Así que de acometer un programa de ajustes, la economía no crecería el 2,7% previsto por el consenso de los economistas, y haría necesario recortes adicionales. (...)

Las posibilidades de abrir un proceso de medidas penalizadoras contra España es muy elevado y a no ser que se dé una clara señal de buena voluntad por parte del Ejecutivo entrante, en Bruselas harán sudar la camiseta a los nuevos administradores de las cuentas públicas.   (...)

"¿Cuánto del crecimiento del año pasado se debe precisamente a que España no cumplió con la senda de ajuste?", se pregunta Daniel Fuentes Castro, economista de AFI.
El director del servicio de Estudios de Funcas (la Fundación de las antiguas Cajas de Ahorros), Ángel Laborda, tiene calculada la respuesta.

 Según Laborda, alrededor de cinco décimas del crecimiento del PIB del año pasado se produjeron gracias a no haber cumplico con el déficit pactado. Es decir, si España se hubiera abrochado más el cinturón, la economía habría crecido alrededor de un 2,7%.

Así que España, y la UE, tienen que elegir: o señalar a España como el país -entre los grandes- que más crece, o dejar a España como el país que más déficit tiene (a poca distancia de Grecia). El crecimiento y la austeridad se han demostrado imposibles en un país que ha sido puesto como ejemplo muchas veces por parte de los hombres de negro.  (...)
Para el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad del País Vasco, Ignacio Zubiri, el objetivo del 2,8% es inalcanzable y recuerda que de acometer algún plan de ajuste, este se debería hacer por la vía de los ingresos y no de los gastos para que no fuera tan contractivo. 

 Zubiri solo ve factible que con la situación actual Bruselas acuerde un objetivo de déficit con el Gobierno entrante del 3,8%, aplazando al menos un año más la idea de reducir el agujero de las cuentas públicas por debajo del 3%. (...)"             (Belén Carreño, eldiario.es, 03/04/16)

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