"(...) Usted ha analizado el modo en que funciona el sistema fiscal
contra la reducción de la desigualdad. ¿Qué propone para combatir la
evasión?
Los paraísos fiscales no son un acto de la naturaleza. De hecho, los
crea el Congreso. Hemos creado un marco legal para que los ricos y las
empresas, dentro de la ley, no paguen impuestos. Pero esto se puede
cambiar. Se podría decidir que a aquellos que tienen el dinero en un
territorio que huele mal se les impongan unos impuestos disuasorios.
Por
ejemplo, puedes decirle a cada americano que tiene que declarar toda su
riqueza a nivel global, también la que tenga en las Islas Caimán. Ya
que estas no están sujetas a los principios de transparencia, vais a
pagar un sobreimpuesto del 80%. Así acabaríamos con los paraísos
fiscales en una noche.
Algunos aducen que si en un país como España se
subieran los impuestos esto crearía una huída de capitales, porque
siempre va a haber un sitio al que los ricos puedan llevar su dinero
para no declararlo. Usted está diciendo que eso solo pasa porque
permitimos que pase.
Exactamente. Si Europa se uniese y actuase unida en esto, podría
resolverlo fácilmente. La mayoría de países europeos tienen un sistema
de impuestos basado en la residencia, y si eres residente en las Islas
Caimán no tienes que pagar impuestos en España.
Esto se podría cambiar
diciendo “si tienes un negocio en España, pagas tus impuestos ahí. Y si
no quieres hacer negocios en España, puedes irte del país”.
Ha dado argumentos parecidos sobre la evasión fiscal de las
grandes empresas. Cuando Apple o Google pagan impuestos en Irlanda usted
afirma que se les debería cobrar por su actividad y no por su
residencia física.
Creo que hay que tratarlas como a una organización unitaria. Tú pagas
impuestos en Estados Unidos sobre tus ingresos globales, y si puedes
probar que has generado esos beneficios en Irlanda, legítimamente… Si
tienes mil personas trabajando ahí, y eso corresponde al 5% de tu fuerza
de trabajo, de acuerdo, generas el 5% de tus beneficios y pagas el 5%
ahí.
Pero si no es el caso vamos a cobrarte nosotros. Es perfectamente
comprensible que si uno tiene mucho dinero y poder de presión intente
que el Congreso apruebe leyes y cree un marco que te permita evadir
impuestos. Pero es fácil desmontar eso. El que quiera hacer negocios en
Estados Unidos o en Europa, que pague impuestos.
Como economista jefe del Banco
Mundial, estuvo en una posición privilegiada para juzgar los efectos de
la globalización. ¿Estamos ante un juego de suma positiva, en el que la
mayoría sale ganando?
Todo depende de cómo la gestionemos. Algunos acuerdos comerciales en
marcha, como el TTIP o el TTP, tienen como resultado una suma negativa.
Son un intento por parte de las multinacionales de cambiar las reglas
del juego para beneficiarse a expensas del resto de la sociedad, aunque
el beneficio neto para la economía global sea negativo. Una muestra de
esto son los apartados referentes a las medicinas.
Han intentado usar
los acuerdos comerciales para impulsar a la gran industria farmacéutica a
expensas de los genéricos. Todos perdemos, excepto las farmacéuticas.
Los demás pagamos el precio más alto. No están haciendo más
investigación, y las pérdidas de todos son mayores que los beneficios de
las grandes farmacéuticas. (...)" (Entrevista a Joseph Stigliz, CTXT, 11/05/16)
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