"(...) El Fondo es un fondo y además sólo lo es de reserva. Las pensiones deberían de ser capaces de funcionar sin este botón de emergencia. Eso
deberíamos de exigir a nuestros gobernantes. Una gestión acertada de
las cuentas públicas, sin malgastar el dinero de todos en inservibles
infraestructuras, atendiendo al fraude y persiguiendo la corrupción a
fin de que con los ingresos ordinarios se pueda atender el gasto
corriente sea cual sea.
Cuando se acabe el Fondo de Reserva en
2019 no se terminarán las pensiones ni estará en riesgo el modelo de una
sociedad del bienestar que es envidiable cuando la ves desde otros
países que, a pesar de estar en todas las métricas económicas situadas
por delante de nosotros, no la tienen. Lo único que pasará es que
deberemos adaptarla. Deberemos cobrar menos y pagar más.
Por poner algún ejemplo. Los primeros impuestos especiales se llamarán
‘Impuesto de Viudedad’ o ‘Impuesto de orfandad’ que servirán para pagar
las ‘Pensiones de Viudedad’ y las de ‘orfandad’. Sencillo de entender.
Sin embargo, no todo está perdido. Esto podría ser distinto si
en lugar de estimular un mercado laboral de cartón piedra, débil y poco
consistente, se dinamizara otro mucho más robusto, tecnológico, de alto
valor y enfocado a construir una sociedad más moderna y no
dependiente de un modelo de crecimiento que ya nos hizo pasar una mala
etapa hace cinco minutos.
Todavía queda tiempo pero hay que ponerse en marcha ya.
Todavía es posible revertirlo pero hay que informar de lo que va a
pasar, los nuevos sacrificios que se van a exigir a los ciudadanos y a
que van a renunciar todos los estamentos políticos a través de reformas estructurales de todo tipo, territoriales, fiscales, administrativas, políticas y, si me apuras, constitucionales. (...)" (Marc Vidal, 06-07-16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario