"(...) BROWN: Michael, el informe del FMI dice que si, en la zona euro,
los gobiernos pudieran ayudar a los bancos a deshacerse de sus préstamos
malos, ello tendría un efecto positivo sobre el capital bancario. ¿Cuál
sería el efecto sobre los consumidores de la economía de la UE, en
general, si los bancos pudieran simplemente deshacerse de estos malos
préstamos?
HUDSON: En realidad son simples matemáticas. Hay
que abolir los planes de pensiones. Hay que suprimir el gasto social.
Hay que subir los impuestos. Hay que hacer que por lo menos el cincuenta
por ciento de la población europea emigre, ya sea a Rusia o a China.
Debería haber hambre masiva. Muy simple.
Ese es el precio que la zona
euro piensa que vale la pena pagar. Es el precio que pensó que valía la
pena que Grecia pagara. Para salvar a los bancos, toda la zona euro
debería volverse como Grecia.
Hay que hacer que los gobiernos
vendan la totalidad de sus propiedades públicas; vendan sus
ferrocarriles, vendan su territorio público. En esencia hay que
introducir el neo-feudalismo. Hay que retrasar el reloj de la historia
miles de años atrás y reducir la población europea a la esclavitud de la
deuda.
Es una solución tan fácil como la que la Eurozona ha impuesto a
Grecia. Y los líderes y los bancos urgen a los economistas responsables a
que promuevan esta solución para la población en general.
BROWN:
Hablemos de la otra pequeña parte de información dada a conocer por el
FMI sobre la deuda. La deuda global ha llegado actualmente a cerca de
ciento cincuenta y dos billones de dólares. Esto incluye la deuda
pública, la deuda familiar, la deuda de las empresas no financieras.
¿Qué significa todo esto para la deuda del sistema financiero global y
para la gente común, Michael?
HUDSON: Significa que la única
manera en que la gente puede pagar la deuda es reduciendo drásticamente
su nivel de vida. Esto significa que acepten convertir sus planes de
pensiones de prestación definida (usted sabe lo que va a recibir) en
"planes de aportación definida", en los que Ud. pone el dinero, pero no
se sabe lo que tendrá al final.
Para salvar a los bancos de las
pérdidas que acabarían con su valor neto hay que deshacerse de la
Seguridad Social. Esto significa en esencia que hay que abolir el
gobierno y dar su gestión al sistema bancario para que lo ejerza, con la
idea de que el papel de los gobiernos es extraer ingresos de la
economía para pagar a los tenedores de bonos y a los bancos.
Cuando
se dice “pagar a los bancos” lo que realmente se quiere decir es pagar a
los tenedores de acciones bancarias. Estos son, básicamente, el Uno por
Ciento. Lo que se ve directamente en el informe del FMI, en este
crecimiento de la deuda, es que el Uno por Ciento de la población posee
unas tres cuartas partes de toda esta deuda. Esto significa que hay que
elegir: o bien salvas la economía, o bien salvas al Uno por Ciento de la
pérdida de un solo centavo.
Todos los gobiernos, desde la
administración de Obama hasta Angela Merkel, la zona euro y el FMI se
comprometieron a salvar a los bancos, no a la economía. Ningún precio es
demasiado alto para intentar que el sistema financiero continúe
funcionando algo más de tiempo. Pero finalmente no se puede salvarlo
debido a que es una cuestión de matemáticas.
Las deudas crecen y crecen.
Y cuanto más crecen más se contrae la economía. Al reducir la economía,
se reduce la capacidad de pagar las deudas, por lo que es una ilusión
creer que el sistema puede ser salvado. La cuestión es ¿durante cuánto
tiempo la gente va a estar dispuesta a vivir en esta ilusión?
BROWN:
Esa era mi siguiente pregunta. No sólo cuanto tiempo la gente va a
estar dispuesta a vivir en esta ilusión sino ¿cuánto tiempo podrá
sostenerse aun esta ilusión antes de que veamos otro colapso de las
economías en todo el mundo? ¿Es algo inminente, algo que simplemente
deberíamos estar esperando que ocurra, para lo cual deberíamos
prepararnos?
HUDSON: Todavía estamos en el colapso que comenzó
después de 2008. No hay un nuevo colapso, no ha habido una
recuperación. Los salarios del noventa y nueve por ciento han disminuido
de manera constante desde el año 2008.
Han disminuido especialmente
para el veinticinco por ciento inferior de la población. Esto significa
que han bajado especialmente para los negros y los hispanos y demás
trabajadores de cuello azul. Su valor neto de hecho ha pasado a ser
negativo y no tienen suficiente dinero para salir adelante.
De
hecho, una de las grandes empresas de consultoría acaba de hacer un
estudio de la “generación del milenio”. Ernst and Young hizo un estudio y
resultó que el setenta y ocho por ciento de estos jóvenes están
preocupados por no tener suficientes oportunidades de encontrar un
trabajo bien pagado para poder devolver los préstamos estudiantiles. Un
setenta y cuatro por ciento no puede pagar los servicios sanitarios si
enferman.
Un setenta y nueve por ciento no tiene suficiente dinero para
vivir cuando se retiren. Así que, tenemos ya a toda una generación, no
sólo aquí sino también en Europa, que no consigue obtener empleos bien
remunerados. La única manera de que puedan vivir tal como se les
prometió es tener padres lo suficientemente ricos para procurarles un
fondo fiduciario. (...)"
(Entrevista a Michael Hudson: "La Gran Recesión en realidad no ha terminado",Kim Brown , Sinpermiso, en Rebelión, 24/10/16)
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