18.1.17

Donald Trump en la Casa Blanca ¿Que va a pasar? Una vuelta al liberalismo económico clásico, eso sí, ahora con nacionalismo comercial.

"(...) -¿Según tú las presidenciales de Estados Unidos fueron un circo?

 -La composición, aún en marcha de lo que será la administración Trump marca el camino de lo que va a ser la nueva agenda económica estadounidense: bajada de impuestos a la clase media, desmontar la ley Dodd-Frank que buscaba articular cierta regulación sobre los grandes emporios financieros tras la crisis subprime y una nueva etapa proteccionismo que conllevará algunas guerras comerciales con otros países y bloques regionales. 

Dentro del patio de comedias en que se ha convertido la política gringa podemos ver en la actualidad como Goldman Sachs, uno de los bancos más importante del planeta, ha pasado de ser el más odioso aliado de Hillary Clinton a convertirse en una de las canteras de lo que será el nuevo gobierno de Trump. 

En resumen, mientras durante la campaña electoral Trump acusaba a la candidata del Partido Demócrata de favorecer a las grandes empresas y a las mafias de Wall Street en detrimento de las medianas y pequeñas compañías, a la hora de la verdad vemos como la nueva administración no significará más que una vuelta al liberalismo económico clásico, nada nuevo en Estados Unidos, aunque eso sí, ahora con cierto énfasis en el nacionalismo comercial.

-¿No generará un caos económico mundial una nueva era de aislacionismo comercial estadounidense?

 -La teoría del caos tiene un carácter multidisciplinar y genera conductas complejas e impredecibles pero que derivan en ecuaciones o algoritmos bien definidos matemáticamente. Estados Unidos ha aplicado políticas proteccionistas desde los orígenes de su historia y para el subconsciente colectivo de sus ciudadanos, fueron los altos aranceles establecidos durante el siglo XIX los que permitieron su revolución industrial y eje motriz que les convirtió en potencia mundial. 

En este sentido el discurso de Donald Trump ha sido de corte clásico y eso de hacer a “América grande otra vez” se resumen en un imaginario de protección de industrias consideradas estratégicas, desarrollo de industrias emergentes, fomento de la reindustrialización y vuelta de las empresas en el exterior con el consiguiente crecimiento del empleo nacional. 

En definitiva y siguiendo las simplistas tesis trumpianas, bastaría con repetir esa política para conseguir los mismos efectos en el actual momento de globalización económica.

El caos al que haces referencia no creo que vaya a derivar de las políticas de Trump, sino que más bien serán el fruto del desequilibrio económico actualmente existente en el sistema mundo. Desde la crisis del 2008 estamos asistiendo a un aumento imparable de la deuda global, hablamos de un monto aproximado a 200 billones de dólares, tres veces el tamaño de la economía global. 

Sin embargo, la capacidad de endeudamiento en las economías capitalistas están vinculadas a sus niveles de competitividad y crecimiento, ambos indicadores en cuestión en la economía global en su momento actual.

¿-Y China?

-Pues China más de lo mismo. Su economía representa el 17% de la economía global y su deuda total china, la pública más la privada, alcanza ya cuotas del 270% de su PIB. 

El endeudamiento privado chino, sostenido en muchos casos por más de seis mil bancos subterráneos cuyos préstamos ocultos no forman parte de los balances de préstamos del sistema financiero convencional, se eleva a unos dos billones de dólares, es decir, cinco veces más que el volumen de préstamos de alto riesgo que tenía Estados Unidos al comienzo de la crisis subprime.

-¿Cambiarán las tendencias en la geopolítica estratégica mundial tras la elección de Trump?

-Eso ya es un hecho ¿no te parece una novedad que un presidente estadounidense haya sido elegido con el apoyo indirecto de Rusia o de WikiLeaks? (...)"

(Entrevista a Decio Machado, coautor junto a Raúl Zibechi del libro “Cambiar el mundo desde arriba. Los límites del progresismo”, Aldhea, en Rebelión, 16/01/17)