14.3.17

El mes pasado la factura de la luz se duplicó. Uno de los factores que más ha influenciado esto ha sido la escasez de energías renovables, especialmente de la solar... España fue a principios de este siglo, uno de los países en los que se invirtió y apostó más por las energías renovables, ¿recuerdan?

"España fue a principios de este siglo es uno de los países en los que se invirtió y apostó de manera más fuerte por las energías renovables, las razones eran obvias: España es un país en el que apenas se produce energía de origen fósil en comparación con todo lo que se consume. 

Desde el año 1975, España ha tenido un déficit energético que ha oscilado entre el 80 y el 70 por ciento de la energía producida, la cual en su mayoría es de origen fósil, por ello y para poder mejorar la competitividad nacional en agregado, en España desde los años 90 se invirtió fuertemente en el I+D de las energías alternativas y renovables para que los resultados se impregnasen de forma rápida en todo el tejido nacional, sobre todo en el ámbito industrial, comercial y doméstico para que así, España, con suerte pudiese desplazar la demanda de combustibles fósiles a un segundo y tercer plano dentro de la demanda energética de las fuentes tradicionales que las empresas nacionales se veían obligados a importar desde países que gozan de pozos petrolíferos y fuentes de gas natural más ricas (...)

Pero como en muchos otros ámbitos de España, estas buenas pretensiones no llegaron a buen puerto. A partir de estas estadísticas de las que el Gobierno pertinente sacó pecho y “demostró” a todo el mundo lo verde que era España, viendo que la crisis atacaba directamente a sectores estratégicos para la macroeconomía española y muy posiblemente la salida laboral de algún dirigente político que otro, la administración a partir de distintas trabas burocráticas, límites dentro de la producción de electricidad que podían generar estas placas solares y límites también en la producción, creación e implantación de la energía solar hizo que esta fuese relegándose a un segundo plano y perdiendo poco a poco el vigoroso empuje que tuvo en la primera década del siglo XXI.

Hoy en día y desde 2012, se ha congelado de forma indefinida los incentivos económicos para la implementación de las energías renovables. (...)

El mes pasado, como todos sabemos muy bien, la factura de la luz subió e incluso se duplicó con respecto a otros meses. Uno de los factores que más ha influenciado esto ha sido la escasez de energías renovables, entre ellas la solar. 

Las decisiones gubernamentales que se rigen por la rentabilidad, la eficiencia y la competitividad de las grandes empresas ha terminado perjudicando a los mismos de siempre, a los consumidores que estamos si o si atrapados en las dinámicas del sector energético puesto que en este caso no podemos elegir que tipo de energía consumimos, en otras palabras, ya que el tener placas solares ya fuesen de PYMES que suministrasen a nivel local o incluso particulares, dañaban a las grandes energéticas, no se ha permitido que podamos autoabastecernos de energía, incluso de forma mínima.

Debido a la situación reciente de escasez de viento y agua hicieron que las grandes empresas no pudieran “tirar” de estas energías, que son más baratas que el carbón y el gas natural y por tanto cobraron más ese mes.

 Esta estrategia de subir los precios responde a dos factores, uno con la esperanza de que la gente consuma menos, así tienen que producir menos y la otra, que las energías a las que se ven obligados a recurrir es más cara que la eólica y solar. Esta situación se puede remediar muy fácilmente: haciendo un pequeño esfuerzo de inversión en energías solares, retirando el impuesto al Sol, que indudablemente sólo tiene afanes recaudatorios puesto que no existen externalidades negativas de aprovechar la energía solar; y permitir que se puedan poner placas solares de forma más sencilla a nivel administrativo, ya que seguramente permitirían que nuestras facturas de la luz fuesen bastante más económicas de lo que tenemos que afrontar ahora mismo.

Sinceramente, en esta situación energética, nos encontramos con una postura bastante paradójica por parte del Gobierno Central. Por un lado vendemos sol en cuestión de turismo, pero cuando se trata de que los locales nos beneficiemos de ese sol que les ofrecemos a nuestros vecinos del norte en concepto de resort y calidad de vida, nuestros líderes viendo que perjudica a las empresas que históricamente más han reportado, se cierran en banda y prohíben que se puedan explotar de manera pequeña y autogestionada, ya que cada día es más difícil tener una placa solar particular. (...)

Desde todos los puntos de vista desde los que he podido vislumbrar esta situación, parece que la decisión de bloquear la energía solar y su explotación no es beneficiosa. Los precios de la luz suben, se contamina más y los ciudadanos, desde el punto de vista políticos no estamos contentos debido a ello, lo cual en un futuro electoral podría manifestarse. 

Para concluir, creo que tenemos un filón energético que puede garantizarnos el futuro, nuestros dirigentes en vez de negarlo y bloquearlo, deberían explotarlo y garantizarlo por nuestro bien, por nuestro futuro y por el suyo."          (Hiscio Belluga Molina , Público, 11/03/17)