"(...) P. Una de las conclusiones de su libro es que las decisiones económicas que se tomaron en la UE fueron políticas, no técnicas.
R.
Simpatizo mucho más políticamente con la izquierda y el análisis que
ofrece. Sin embargo, la izquierda ve a los mercados como los culpables
de toda la crisis y de sus consecuencias. Esto no me parece convincente.
La política ha tenido mucho que ver. Por irnos al extremo, los mercados no dictaron las políticas del Reino Unido, ni de Estados Unidos ni de Suiza.
Con un banco central con voluntad de hacer su trabajo, los límites que
ejercen los mercados sobre ti son mínimos. El banco compra todos los
bonos que son necesarios y estabiliza el mercado. Por supuesto, esto no
sirve para todos los países del mundo: si eres Argentina, que tienes una
gran cantidad de deuda en dólares, vives a merced de los mercados. Pero
por parte de la Unión Europea no hay razón para vivir bajo la presión
de los mercados.
P.
Escribe que Merkel y el resto de conservadores europeos han evitado que
otros países desarrollen políticas económicas de izquierdas.
R.
Sí. ¡No hay ninguna duda! Una de las razones por las que Merkel y
Schäuble tuvieron que ser tan duros con Syriza en 2015 era evitar que no
hubiera efecto contagio. Lo vimos con el Partido Popular en España.
Ningún otro gobierno en Europa quería que se hiciera concesiones a los
radicales griegos, que estaban retando a la Troika.
Es incorrecta la
idea de que no existe un 'demos' europeo ni política europea.
Simplemente, algunos políticos son mejores que otros, y eso lo
entendieron primero los conservadores. Han convencido al resto con
efectividad, sin hacer mucho ruido. En Europa se ha elaborado siempre
una agenda conservadora.
P. Cita a Schäuble, que dijo que
las políticas de Draghi provocaron el surgimiento del partido alemán
ultraderechista AfD, que alcanza un 18% en algunas encuestas. ¿Por qué
se crea la extrema derecha?
R. Los conservadores no deben ser nuestra preocupación principal. Hay gente mucho peor que ellos: la extrema derecha.
AfD nace con el sentimiento de que los alemanes han concedido
demasiado. Es gracioso, es el contraargumento de lo que acabo de decir.
Mantener la postura de los conservadores alemanes también conlleva otros
costes. Los alemanes conciben toda la Historia como un lugar donde Alemania hace concesiones perpetuamente.
Nadie se imagina a los conservadores alemanes en retrospectiva diciendo
"ahora dominamos Europa y hemos conseguido lo que queríamos". Y este
sentimiento de agravio es el que provoca el surgimiento de AfD en 2013.
Su propio nombre lo indica: Alternative of Deutchsland. O Alemania sale
de la eurozona o adopta una posición más dura en la eurozona.
P.
En España hablamos de Draghi como un burócrata que salvó a España de la
crisis, pronunciando su célebre frase 'what ever it takes'. Sin
embargo, usted cuenta una narrativa muy distinta sobre Draghi.
R.
Hay tres Draghis diferentes.
Por un lado, está el Draghi del 'What ever
it takes'. Fue una promesa vacía. Anuncia ir a un sitio al que nadie ha
ido antes, pero que él no sabe cuál es. Cuando escuchan eso, los
americanos piensan que Draghi va a imitar a Bernanke. Por supuesto, no
es cierto. Draghi no empieza a comprar bonos hasta 2015, cuando la
eurozona se está dirigiendo a la deflación.
El segundo es el que
permitió que la crisis se extendiera por la eurozona y el gran aumento del desempleo en 2012.
El tercer Draghi es el que legitima a Trichet y les dice a los mercados
financieros londinenses: los conservadores estamos reconstruyendo la
Europa que queremos. Conseguimos la senda presupuestaria marcada en
diciembre 2011. Nos movemos a una unión bancaria con muchas
restricciones. Y voy a diseñar un mecanismo de operaciones monetarias de
compraventa tan restrictivo que nadie sea capaz de implementar, porque tienes que cumplir un criterio de déficit demasiado riguroso.
P. Es una versión muy crítica de Mario Draghi.
R.
Draghi les dice a los mercados: no te preocupes, tenemos el control.
Estamos construyendo la Unión Europea que los conservadores quieren,
matizando el mensaje para que llegue a donde tiene que llegar. ¿Por qué
es capaz de decir lo que dice? Porque Merkel y su familia política
confía en él. Mira su 'background'.
Él sabe cómo funcionan los mercados.
Sabe qué tienen que hacer los bancos centrales. Pero es un "halcón"
fiscal. ¡Como toda su generación de economistas! Hemos malinterpretado
las diferencias transatlánticas, pensando que todos los norteamericanos
son keynesianos y los europeos, conservadores y proausteridad.
En la
Administración Obama también había "halcones" fiscales. Pero sabían que
se estaban enfrentando a una crisis histórica crucial y tenían que hacer
algo. (...)" (Entrevista a Adam Tooze, Carlos Barragán, El Confidencial, 14/10/18)
No hay comentarios:
Publicar un comentario