"La industria española cayó en recesión en el último trimestre de 2018.
(...) La industria manufacturera
cerró el año con un descenso de su actividad del 0,3% trimestral
(ajustado de estacionalidad y calendario), después de sufrir un
retroceso del 0,4% entre julio y septiembre.
De hecho, de los cuatro
trimestres del año, en tres de ellos la producción sufrió caídas. Los
ejemplos del cierre de Alcoa o la venta de Vestas de su planta de León son solo la punta del iceberg que muestra los problemas de la industria.
Los datos de la contabilidad nacional publicados por
el INE reflejan los problemas que está atravesando un sector que fue
clave durante la recuperación. La industria ha sido la primera actividad
que ha completado esta fase de desaceleración cayendo en recesión.
El resto —servicios, agricultura y, especialmente, construcción— sigue
tirando de la actividad, aunque a un ritmo cada vez menor. (...)
Este revés de la industria es fruto de un doble problema: la guerra comercial y la incertidumbre económica.
La escalada arancelaria ha provocado un frenazo en el comercio mundial
que afecta gravemente a la industria española, muy volcada en el sector
exterior. A esto se une la incertidumbre que rodea a las economías europea y española desde el pasado verano, que se ha traducido en un parón de las inversiones.
La inversión en maquinaria y bienes de equipo
se hundió un 1,5% en el último trimestre del año, la mayor caída en un
año y medio. Esto significa que las empresas no están preocupadas por
renovar sus equipos ni ampliar su capacidad productiva. Al contrario, en
este momento de incertidumbre económica, las empresas prefieren ahorrar
hasta conocer hasta dónde va a llegar la desaceleración actual. (...)
Por su parte, la escalada de aranceles ha generado un gran perjuicio a las cadenas de montaje globales.
Las empresas auxiliares de otras industrias y que exportan la mayor
parte de su producción se han visto afectadas por la proliferación de
los impuestos en las aduanas, de modo que su actividad ha sufrido un
significativo recorte.
Alemania estuvo a punto de caer en recesión en el
último trimestre de 2018 e Italia no pudo evitarlo.
Los dos países, como España, están muy volcados en el sector exterior,
de modo que las dudas en el comercio mundial afectan gravemente a su
industria. (...)
La recesión del sector industrial se produce justo cuando los niveles de
producción iban a recuperar las cifras de 2007. El pico de la
producción manufacturera se produjo en el año 2007, justo antes del
estallido de la burbuja inmobiliaria global. El sector se ha quedado
este año a solo un 3% de alcanzar esos niveles, pero justo llegó su recesión y ha vuelto a alejarse. (...)" (Javier G. Jorrín, El Confidencial, 01/02/19)
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