12.2.19

Venezuela: llámenlo por su nombre, golpe... golpe de Estado, golpe “suave” pero no lo llamen constitucional... La entrega de Citgo a Guaidó le permitiría agarrar una enorme cantidad de dinero con el que organizar milicias armadas con mercenarios por la parte occidental del país...

"No importa cómo se presente, un intento de golpe está en marcha en Venezuela. 

(...) llámenlo como quieran: intento de cambio de régimen, golpe de Estado, golpe “suave” –el ejército no lo ha apoyado–, pero no lo llamen constitucional. La estrategia de la oposición se basa en el artículo 233 de la Constitución, que otorga a la Asamblea Nacional el poder de declarar el “abandono” del cargo por parte de un presidente. Por supuesto, lo bueno es que Maduro no ha hecho nada parecido, y solo el Tribunal Supremo puede descalificar a un presidente en ejercicio.(...)

 En un video publicado la semana pasada, el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, en un terrible español, expresó de manera preventiva el apoyo del régimen de Trump a las fuerzas de oposición de Venezuela, instándolas a actuar. Esto no es algo nuevo: Trump no ha ocultado su hostilidad hacia Maduro, y se ha reunido, como ha quedado demostrado, con oficiales venezolanos desleales. 

Si todo esto resulta familiar es porque lo hemos visto antes: la oposición venezolana no es ajena a los golpes de Estado, como ocurrió con el breve derrocamiento de Hugo Chávez respaldado por Estados Unidos en 2002, o la violencia política que se lleva desatando en las calles desde 2013. 

Y tampoco comenzó con Trump: como secretaria de Estado, Hillary Clinton apoyó un golpe en Honduras en 2009 que desató el terror y ayudó a provocar un éxodo de migrantes.(...)"        

 (George Ciccariello-Maher es profesor de Politics and Global Studies de Drexel University, The Nation, en CTXT, 30/01/19)


 "(...) —¿Qué probabilidades de éxito tendría un nuevo diálogo entre el gobierno y la oposición, luego de varios fracasos?

—El gobierno siempre quiere dialogar para ganar tiempo, para enfriar las calles. Un diálogo ratificaría a Maduro como presidente, pero Voluntad Popular (el partido de Guaidó) es la extrema derecha y no tiene nada que hacer en un diálogo.  (...)

—¿Cuáles son las posibilidades entonces de concretar un diálogo que permita vislumbrar una salida?

—Creo que podría haber diálogo con otra parte de la oposición, una parte que no esté metida en el golpe contra Maduro, pero por las vías legales y al margen de los planes de Estados Unidos. Quizás por ese lado… Pero es difícil que en este momento Guaidó negocie algo, porque Estados Unidos ordenó taxativamente que no haya negociaciones. Actualmente Guaidó se juega a una intervención más directa de Estados Unidos.

 En este momento hay tres vías para que eso suceda. Una, que puedan comprar a militares de alto rango que le retiren su apoyo a Maduro. Dos, que Maduro renuncie por presión internacional, por el cerco económico y la fuerza en la calle de gente muriendo de hambre. Y tres, una intervención militar extranjera más o menos quirúrgica, que se pareciera a lo que sucedió en Panamá con el ex general Manuel Noriega, porque aquí no hay milicias armadas, como en Libia o Siria. 

Esas son las tres cartas que tiene Guaidó, y las otras cartas de negociación sólo se pueden dar si se negociara la salida inmediata de todo el gobierno, pero negociar por elecciones no está planteado.

—¿Cuán factible sería que los militares que dirigen empresas estatales y expropiadas abandonen al gobierno?

—La probabilidad aparece baja en lo inmediato, porque hay un divorcio muy grande entre la tropa y el alto mando militar, y hay alrededor de 500 generales que asumieron el puesto de mayor general. También hay muchos militares que tienen cierto poder; tienen gobernaciones, alcaldías, ministerios, y lo más importante es que tienen a Pdvsa. También controlan minas, la empresa de exportación de oro y están haciendo dinero a montones.   (...)

—¿Qué debería suceder para que cambiaran de bando?

—Pienso que tendría que haber una potencial masacre enorme de gente, un conato de guerra civil o una especie de amenaza con un portaviones estadounidense cerca, para que ellos entreguen a Maduro y negocien eso.  (...)

—Mencionabas como uno de los posibles escenarios previos a una apertura de diálogo una intervención de Estados Unidos tipo Panamá. ¿Un embargo petrolero o un boicot financiero no tendría también ese efecto?

—El boicot financiero no tendría ninguna consecuencia, dado que Venezuela hace tiempo que no accede a los mercados del dinero, a causa de las sanciones, pero principalmente por la quiebra del país, totalmente destruido. La situación empeora diariamente y nadie quiere prestarle. Venezuela tiene relaciones muy estrechas con el grupo Brics, menos con Sudáfrica y ya no con Brasil, pero con India, Rusia, China y Turquía las mantiene. 

No obstante, ninguno quiere prestarle un dólar más. Los préstamos de China van directamente a las empresas de ese país que sacan petróleo en Venezuela.

El bloqueo petrolero no se va a dar a través de un bloqueo puntual, sino por medio de la entrega de Citgo a Guaidó. Citgo es una empresa venezolana que opera en Estados Unidos, con cerca de 16 mil instalaciones, refinerías y gasolineras. Es la joya de la corona. Compra el petróleo venezolano mediano y pesado y lo refina y lo vende en miles de gasolineras en Estados Unidos. Prácticamente es el único ingreso en efectivo que tiene Venezuela.  (...)

—En ese caso Estados Unidos no precisaría una intervención militar clásica…

—La cuestión es que la opción sobre Citgo no genera consenso en la oposición, sólo es defendida por Voluntad Popular (vp). La otra posición dentro de la oposición es favorecer una negociación, a fin de volver a la normalidad, aunque esta posibilidad parece lejana. vp se quiere apropiar de la transición, hacerla no inclusiva, apartando a otros partidos mayores de la oposición radical. 

La oposición moderada no quiere a VP porque tiene una postura sectaria de apropiación exclusiva del gobierno y quiere apropiarse de Citgo ella sola también. En ese contexto el gobierno quiere jugar a fomentar esa grieta para evitar que se apropien de Citgo, pero Citgo está en Estados Unidos y no hay forma de defenderla.  (...)

Yo pienso que lo más probable sería una intervención por medio de mercenarios, a la espera de que Guaidó se apodere de Citgo y de otras empresas venezolanas en el exterior; y en un país donde la gente gana tres o cuatro dólares mensuales aumenta la posibilidad de encontrar gente dispuesta a combatir.  (...)

—Una parte de la izquierda sigue identificando a Maduro con el socialismo.

—En una nota publicada en Nueva Sociedad explico este problema en detalle, pero en síntesis diría que creo que los gobiernos de izquierda y el progresismo internacional tratan de ponerse en la vereda contraria a Duque, Bolsonaro y Trump, que atacan muy frontalmente a Maduro y al gobierno chavista. 

Cuando tratan de oponerse, no hacen la crítica que la izquierda seria podría hacer. Porque tú puedes hacer críticas distintas de las que ellos hacen, que te sitúen del lado de quienes deberían ser receptores de esa solidaridad, que no son Maduro y su camarilla, sino la clase obrera venezolana y extranjera que vive aquí. Es la clase obrera la que sufre las iniquidades de un gobierno que hace políticas que la empujan a la miseria. En vez de solidarizarse con la clase obrera, se solidarizan con los que tienen los recursos.  (...)

—La quiebra del aparato productivo favoreció el alejamiento incluso de parte de las bases que apoyaban al gobierno, en medio de una emigración masiva. ¿Maduro tiene la posibilidad de arbitrar medidas para recuperarlas?

—La magnitud de la crisis venezolana no tiene parangón en América. Yo la comparo con lo que vivió Polonia durante la ocupación nazi (1939-43), cuando perdió 40 por ciento del Pbi, bajo bombardeos y genocidio. Venezuela perdió 50 por ciento. El Pbi per cápita cayó 60 por ciento en los últimos años. Ni Guatemala ni El Salvador, con guerras civiles, cayeron a ese extremo; esto es realmente pavoroso. 

Hubo una destrucción inenarrable de capital y fuerzas productivas, no hay producción, la productividad se ha venido al piso, la importación también ha caído mucho y hay miles de empresas que han cerrado, un 70 por ciento de ellas. Las que se mantienen en actividad trabajan al 10 o 15 por ciento de su capacidad.  (...)

A pesar de los enormes subsidios, como el regalo de la gasolina, el gas, la electricidad, el agua, sus ingresos no permiten a la gente comprar más que el 10 por ciento de lo que necesita para comer. Hay desnutrición (...)

—Da la impresión de que el gobierno ha perdido contacto con sus bases. 

—Sí, el gobierno se ha ido encapsulando y ha creado una especie de asociación entre contratistas, burguesía comisionista, militares coimeros y políticos que viven fundamentalmente de comisiones y de empresas que adquirieron de manera más o menos corrupta.

 Crearon un círculo bastante amplio pero pequeño en relación con la población, integrado por sus escoltas, secretarias, asistentes, jardineros, que tienen apartamentos, autos, dólares, dinero que les cae de la corrupción por un “efecto derrame”.

La gente que contratan goza de alguna platita y ellos creen que esa es la población venezolana, y van a las marchas con ellos. Pero todos los que no reciben esas prebendas, que no reciben televisores, apartamentos, autos, viven en la extrema miseria. (...)"            (Entrevista a Manuel Sutherland , economista marxista, Sin Permiso, 02/02/2019)


"Venezuela tiene un precio: 300.878 millones de barriles. ¿Cuál es el país del mundo con más reservas de petróleo sin explotar? Ahí está la clave de lo que está pasando en Venezuela, país con la mayor cantidad de reservas de crudo del mundo.

 Pero es este grupúsculo, la superclase, el que juega con las vidas ajenas de medio mundo, y presiona a los políticos elegidos en sus respectivos países a que emprendan aquello que les dictan. Puro cinismo. Y ahora le toca a Venezuela. Antes fueron Afganistán, Irak, Egipto, Libia, Ucrania, Siria 

(...) ahora, por enésima vez, Venezuela. Detrás de todo, simple y llanamente estrategias geopolíticas y geoeconómicas. Nada que ver con la democracia, palabra tan manoseada y prostituida que ha perdido su significado original. Al final, muerte y desesperación.

Siria, ¿un escaparate para Venezuela?

En agosto de 2011 el gobierno estadounidense, en aquel momento bajo la presidencia de Obama
, y los correveidile europeos de turno –David Cameron, Nicolás Sarkozy, y Angela Merkel-, dieron un ultimátum al sátrapa Al Assad, presidente de Siria.

 (...) Después, ya conocen ustedes lo sucedido, y el desenlace final, guerra civil, victoria de Al Assad y de Rusia. Entremedias, ciudades enteras destruidas, cientos de miles de muertos, millones de desplazados. Y todo por la pasta, por trazados de oleoductos, e intentos de desestabilizar las fronteras de Rusia.

 Lo acontecido en Siria se puede trasladar a Venezuela. (...) El expolio ha sido un rasgo común de todos los gobiernos venezolanos, tanto los de la actual cuerda ideológica, como de aquellos de los que ahora se autoproclaman oposición democrática. El dinero saqueado antaño por estos últimos está muy presente en ciertas burbujas inmobiliarias, incluidas la nuestra actual. Bajo estos mimbres es muy difícil una solución pacífica acordada en una población partida en dos. 

Por eso la idea de apoyar un golpe de Estado, como el de Juan Guaidó, resulta ya no solo atrevida, sino cínica y grotesca. Me refiero a la actitud de Rivera y Casado, guiados sin duda por el señor de la guerra de Irak, el inefable Aznar, individuos que o son unos cínicos o no saben nada. Pero también el camino seguido por Sánchez, me imagino que bajo los susurros al oído de González, Felipe no Francisco.

Rusia, China y millones de barriles de petróleo

Por favor, dejen de hablar de democracia y expliquen a sus conciudadanos cual es la rezón real. Dejen de mentir. La razón de montar una gorda en Venezuela es geopolítica y económica. Nos referimos al petróleo, al puñetero petróleo.

 ¿Saben ustedes cual es el país del mundo con más reservas de petróleo sin explotar? Ahí está la respuesta. En un mundo donde se acaba el petróleo, Venezuela, según la Agencia Internacional de la Energía, tiene la mayor cantidad de reservas probadas de petróleo del mundo, exactamente 300.878 millones de barriles de reservas. Estas reservas de petróleo del país sudamericano son un descubrimiento relativamente nuevo. Anteriormente, Arabia Saudita siempre había ocupado el primer lugar.

Los depósitos de petróleo arenoso en Venezuela son similares a los de Canadá. Venezuela también cuenta con muchos yacimientos de petróleo convencional. Las arenas bituminosas del Orinoco venezolano son significativamente menos viscosas que las de Canadá, por lo que el petróleo arenoso de este país puede ser extraído utilizando métodos convencionales de extracción de petróleo, lo que le da una ventaja considerable sobre el rival norteamericano en términos de requerimientos de capital y costos de extracción. Esta es la razón real de tanta ignominia, la pasta, el dinero. 

Y en este momento, tanto China como Rusia gozan de un puesto privilegiado para disponer del mismo. Y eso es lo que no están dispuestos a permitir quienes controlan los gobiernos estadounidenses y europeos. Por eso, porque enfrente hay dos bloques rivales, el riesgo de guerra civil es, como en el caso de Sira, muy elevado.

¿Responderán políticamente Sánchez, Macron y el resto de políticos occidentales de las muertes que se puedan derivar en Venezuela por sus juegos geoestratégicos? Las democracias para tener cierta autoridad moral deben exigir un listón deontológico muy elevado a sus políticos. Mientras no demos ejemplo y juzguemos a aquellos prohombres que, manoseando la palabra democracia, activan conflictos armados por intereses económicos, no seremos ejemplo de nada.(...)"            (Juan Laborda, Vox Populi, 29/01/19)

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