"(...) en la campaña electoral que acabamos de vivir. Se han
esgrimido argumentos por parte de cada uno de los partidos que eran
difíciles de rebatir por los otros partidos, que podían llevar a una
discusión eterna, pero que en ningún caso solucionaban los problemas de la economía del país. (...)
¿Cuáles son los peligros que nos acechan? ¿De qué no se ha hablado en economía en esta campaña? En primer lugar de la potencial crisis económica que puede llegar.
Lo que pasará en el futuro nadie lo sabe, pero nadie puede negar que
efectivamente existe la posibilidad de que haya una crisis económica de
la envergadura de la que hubo en el 2008. Que hay una desaceleración
está aceptado por el consenso de los economistas “oficiales”, pero nadie
advierte a la ciudadanía de que la crisis del 2008 se cerró en falso,de
que no es normal la situación monetaria en la que nos encontramos. ¿Es posible que los tipos de interés estén al cero por ciento? ¿Es lógico que el banco central europeo esté comprando deuda pública?
La obligación de nuestros políticos debería haber sido advertir de esto, pero sobre todo, proponer medidas para estar preparados
en caso de que finalmente se produjera dicha crisis. La economía tiene
aspectos difíciles de entender, pero todo el mundo sabe que la mejor
manera de enfrentar una situación incierta es fomentar el ahorro de las
familias, y esto no se ha mencionado a lo largo de la campaña.
Tampoco se han mencionado medidas para hacer a la economía española
más eficiente. Estas deben venir tanto de partidos de izquierdas como
de derechas. Es de suponer que los partidos políticos tienen asesores
suficientes como para tener una estrategia de mejora de la economía. De
ser esto así, deberían compartir dichas ideas con los ciudadanos, y
sobre todo, en época de campaña electoral, para que éstos decidieran
quien es más creíble, a quien votar y a quien exigir resultados durante
la fase de gobierno.
En este sentido, se echa de menos una política industrial
desarrollada, donde el gobierno apoyase a sectores estratégicos de
nuestra economía. Donde se señalasen cuáles son las industrias en que España pudiera ser competitiva a nivel internacionaly qué pasos habría que tomar para serlo. Esta sería la mejor manera de prepararse para futuras crisis.
En definitiva, en las campañas electorales se deben hacer propuestas
concretas, planes de trabajo donde los votantes de ahora tengan
argumentos suficientes para decidir en siguientes elecciones si el
partido político en cuestión ha cumplido con su plan o ha fracasado a la hora de llevar a cabo las medidas prometidas, y así dar paso a otro partido mejor preparado." (El Captor, 13/11/19)
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