"(...) La teoría es simple: ante la falta de consumo y la parálisis de la
economía, en vez de comprar bonos o bajar tipos de interés —o en este
caso, los dos a la vez—, se ingresa dinero directamente en las cuentas
corrientes de la gente para que puedan usarlo a su placer y así
revitalizar la economía mediante el incremento del consumo.
Además,
dicen sus defensores, es la mejor manera de que el dinero llegue
realmente a la ciudadanía sin quedarse en manos del sector financiero o
se gaste por el camino. Sus detractores liberales defienden que
provocaría una enorme y descontrolada inflación.(...)
Ayer, la Reserva Federal Estadounidense (FED) anunció un nuevo paquete
de medidas para sostener la economía por el cual inyectarán dos billones
de dólares, el paquete de estímulos más grande en la historia de la
potencia norteamericana. Entre las medidas, como préstamos a pequeñas
empresas, Trump y los senadores de los dos bandos han anunciado que
ingresarán 1.200 dólares a cada adulto y otros 500 por cada hijo a su
cargo.
(...) el helicóptero siempre se ha encontrado con la misma resistencia: la
alarma por parte de los mercados de que esa medida descontrolaría la
inflación y subirían los precios de todos los productos.Pero la
crisis del covid19 parece haber cambiado las reglas de todos los juegos
y, llegados a este punto, el helicóptero del dinero parece que va a
despegar para volar sobre los Estados Unidos. (...)
Pero en tiempos de crisis extraordinarias como la actual, se
necesitan medidas extraordinarias, aunque no sean las más apropiadas o
las ideales. La economista Marta Luengo explica que “habría que ver los
detalles, pero es claramente necesaria en los tiempos actuales”. Luengo
sostiene que en condiciones normales no haría campaña por una opción
así, pero “visto el lamentable espectáculo en el Eurogrupo, el
helicóptero europeo sería buena idea”.
“Es una situación
excepcional en la que el estímulo clásico a la economía que puede llevar
a cabo el sector público no es operativo, al mismo tiempo que estás
intentando reducir la actividad económica y confinar a la población en
sus hogares”, argumenta Brun, por lo que cree que se necesita hacer
“llegar dinero a la gente de manera rápida y sin pasar por el sistema
productivo”.
En Europa, matiza, si se hace sin emitir deuda pública,
sería una forma de mutualizar el gasto pero sin que aumente
asimétricamente la deuda pública que aumentaría los desequilibrios entre
los Estados miembro. “Ahora mismo parece más viable políticamente que
una Unión Fiscal”, sentencia." (Yago Álvarez, El Salto, 26/03/20)
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