14.4.20

Estamos en una situación de emergencia y se deben garantizar los ingresos de las personas y de las empresas: si no se garantiza al mismo tiempo el ingreso de las empresas, una renta básica, por muy potente que fuese, no podría evitar el colapso posterior...

"Ante la situación de emergencia, Juan Torres López (Granada, 1954), catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, señala que son necesarias ayudas directas para personas y empresas para poder solventar el impacto económico creado por la pandemia de la COVID-19. (...)

Usted es uno de los mayores expertos en Renta Básica Universal, ¿cree que es el momento de ponerla en marcha? ¿Qué se le pasa por la cabeza cuando gente como Luis de Guindos pide ahora una renta básica?

Yo creo que estamos en una situación de emergencia y defiendo que ahora se garanticen los ingresos de las personas y de las empresas. Y no creo que lo que necesiten sea más crédito sino ayudas directas. La RBU sería una forma eficaz de garantizar que llegue directamente a todas las personas que la necesitan (si se da a todas, no hace falta averiguar quién la necesita y quién no), pero con carácter inmediato necesitaría una enorme liquidez (que podría recuperarse en cuanto se saliese de la situación con algún tipo de impuesto negativo). 

Soy partidario de utilizar el medio que sea más rápido, más capaz de llegar a las personas que lo necesitan y que necesite menor liquidez. Y, en cualquier caso, lo fundamental es ser consciente de que con una rueda no anda el carro: si no se garantiza al mismo tiempo el ingreso de las empresas, una renta básica, por muy potente que fuese, no podría evitar el colapso posterior.

Toni Roldán ha escrito un artículo en El País en el que señala que los costes de una "renta básica temporal" en España alcanzarían el 11% del PIB, pero que se reducirían al 1% del PIB si se financian con impuestos, según los cálculos del economista Greg Mankiw. ¿Cree que es viable? ¿Habría que hacer otra aproximación de los costes?

Si a ese 11% se añade lo que costaría garantizar los ingresos de las empresas, me temo que nos vamos a un porcentaje demasiado grande del PIB. Yo soy partidario de gastar todo lo que sea necesario con carácter inmediato, porque, como también ha señalado alguien tan poco sospechoso como Mario Draghi, si no se hace, el coste de lo que venga va a ser mayor. Pero creo que hay que hacer números. Y, en todo caso, la propuesta de Roldán salva a las personas, pero no a las empresas.

Poner 1.000 dólares en las manos de cada estadounidense como pretende Donald Trump, ¿podría ser también una de las soluciones que debería adoptar España o se debería definir un ingreso mínimo vital según la renta?

Insisto. Esa es una de las patas del carro. Hay que garantizar al mismo tiempo los ingresos de las empresas que no venden, no porque no haya demanda sino porque están cerradas por causas sanitarias.

¿Qué le parecen las medidas económicas del Gobierno aprobadas hasta ahora?

En el contexto de incertidumbre, de dificultad extrema y de inevitable improvisación creo que son bastante adecuadas, aunque insuficientes de momento, y alguna es algo imprecisa, de modo que está generando problemas de aplicación. Creo que se debería haber sido más contundente con Europa, haber creado algún tipo de mesa nacional de partidos para tratar de involucrar a todos de alguna manera en la gestión, que se debía de haber garantizado ya el ingreso a las empresas, autónomos y familias en peor situación con ayudas directas, aunque se hubiera tenido que recurrir ya al endeudamiento, y que se debería comunicar mejor lo que se está haciendo. Hay ya muchas personas al borde de la extrema necesidad.

¿Qué medidas habría que abordar para reducir las desigualdades que según todos los expertos provocará esta crisis?

Las que vengo diciendo: evitar que se dispare el desempleo, para lo cual es imprescindible que se "congele" a las empresas garantizando sus ingresos, cueste lo que cueste; protegiendo a los hogares más débiles y planeando desde ya un plan de reactivación sostenible, innovador, equitativo y orientado a generar valor que se quede en nuestra economía y reformando a ser posible los problemas de mala gestión e inequidad fiscal que venimos padeciendo.  (...)

Usted asegura que, aunque falten recursos médicos, lo que no falta es dinero, que estamos ante un problema de prioridades. ¿Con la crisis que estamos sufriendo cómo es que todavía se antepone el beneficio o su concentración en pocas manos a la satisfacción de las más básicas necesidades humanas?

Eso no me lo debe usted preguntar a mí sino a quienes establecen las grandes prioridades a la hora de tomar decisiones. Yo, lo que le puedo decir es que los bancos centrales pueden crear el dinero que sea necesario, de la nada y sin ningún coste, tal y como se ha demostrado cuando han tenido que ayudar a los bancos y a las grandes empresas.

Usted también ha puesto en duda las compras masivas de títulos por los bancos centrales y el papel de estos organismos durante la crisis, ¿por qué?

Porque principalmente benefician a los grandes tenedores de títulos. Creo que, teniendo la capacidad ilimitada que tienen, deberían poner el dinero en manos de quien verdaderamente lo necesita: las empresas, para no tener que cerrar, y los hogares. Dedicar, como está haciendo Estados Unidos, billones de dólares a comprar las acciones que ahora caen después de que sus propias empresas emisoras hubieran hecho subir sus precios artificialmente, comprándoselas a ellas mismas, me parece un despilfarro criminal. (...)"                     (Entrevista a Juan Torres López, eldiario.es, 11/04/20)

No hay comentarios: