"La turbulenta crisis desatada tras el cese del jefe de la Comandancia
de la Guardia Civil de Madrid por un informe para la jueza que
investiga al delegado del Gobierno ha colocado en el disparadero al
ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y a la directora
general del Instituto Armado, María Gámez.
Con la oposición pidiendo al
unísono sus cabezas, la crispación llegó este martes a su cénit tras
publicar elconfidencial.com el confuso texto de la propuesta de cese donde Gámez explicaba la destitución del mando "por no informar del desarrollo de investigaciones".
Pero la bronca ha tenido un efecto inesperado: desempolvar una
instrucción interna dictada bajo el Gobierno de Mariano Rajoy en marzo
de 2012 y que pasó a obligar a todas las unidades de policía judicial a
informar cada semana a la cúspide del Cuerpo sobre las operaciones en
marcha.
La orden mantiene su validez, aseguran fuentes oficiales consultadas por infoLibre
tras destapar tal hecho el sindicato mayoritario del Instituto Armado,
la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC). Y se aplica en todo
el país. De hecho, la AUGC emitió por la tarde un comunicado donde pide
que esa instrucción, reproducida ahora en su formato original por este
periódico, sea "retirada". ¿Por qué? Porque "establece una
obligación aún vigente de dar cuenta a Interior de las investigaciones
que se estén llevando a cabo. No de su contenido sino de su mera
ejecución".
Pero, orden al margen, se mantiene intacta una pregunta: ¿Qué
revela lo que aparece escrito en la nota que con firma electrónica
suscribió Gámez a las 22.14 horas del domingo 24 de mayo? ¿Denota la
intención de la cúpula de Interior de enterarse de qué decía el informe
para la jueza Carmen Rodríguez-Medel? ¿Significa su correoso texto que
fue la negativa de Pérez de los Cobos a desvelar el contenido del
informe lo que condujo a su destitución? Localizado al final de la
escueta propuesta de cese, las palabras que han desencadenado la
tormenta son las siguientes: que se propone el cese del coronel
"por no informar del desarrollo de investigaciones y actuaciones de la
Guardia Civil, en el marco operativo y de Policía Judicial con fines de
conocimiento".
Interior niega de manera taxativa que albergase la menor voluntad de
injerencia. Lo que le costó el puesto al coronel por "pérdida de
confianza", aseguran desde el equipo de Marlaska y tal como avanzó infoLibre el domingo, fue que mintió a sus superiores al asegurar que la jueza había paralizado las actuaciones por la situación de estado de alarma.
Y que el caso abierto por las manifestaciones del 8-M en Madrid y su
supuesto papel como grandes difusoras de la pandemia solo seguiría
adelante cuando se recobrara la normalidad.
Según Interior, fue la
entrega del informe a la jueza el 21 de mayo y su filtración periodística inmediata –la primicia la dio elconfidencial.com el
día siguiente– lo que llevó a descubrir de inmediato que el máximo
responsable de la Guardia Civil en Madrid había ocultado la verdad. Que
la supuesta paralización de actuaciones nunca había existido. Y que
aquello había terminado de derrumbar una confianza que –sostienen las
fuentes consultadas– era ya entonces exigua.(...)" (Alicia Gutiérrez, InfoLibre, 03/06/20)
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