1.10.20

Juan Torres López: La concentración financiera como la que supone la fusión entre Bankia y Caixabank es ineficiente, un peligro más para la economía española y un nuevo robo al Estado. No hay en España una institución que haya costado y esté costando al Estado más dinero que la banca privada

"La fusión de Bankia con Caixabank es el último episodio, de momento, del gran expolio al Estado que supuso la última crisis financiera.

Todo tipo de instituciones y analistas han demostrado hasta la saciedad que la hipertrofia del sector financiero y la creciente concentración bancaria son un factor indiscutible de inestabilidad macroeconómica, de freno de la actividad y de ineficiencia. Un estudio del nada sospechoso Fondo Monetario Internacional demostró en 2012 (aquí) que cuanto mayor es el peso del sector financiero en el PIB más alta es la volatilidad de las economías y más ineficiente la asignación de recursos. Sin embargo, y en contra de todas las evidencias disponibles, se sigue incentivando la concentración bancaria y la generación de deuda como motor de las economías que son las fuentes que alimentan el crecimiento desproporcionado de las finanzas.

Nadie en su sano juicio pone en cuestión la importancia vital que tiene el sector financiero en cualquier tipo de economía porque suministra la savia, la sangre que se necesita para que haya actividad económica. Pero, precisamente porque debe prestar un servicio de interés público fundamental, es por lo que se debe impedir que se desarrolle como un lastre para el resto de la economía que es lo que viene ocurriendo en las últimas décadas, cuando se ha dado pleno poder de decisión y actuación a los directivos de los bancos y responsables de las finanzas internacionales.

El crecimiento tan exagerado del sector financiero es muy negativo porque no implica que haya más y mejor financiación para la economía real sino que la banca actúe como un rentista que gana dinero sin crear riqueza, simplemente explotando como un fin en sí mismo la deuda que genera para hacer frente a la deuda generada antes y gracias al privilegio que tiene de crear dinero de la nada cada vez que se concede un crédito (lo explico sencillamente aquí).

Un estudio de 2018 (aquí) demostró que el excesivo y mal funcionamiento del sector financiero le costó al Reino Unido la friolera de 5,1 billones de libras de 1995 a 2015 en recursos, habilidades e inversiones que beneficiaron al sector financiero en lugar de destinarse a las actividades más productivas de la sociedad. Y eso, sin tener en cuenta que, como demostró la National Audit Office, la financiación privada de los proyectos públicos es un 40% más cara que la pública (aquí).

La concentración financiera como la que supone la fusión entre Bankia y Caixabank es ineficiente, un peligro más para la economía española y un nuevo robo al Estado.

Ahora, una nueva concentración bancaria a costa del dinero y del interés público como la que supone la fusión entre Bankia y Caixabank, no sólo va a traer, como he dicho, menos actividad económica, peor financiación, más ineficiencia y más volatilidad y riesgo de crisis económica, como han demostrado los análisis empíricos. Supone, además, un peligro para nuestra democracia ya de por sí limitada.

La banca internacional no es sólo un colaborador necesario de las grandes organizaciones y mafias criminales y terroristas, cuyo dinero blanquean, tal y como de nuevo se acaba de descubrir en los últimos días. Es ella misma una fuente constante de actividad criminal como demuestran las docenas de casos que se han descubierto en los últimos años dentro y fuera de España: la manipulación del Libor, la evasión fiscal, la malversación de fondos, la venta de hipotecas basura, el fraude de las acciones preferentes, el continuo falseamiento de la información a la clientela, el cobro de comisiones abusivas o indebidas, la manipulación de cuentas con la ayuda de las auditoras... por no hablar del dinero clara u ocultamente recibido de los Estados y que nunca se devuelve. (...)

Escribió hace años el economista Thorstein Veblen que "los financieros buscan activamente controlar y dominar los mercados para maximizar sus ganancias, incluso si eso significaba adoptar prácticas comerciales anticompetitivas, inmorales y ocasionalmente ilegales". Lo que hemos visto que ha ocurrido en España y en otros países en los últimos años, o el nuevo descubrimiento hace unos días del masivo blanqueo de capitales que realizan los bancos internacionales para ayudar a todo tipo de organizaciones criminales y terroristas, son una buena prueba de ello. 
 
Pero el caso Bankia, como antes la forma en que se actuó ante la crisis financiera, nos vuelven lamentablemente a demostrar que ni existen en España auténticos poderes públicos dispuestos a hacer frente al sabotaje del interés colectivo que permanentemente lleva a cabo el poder financiero, dueño y señor de la política en casi todos los países del mundo, ni una sociedad informada, valiente y dispuesta a ser dueña de sus destinos. Y así nos va." (Juan Torres López, Público, 25/09/20)

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