27.11.20

El ideario de Trump, el de la nueva derecha... el del viejo fascismo

"(...) LAWFARE. Lawfare es un término recientísimo. (...) Es la aplicación de la ley, en un Estado de Derecho, a sectores, razas o ideologías, con criterios de enemigo. Esto es, desde un Estado de Derecho matizado. Tal vez, por tanto, terminal. Es la continuación de la política –trumpista– por otros medios. (...)

En USA, eso, que no es nuevo, ha ido a toda castaña en la época Trump. Al parecer, la Justicia será determinante para establecer, o no, la derrota de Trump. Lo que indica que el Lawfare continuará, incluso, sin Trump. Algo inquietante si se piensa que en Esp hay una guerra judicial del constitucionalismo contra el Ejecutivo, entre otros sujetos sometidos a Lawfare, como movimientos, posicionamientos y procesismo, ese trumpismo distinto y distante al del Deep State.

AUTONOMÍA POLICIAL. Quizás es consecuencia de lo anterior. Consiste en que los cuerpos de seguridad se atribuyen prerrogativas, en tanto defienden una idea política de la ley y de su propio oficio. (...)

Es perceptible en la gestión del orden público, en la que aparece, otra vez, el concepto enemigo. Y, por lo tanto, el de amigo. (...)

NACIONALISMO. La democracia, ese punto que sólo fue practicable en el Estado, ahora parece que se deslocaliza hacia otra casilla. La nación. (...)

El nacionalismo, como vivencia sentimental y cotidiana, puede desplazar a la vivencia democrática, esa tensión entre derechos, no sentimental y también cotidiana. (...)

ILEGITIMIDAD. Los gobiernos alejados del pack trumpista por aquí abajo son declarados ilegítimos, como lo es Biden. Son ilegítimos en tanto que extranjeros –la izquierda, incluso la más neoliberal, es un extranjerismo intolerable–. Haría reír si no hiciera llorar. (...)

EMPRENDEDURISMO. Emprendedor es un neologismo. Es decir, no tiene por qué ser un empresario. Comúnmente son oficios indefinibles, o algo parecido a empresarios en negocios con el Estado. (...)

FAMILIA. El núcleo de poder de Trump es la familia, ese colectivo que no acostumbra a escribir memorias contra su propia familia. La incorporación de la familia al staff gubernamental suele ser un indicio de opacidad. (...)

RACISMO E INMIGRACIÓN. Trump no es racista, sino que está en contra de todo aquello que atente contra la lengua y el modo de vida americanos. Lo que es una buena definición de racismo. Bajo esa lógica, son extranjeros los locales con otras lenguas y otras expectativas en la vida. Imagínate los inmigrantes. Los trumpismos esp y cat, así, están a favor de la inmigración, siempre que sea legal –Vox, PP–, o siempre que se integre en algo con muchas reglas –caso procesismo–. Es decir, no están a favor.(...) El racismo es el clasismo, en fin, otra palabra tabú, al que el trumpismo da sinónimos.

NEGACIONISMO COVID. El desastre de la gestión Trump de la pandemia es una buena noticia para las derechas esp/cat. La mala gestión no pasa factura si la bandera es grande. El negacionismo –en Europa, un solo Estado, Hungría, y grupúsculos no muy grandes en cada país– no es sólo negacionismo. Es desinterés social y sanitario. Ausencia de planificación en CAPs, hospitales y residencias. Austeridad, pero beneficios a través de proveedores, de subvención a la privada, de adquisición de materiales inútiles (...)

FAKE. Todo este mundo radical, con aspecto de democracia radical, programática, popular, horizontal, contradictoria, sería difícil de ser considerado sin el fake. El fake no es una mentira. Es una ficción basada en hechos reales, a los que se agrega sentimentalidad. Es una pieza imposible, con la que todo encaja en un orden inverosímil, nacionalista y conservador. Es el social-comunismo-bolivariano-Internacional que quiere dominar el mundo. (...)

EL LENGUAJE. (...) el nuevo lenguaje –afortunadamente, sin genios del lenguaje locales– vive repartido, a la espera de crecer, en frases como “no me resigno a la pandemia” o “no em resigno a la pandèmia”, emitidas por Trump, pero también por Ayuso y Torra. Vienen a sentimentalizar inoperancia o inactividad ante la pandemia. O en frases sentimentales como el “I’m a good person, I’m a good President” de Trump, o el “sóc una bona persona, sóc una bona persona”, de Junqueras. A través de los tuits de Puigde, de rasgos estilísticos del presi de Murcia, de la resistencia revolucionaria de Ayuso frente al Estado Soviético Esp, este lenguaje tendrá una segunda oportunidad.

La victoria, casi victoria, o derrota débil de Trump, como sucede en los USA, es una amnistía y un continuará a los grandes logros y dinámicas de las derechas esp."              (Guillem Martínez, CTXT, 05/11/20)

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