Ningún estado, ninguno, debería emitir deuda denominada en una divisa de otra potencia ni garantizar la conversión de su divisa a la de otro país a un tasa de cambio determinada. Y por supuesto no debería traicionar a su pueblo entregando su soberanía monetaria.
9:04 a. m. · 10 may. 2021
10 Retweets 1 Citar Tweet 28 Me gusta
No hay comentarios:
Publicar un comentario