"Aunque la moratoria por impago de alquiler y la suspensión de los
desahucios aprobada por el Gobierno español sigue vigente hasta el
próximo 31 de octubre, durante la primera semana después de la vuelta de
las vacaciones de verano en Barcelona ha habido lanzamientos cada día.
Sólo este viernes se han producido tres en la capital catalana, los
cuales se han detenido con ayuda de la presión vecinal.
Uno de estos casos es el de Mireia, de 23 años, y su madre, Josefa, que tiene un 66% de discapacidad reconocida y una incapacidad laboral.
Esta mañana se han enfrentado al segundo lanzamiento para desahuciarlas
del piso donde la joven nació, debido a una demanda de ocupación
interpuesta por los familiares que recibieron en herencia la vivienda
donde residen madre e hija, situada en la calle Comtessa Pardo Bazán de
Barcelona.
Una cuarentena de vecinos, convocados por el Sindicat d’Habitatge de Sant Andreu,
se han acercado a las diez de la mañana al domicilio para tratar de
impedir el desahucio y, aunque los Mossos d’Esquadra estaban presentes,
finalmente la propiedad ha accedido a aplazarlo. Según han explicado
madre e hija en las redes, no disponen de ninguna alternativa de vivienda digna,
y los Servicios Sociales se limitan a aconsejarles que alquilen una
habitación con la pensión de Josefa o que se vayan a otra comarca, una
solución inviable ya que la madre de Mireia tiene dificultades para
desplazarse.
Por otra parte, el Sindicat d’Habitatge de l’Eixample Dret
también ha anunciado la parada de un desahucio en la calle Diputación
de Barcelona, hasta donde se han desplazado una decena de vecinos. En
este caso, las afectadas también eran madre e hija y, según ha explicado
la entidad, se ha conseguido aplazar el lanzamiento a una nueva fecha.
El Sindicato de Vivienda de la Sagrera ha informado también de la parada del desahucio de un local ocupado, Can Jack, situado en la calle Matanzas.
Durante la semana, al igual que este viernes, se han detenido la mayoría de desahucios, a excepción de uno que tuvo lugar el miércoles en la calle Gran de Sant Andreu
y que contó con la presencia de diez furgones de antidisturbios. Según
explicó el sindicato de Sant Andreu, «nos encapsularon, nos grabaron y
utilizaron inhibidores de señal para incomunicar a las que estábamos
encapsuladas» y, finalmente, el desahucio terminó ejecutándose." (El Triangle, 10/09/21)
No hay comentarios:
Publicar un comentario