23.2.22

La otra política... Yolanda Díaz lanzará su proceso de escucha en primavera para armar un proyecto político... La vicepresidenta anuncia que recorrerá España "de este a oeste y de norte a sur para reducir la brecha entre la ciudadanía y la política... El protagonismo no va a ser de los partidos ni mío, va a ser de la sociedad... Voy a ser una simple herramienta y quiero que toda esa gente me plantee su modelo de país y su propuesta. Levantemos la bandera de la esperanza y de la ilusión"... Los datos muestran la consolidación de Yolanda Díaz como alternativa política

 "La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha anunciado este martes durante una entrevista en La Noche en 24h que lanzará su proceso de escucha de cara a configurar un proyecto político en primavera. Díaz ha tomado esta decisión motivada en parte, según ha explicado, tras el debate en torno a la aprobación de la reforma laboral y después de ver estos días la guerra interna en el PP, y lo ha hecho con un objetivo claro: "reducir la brecha entre la política y la ciudadanía".

"He reflexionado mucho y en primavera me lanzo a este proceso de escucha, voy a recorrer mi país de norte a sur y de este a oeste escuchar a todo el mundo y para tejer un proyecto de país diferente, democrático y feminista", ha asegurado la vicepresidenta segunda.

Díaz no ha despejado la incógnita de si será candidata en las próximas elecciones generales liderando ese proyecto y ha recordado que ha hecho "muchas cosas" en su carrera política "sin ser candidata".

 El proceso de escucha de la ciudadanía, que incluye reuniones con expertos y colectivos, durará seis meses y servirá de base para que la ministra de Trabajo pueda "cotejar" si lo que piensa "se puede materializar". "Voy a recoger durante seis meses ese trabajo y después tomaré una decisión", ha añadido.

La vicepresidenta ha rechazado de nuevo que su objetivo sea el de armar un proyecto político a la izquierda del PSOE y ha advertido de que el proceso "va a ser mixto y va a tener contradicciones". "No me voy a centrar en las etiquetas; la gente no quiere que pensemos igual, sino que nos pongamos de acuerdo".

 También ha aclarado que esta escucha de la ciudadanía no se va a impulsar desde Unidas Podemos ni desde otras confluencias, organizaciones ni partidos. "Esto no va de una cosa partidaria, es un proceso de naturaleza ciudadana y el protagonismo va a ser de la sociedad, no va a ser de los partidos ni va a ser mío".

La titular de Trabajo y su equipo han diseñado una agenda para este proceso que, según ha explicado la propia Díaz, no comenzará antes de la primavera debido a su apretada agenda institucional. "Voy a ser una simple herramienta y quiero que toda esa gente me plantee su modelo de país y su propuesta. Levantemos la bandera de la esperanza y de la ilusión". (...)"                    (Alexis Romero, Público, 2/02/22)

"Los datos que muestran la consolidación de Yolanda Díaz como alternativa política.

 La aprobación de la reforma laboral y la subida del Salario Mínimo Interprofesional propician el último impulso a la figura de Yolanda Díaz. El protagonismo político de la vicepresidenta segunda del Gobierno durante los últimos meses la consolidan como una referente para buena parte de los votantes, pese a que continúa la espera para que dé forma a la plataforma con la que debe presentarse a las siguientes elecciones.

Pasados los comicios en Castilla y León, que evidenciaron el desgaste de Unidas Podemos, Díaz vuelve a aparecer como una líder competitiva en el espacio de la izquierda. El barómetro de febrero del CIS confirma a la vicepresidenta como la líder política mejor valorada (4,87), por encima de Pedro Sánchez (4,49), Inés Arrimadas (3,66) y Pablo Casado (3,23). La de Díaz es una valoración que se ha mantenido estable en los últimos meses. Además, entre los votantes de Unidas Podemos alcanza el 7,58 mientras que entre el electorado socialista obtiene un 6,24 —a menos de cuatro décimas de la puntuación que otorgan a Sánchez—.

Los porcentajes de preferencia para ocupar la Presidencia del Gobierno sirven para ilustrar con mayor claridad el potencial político actual de Díaz. Esta logra un 19%, su máximo histórico, pese a que ni se conoce a día de hoy con qué estructura partidista afrontará el próximo ciclo electoral. Esta cifra la sitúa a tan solo un punto de Sánchez (20,1%). Lejos de ambos se encuentran Pablo Casado (9,5%) y Santiago Abascal (7,2%).

Destaca también el dato de preferencia para presidir el Gobierno que muestran los votantes de cada formación. En el cruce de estas variables, Díaz se coloca también aquí en su máximo histórico, al ser la preferida para el 69,1% de quienes votaron a Unidas Podemos en noviembre de 2019. Por el contrario, Sánchez presenta una trayectoria de descenso que le deja en su segunda peor marca con un 50,4%.

Si atendemos solo a las preferencias mostradas por los votantes socialistas, al 50,4% ya citado que se decanta por Sánchez como líder del Gobierno, se añade el 22% que prefiere a Díaz en lugar del actual presidente. Este dato es superior al número de electores de Unidas Podemos que opta por Sánchez (8,8%).

 La actual vicepresidenta segunda ha salvado en las últimas semanas la aprobación de la reforma laboral, sirviéndole esto para poner el foco, nuevamente, en su gestión como ministra de Trabajo. Una labor que, como ya se ha apuntado en diversas ocasiones, sigue siendo su mayor activo político a día de hoy y resulta imprescindible para entender la construcción de su liderazgo político.

Díaz insiste en articular un perfil transversal y presidenciable, en un intento claro de superar al propio entorno de la izquierda alternativa. Esto se produce en un contexto de repliegue de las fuerzas progresistas, con un estancamiento electoral del PSOE y con la figura de Sánchez mostrando los primeros síntomas de desgaste tras dos años de pandemia. A su vez, la derecha vive su particular momento populista en el que el PP va a seguir muy condicionado por un Vox que está en condiciones de acceder a gobiernos de coalición. (...)

Si Díaz quiere tener éxito en su propósito deberá acelerar su hoja de ruta en los próximos meses. Mantener esta idea de desborde de su actual espacio, marcar la diferenciación de liderazgo respecto a su predecesor, seguir apostando por una gestión reconocible como el mejor aval político, todo ello, sin dejar de transmitir la idea narrativa de que los avances propiciados por el Ejecutivo son impulsados por el socio minoritario. A esto se suma la necesidad de ofrecer un proyecto que requiere de apoyos diversos en todos los territorios con el fin de que le sirva para ser una alternativa electoral viable."                     (Eduardo Bayón, Público, 23/02/22)

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