13.3.23

Las claves del acuerdo de pensiones: se basa en un gran refuerzo de los ingresos del sistema, principalmente a través de las cotizaciones a los salarios más elevados, ahora muy exentos en España. Además, finalmente se plantea un periodo de cómputo opcional y mejoras en las pensiones mínimas y otras medidas favorables para las mujeres, lo que descarta los recortes y amplía la protección social... Bruselas cambia de rumbo y avala una reforma de pensiones progresista para España

 "Ya hay una reforma de pensiones consensuada en el Gobierno. Las dos fuerzas de la coalición progresista han cerrado este jueves por la noche una propuesta común, que están planteando a los agentes sociales esta mañana. El cierre de la reforma se basa en un gran refuerzo de los ingresos del sistema, principalmente a través de las cotizaciones a los salarios más elevados, ahora muy exentos en España. Además, finalmente se plantea un periodo de cómputo opcional y mejoras en las pensiones mínimas y otras medidas favorables para las mujeres, lo que descarta los recortes y amplía la protección social, según los detalles conocidos por elDiario.es.

El último paquete de cambios ha quedado ampliado finalmente a más materias de las inicialmente planteadas a través de la negociación dentro del Ejecutivo, pero no solo. También se ha producido un importante intercambio con varios socios de la investidura, principalmente ERC y EH Bildu, así como los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT.

A continuación, se resumen las principales medidas de esta última fase de la reforma:

1) Periodo de cómputo opcional

Para las próximas dos décadas, se plantea que los trabajadores podrán jubilarse teniendo en cuenta los actuales últimos 25 años de la carrera laboral para calcular su pensión u otra opción, elegir los mejores 27 años dentro de los últimos 29, según cuál sea la más beneficiosa. Esta segunda opción se desplegará progresivamente durante doce años a partir de 2026, explican fuentes del diálogo social. A partir de 2044, el periodo que quedará será solo el segundo.

La ampliación del periodo de cómputo será así solo opcional de partida –frente al anterior planteamiento de la Seguridad Social– y beneficiará principalmente a los trabajadores con carreras laborales más inestables, como aquellos que hayan estado en varias temporadas en desempleo, ya que podrán descartarse dos años del cómputo (en realidad las peores 24 mensualidades de su carrera, meses que no tienen por qué ser consecutivos).

2) Los salarios más altos cotizarán más

España aumentará en los próximos años lo que cotizan los salarios más elevados, ahora exentos de contribuir desde los 4.500 euros brutos mensuales, unos 54.000 anuales. A partir de esa cantidad no contribuyen nada, también con la lógica de que más tarde hay pensiones máximas establecidas. Este límite en su contribución a la Seguridad Social es de los más bajos de Europa, retratando a España como uno de los países donde menos cotizan los salarios altos.

A partir de ahora, ese límite (la base máxima de cotización) subirá poco a poco entre los años 2024 y 2050. ¿Cuánto aumentará? El IPC anual y se le sumará una cuantía fija de 1,2 puntos porcentuales. Este mayor aporte se verá compensado con aumentos de la pensión máxima a futuro.

Además, se establecerá una cotización de “solidaridad” por encima de este límite, que se detalla en el siguiente punto.

3) Cuota de “solidaridad” para los salarios muy elevados

Para las remuneraciones muy altas, por encima de la base máxima de cotización que va a ir creciendo, se establecerá una “cuota de solidaridad” a la Seguridad Social. Esta será del 1% en 2025 e irá aumentando a un ritmo de 0,25 puntos por año hasta llegar al 6% en 2045. Se apuesta así porque los beneficiarios de salarios muy elevados contribuyan más al sistema de pensiones que el resto de trabajadores.

4) Aumento de la pensión máxima

El incremento de lo que cotizan los salarios más altos por el auge de la base máxima se traducirá en una subida de la pensión máxima a futuro. Las pensiones máximas se revalorizarán anualmente con el IPC, como todas las pensiones, más un incremento adicional de 0,0115 porcentuales acumulados cada año hasta 2050. A partir de ese año y hasta 2065 “habrá incrementos adicionales” de la pensión máxima, pero que no se concretan ya, según fuentes de la negociación.

5) Subida de las pensiones mínimas y no contributivas

Las pensiones más bajas del sistema, muchas que afectan a mujeres, aumentarán en los próximos años, como reclamaban sindicatos, Unidas Podemos y socios de investidura. Como se hizo con el salario mínimo (SMI), se establece una senda de subida para los próximos años.

Las pensiones mínimas contributivas alcanzarán “el 60% de la renta mediana” correspondiente a un hogar con dos adultos, “tomando como referencia la evolución de la pensión mínima con cónyuge a cargo”, indican desde la negociación de pensiones. El plazo para iniciar estos aumentos arrancará el próximo año, en 2024, y debe alcanzarse en “2027”.

Además, también se establece una senda de subida para las pensiones no contributivas, para personas sin el mínimo cotizado para una pensión. En este caso, la meta se sitúa en alcanzar “el 75% del umbral de la pobreza calculado para un hogar unipersonal”, también en el año 2027. Estas pensiones son relevantes en otro ámbito, el ingreso mínimo vital, ya que su subida es la referencia para el alza anual de la renta mínima estatal.

6) Mejora de “lagunas” que beneficia a las mujeres

Se refuerza el modelo actual de “cobertura de lagunas”, para periodos de vacío o interrupciones en la carrera laboral, algo afecta sobre todo a las mujeres porque asumen más los cuidados familiares. Se mantiene que los vacíos de cotización se compensen con el 100% de la base mínima los primeros 48 meses (que suman cuatro años), pero además se incluye una mayor cobertura durante más años.

A partir del mes 49, se cubrirá en general con el 50% de la base mínima, como venía ocurriendo, pero para las mujeres por cuenta ajena se mejora esta cantidad: se cubrirá el 100% de la base mínima entre el mes de vacío 49 y el 60 (es decir, hasta el quinto año) y el 80% de la base mínima desde el mes 61 y hasta el 84 (siete años).

7) Aumento del complemento por brecha de género

El complemento de brecha de género de las pensiones, que sustituyó al anterior complemento de maternidad de Rajoy invalidado por la justicia europea, se incrementará “un 10%, adicional a la revalorización anual” en los próximos dos años, 2024 y 2025."                 (Laura Olías  , eldiario.es, 10 de marzo de 2023)

 

"Bruselas cambia de rumbo y avala una reforma de pensiones progresista para España.

 Hasta hace nada había un manual en Bruselas. ¿Que hay deuda o déficit de más? Se recortan pensiones, prestaciones sociales; y se despiden funcionarios. Alexis Tsipras [ex primer ministro de Grecia] sabe bien de eso. Y también Mariano Rajoy, quien pidió el rescate del sistema financiero, mientras aprobaba reformas laborales “agresivas”, en palabras de Luis de Guindos, subía el IVA además de implementar una reforma de las pensiones con un factor de sostenibilidad y un mecanismo de subidas anuales que suponían su semicongelación inmediata y recortes a futuro. (...)

El manual de Bruselas, aquel de los hombres de negro, la troika y de quienes compartían su visión del mundo al frente de los gobiernos de la UE, pasaba por la ortodoxia liberal de los recortes, los ajustes y las privatizaciones.

 Pero llegó una pandemia, y demostró que la calidad de la sanidad, derivada de la inversión pública y de los impuestos, marcaba la diferencia entre la vida y la muerte. Y llegaron unos desajustes presupuestarios para afrontar una crisis social, sanitaria y económica. Tanto la Comisión Europea como los 27 países de la UE decidieron apostar por abrir el grifo del gasto público y por crear un nuevo fondo de recuperación de 750.000 millones de euros emitiendo deuda y con nuevos impuestos europeos para su repago –Next Generation EU–.

El paradigma había cambiado. ¿Hasta cuándo va a durar? Es la pregunta recurrente. Pero, de momento, parece que persiste. Y, a cuenta de la crisis causada por la invasión rusa de Ucrania, la UE incluso ha aprobado la excepción ibérica para que España y Portugal puedan desacoplar el precio del gas de la factura de la luz y reducir los precios. Además, en la semana próxima se espera una propuesta de reforma del mercado eléctrico europeo, algo impensable hace un año; como también era impensable que la UE limitara los beneficios de las grandes energéticas y pusiera un tope al precio del gas.

Políticas diferentes, con el aval europeo

España ya ha recibido 12.000 millones de euros en fondos europeos a cambio de una reforma laboral inédita, pactada con sindicatos y patronal. La reforma de Yolanda Díaz, a la que se opuso la derecha –también ERC y Bildu– y que salió por un voto equivocado de un diputado del PP, es la primera de las aprobadas en España que recupera derechos, en lugar de recortarlos.

 Algo similar está ocurriendo con la reforma de las pensiones, cuya aprobación ha ido por partes, siempre de la mano de Bruselas por estar vinculada al fondo de recuperación, pero en la que desde el inicio el Ejecutivo de coalición mostró su voluntad de volver al consenso social y político y acabar con los recortes unilaterales que impuso el PP en 2013. El artífice para ello, el ministro José Luis Escrivá, de perfil técnico y un gran conocedor de la Seguridad Social fruto de su mandato al frente de la AIReF, organismo independiente, fundamental para Bruselas, que ahora tendrá la responsabilidad de proporcionar, cada tres años, los datos económicos sobre la evolución del sistema de pensiones para, en función de eso, graduar el aporte de las cotizaciones sociales.

La reforma de pensiones supone 10.000 millones de euros, una vez que se publique en el BOE dentro de los parámetros acordados con la Comisión Europea, y, por primera vez también, no es una reforma que afronte los retos del retiro del baby boom y el envejecimiento de la población desde el recorte de derechos. Es más, la reforma consta de una primera parte, que recuperó la indexación anual con el IPC para garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas, que ya está en vigor, recibió el visto bueno con Bruselas y tuvo su compensación económica.

 Y, en todo caso, pone el foco en algo novedoso dentro de las negociaciones comunitarias. Al contrario de Francia, donde el país está encendido por la reforma de Emmanuel Macron, la solución en España no pasa por alargar la edad de jubilación. ¿Por qué? Porque ahora se está poniendo el foco en el refuerzo del sistema desde los ingresos, no gracias a la merma del gasto.

Los equilibrios económicos pueden obtenerse de dos maneras, por la vía de los ingresos –recaudación– o por la vía de los gastos. El librillo habitual de los maestrillos de la década pasada, se centraba fundamentalmente en el recorte del gasto por la recaudación por la vía de los impuestos indirectos, los más injustos –el IVA–, pues no son progresivos y son iguales para todo tipo de rentas.

Así, la reforma pactada por el ministro José Luis Escrivá en Bruselas y acordada con Unidas Podemos, no pasa por recortar el gasto ni retrasar la edad de jubilación, que ya se hizo en España en 2011, hasta los 67 años de forma progresiva. Ni siquiera decreta la ampliación generalizada del cómputo de años para la pensión, como había estado defendiendo hasta hace poco. La reforma se centra en aumentar los cotizaciones de quienes más ganan, es decir, de quienes más cobran, los cuales, a su vez, se verán beneficiados de un aumento de las pensiones más altas. Aunque también se aportará una parte sin retorno, solo en el caso de los salarios muy elevados, a los que se asignará una “cuota de solidaridad”.

A pesar de este aumento en las cotizaciones más altas, el coste por empleado en España está muy por debajo de la media comunitaria, como explicaba el ministro Escrivá con datos de Eurostat, la oficina estadística de la UE. (...)

En términos de costes laborales por hora, esa subida de 37 céntimos sigue dejando los de España muy por debajo de los de nuestros vecinos: 6 euros por debajo de Italia, y en torno a 15 por debajo de Alemania y Francia. No hay pérdida de competitividad, y sí más protección social

 Unidas Podemos ha celebrado ampliamente el acuerdo alcanzado con Escrivá para la reforma de las pensiones y han subrayado en especial ese cambio por parte de Europa. Fuentes del grupo confederal y de la vicepresidencia segunda de Yolanda Díaz defendían este viernes que es “muy importante” que en Bruselas se haya entendido que existen fórmulas para la reforma de las pensiones que “no pasan por el recorte”. “Es histórico, es dar un vuelco a los mecanismos”, señalan estas fuentes.

Este ala del Gobierno reivindica este “cambio de paradigma” y se ha repetido por varios miembros de la formación: “Demuestra que lo que siempre hemos dicho era posible”. (...)"                (Andrés Gil / Irene Castro  , El País, 11 de marzo de 2023)

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