23.10.23

Esteban Beltrán (director de Amnistía Internacional España): Tenemos investigadores sobre el terreno y lo que vemos son crímenes de guerra diarios. Empezamos con lo que hizo Hamás, con una respuesta de Israel completa de crímenes de guerra, que es un crimen de guerra sobre un crimen de guerra... Estamos viendo también bombardeos indiscriminados de población e infraestructuras civiles, incluyendo hospitales; casi ha habido 50 bombardeos de hospitales, de escuelas, de lugares donde se refugia la gente. Hemos podido documentar también una matanza de setenta personas bombardeadas que supuestamente huían de forma segura mientras iban hacia el sur... Hemos visto una orden de evacuación que significa en la práctica un desalojo forzoso de casi un millón de personas, que es un crimen de guerra... Israel siempre ha mantenido una especie de castigo colectivo sobre los palestinos, somete a los palestinos a un sistema de apartheid simplemente por el hecho de ser palestinos... El Gobierno israelí históricamente ha considerado a los palestinos un pueblo inferior. Ese es el concepto de apartheid duro... Eso es lo que estamos criticando de Israel: violaciones de derechos humanos. Y nos da igual el gobierno que sea. El Gobierno siempre acude a las acusaciones de antisemitismo para intentar escaparse de las críticas... El gran problema de este conflicto es la falta de voluntad de la comunidad internacional para hacer que Israel vuelva a la senda de los derechos humanos... Mientras eso no ocurra es difícil que el conflicto se solucione porque no hay presión internacional real sobre ese apartheid, sobre la impunidad... Porque si tú tienes patente de corso va a continuar la violación de derechos humanos, es decir, la impunidad y la represión estructural sobre los palestinos

 "Esteban Beltrán (Madrid, 1961), director de Amnistía Internacional de España desde 1997, es una de las personas que mejor conoce la evolución de los derechos humanos en España desde que se restauró la democracia. De hecho, ingresó en esta ONG al día siguiente del fallido golpe de Estado de 1981.

Por su amplio conocimiento sobre los peligros que amenazan los sistemas democráticos y su perspectiva en derechos humanos, es siempre enriquecedor escuchar a este investigador de los conflictos armados, sobre todo en estos momentos en los que el mundo asiste espantado, ante la pasividad de los líderes mundiales, a la masacre en Gaza.

¿Cómo describiría lo que está ocurriendo en Gaza?

Tenemos investigadores sobre el terreno y lo que vemos son crímenes de guerra diarios. Empezamos con lo que hizo Hamás, que es una matanza de casi 1.200 personas en apenas dos días de población civil israelí fundamentalmente; después el secuestro, la toma de rehenes, de unas 200 personas; y después una respuesta de Israel completa de crímenes de guerra, que es un crimen de guerra sobre un crimen de guerra. 

Porque el bloqueo de Gaza dura 16 años, pero se ha acentuado ahora. Estamos viendo también bombardeos indiscriminados de población e infraestructuras civiles, incluyendo hospitales; casi ha habido 50 bombardeos de hospitales, de escuelas, de lugares donde se refugia la gente. Hemos podido documentar también una matanza de setenta personas bombardeadas que supuestamente huían de forma segura mientras iban hacia el sur.

Hemos visto una orden de evacuación que significa en la práctica un desalojo forzoso de casi un millón de personas, que es un crimen de guerra. Por lo tanto, están viviendo en Gaza, y lo vivió la población civil de Israel al principio, una de las pesadillas más duras de un conflicto que dura ya casi 70 años. Está siendo una de las situaciones más dolorosas y crueles de los últimos 20 años.

¿Criticar las acciones del Gobierno de Netanyahu significa apoyar a Hamás?

Israel siempre ha mantenido una especie de castigo colectivo sobre los palestinos. En Israel, uno de los temas estructurales es que el Gobierno somete a los palestinos a un sistema de apartheid simplemente por el hecho de ser palestinos. 

El Gobierno israelí históricamente ha considerado a los palestinos un pueblo inferior. Ese es el concepto de apartheid duro, difícil y que hace que muchísimos padres y madres viven en condiciones lamentables, lo cual se acentúa en los tres territorios ocupados, con una intervención militar en Cisjordania, con una ocupación, y en Gaza con un bloqueo. 

Eso es lo que estamos criticando de Israel: violaciones de derechos humanos. Y nos da igual el gobierno que sea. El Gobierno siempre acude a las acusaciones de antisemitismo para intentar escaparse de las críticas. No tenemos ningún problema en decir que el antisemitismo y los ataques antisemitas han crecido en el mundo, pero al mismo tiempo están creciendo los crímenes de guerra de Israel. 

¿Cómo puede parar el conflicto la comunidad internacional?

El gran problema de este conflicto es la falta de voluntad de la comunidad internacional para hacer que Israel vuelva a la senda de los derechos humanos. No existe suficiente presión. Mientras eso no ocurra es difícil que el conflicto se solucione porque no hay presión internacional real sobre ese apartheid, sobre la impunidad. 

Desde el año 2007 o 2008 ha habido seis o siete intervenciones militares de este tipo sobre Gaza y sigue habiendo impunidad. Si no hay suficiente presión sobre Israel, lo tienen que hacer fundamentalmente EEUU y la Unión Europea en menor medida, pues la situación continuará igual.

Porque si tú tienes patente de corso va a continuar la violación de derechos humanos, es decir, la impunidad y la represión estructural sobre los palestinos. Estamos hablando de actos ilegales a todas luces, y ¿qué hacen los gobiernos de la comunidad internacional? Pues reaccionar con comunicados como si fueran una ONG​. Por ejemplo, ahora mismo, ¿por qué no han decidido retirar el envío de armas a Israel? No toman medidas eficaces ni efectivas sobre el Gobierno. (...)"

(Entrevista a Esteban Beltrán (director de Amnistía Internacional España), Ana M. Pascual, Público, 21/10/23)

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