2.9.09

Por lo de ahora, no hay recuperción... porque hacen falta más "estímulos"

"Lo que Obama tiene que hacer es ser franco con los estadounidenses. Tiene que reconocer que puede que no haya hecho lo suficiente en el primer intento. Tiene que recordarle al país que está tratando de guiarlo a través de una fortísima tormenta económica, y que tal vez sea necesario reajustar algo el rumbo (incluyendo, muy posiblemente, otra ronda de estímulo). En resumen, tiene que hacer por la política económica lo que ya ha hecho por las relaciones raciales y la política exterior: hablar a los estadounidenses como a adultos." (Paul Krugman: La trampa del estímulo económico. El País, Negocios, 26/07/2009, p. 4/5)

"Pues bien, ya hemos entrado en la segunda mitad de 2009. Sí, y el desempleo sigue aumentando, al igual que las quiebras y las ejecuciones hipotecarias. A pesar de las admirables operaciones de rescate del equipo de Obama, el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo, se mantiene el círculo vicioso de consumidores e inversores demasiado asustados para gastar. El desempleo seguirá empeorando y la baja tasa de crecimiento del PIB persistirá. (...)

El ingenioso secretario del Tesoro de Obama, Timothy Geithner, anuncia que las ayudas públicas ya están funcionando y que podemos prever una recuperación inminente, aunque necesitamos un poco de paciencia. Se equivoca. El rescate del necesario gasto sostenido en la economía real apenas ha comenzado. Sin eso, como descubrió el New Deal en la década de 1930, la recuperación es imposible.

Sí, de no haber sido por las masivas ayudas de Geithner y Bernanke, a estas alturas podrían correr ríos de sangre por las calles estadounidenses. ¿Pero ha hablado algún miembro del maravilloso equipo económico de Obama día y noche sobre la necesidad de enviar dinero a la economía real para fomentar el gasto y el regasto sostenido? No. (...)

Los actuales especialistas en macroeconomía estaban poco preparados para evitar las catástrofes posteriores a 2006. Mientras parloteaban sobre transparencia y control de la inflación, no veían que Roma empezaba a arder. Sus libros de texto, ya fuesen de introducción o de macroeconomía avanzada, no hablaban de "trampas de liquidez" ni de "paradojas del ahorro", por las cuales el intento de los ciudadanos y de las empresas de ahorrar más sólo sirve para matar el gasto en la economía real, en lugar de aumentarlo. (...)

Lo que más cuenta es proporcionar fondos sostenidos a quienes estén dispuestos a gastarlos. Ahora, en el segundo semestre de 2009, es demasiado tarde para empezar a gastar en proyectos de infraestructuras de ejecución inmediata. (...)

Por tanto, olvidemos esas prometedoras afirmaciones de que de aquí a pocos meses se producirá una recuperación significativa.

El difunto Charles Kindleberger, experto en manías y crisis financieras, reiteraba la insistencia del victoriano Walter Bagehot en que todo sistema capitalista necesita un "prestamista de último recurso". Si viviera hoy, el profesor Kindleberger insistiría en que también necesita un "gastador de último recurso": el Gobierno. (...)

Sólo Obama tiene carisma y popularidad para insistir en el significativo gasto deficitario nuevo y sostenido que se necesita. Sí, gasto deficitario." (PAUL A. SAMUELSON: Una pronta recuperación: ¿ficción o realidad?. El País, Negocios, 26/07/2009, p. 8)

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