"La credibilidad de las finanzas españolas bajó ayer un escalón a los ojos de S&P. De AA+ a AA, el tercer puesto en el podio crediticio, dentro de lo que se considera un grado de calidad alto. Lo más preocupante es que S&P añade la coletilla "con perspectiva negativa", lo que implica que habrá nuevas rebajas en el rating si la situación fiscal se detriora más de lo previsto por sus analistas."
El elemento más demoledor del informe es el magro crecimiento atribuido a España para los próximos años. La agencia espera un estancamiento: avance del 0,6% anual entre 2010 y 2013, frente al 1,9% que contempla el Gobierno, y del 0,7% hasta 2016. Campa considera "sorprendente" la rebaja del rating porque se basa en unas perspectivas de crecimiento a largo plazo "muy bajas, fuera del análisis" que hace el Gobierno. La entidad lo atribuye en gran medida al elevado endeudamiento del sector privado (178% del PIB) y al mercado laboral "inflexible"(...)
"Ese endeudamiento del sector privado ha llevado a la economía española a desequilibrios importantes", considera Marko Mrsnik, analista de S&P. En una conferencia de prensa telefónica tras la rebaja del rating, Mrsnik juzgó "difícil que la demanda interna genere tanta actividad como para sostener esa deuda" y vaticinó que las restricciones al crédito supondrán una rebaja del crecimiento del PIB. Tampoco el entorno laboral "poco flexible" ayuda al crecimiento. La entidad espera que el paro repunte al 21% este mismo año frente al 20% actual." (El País, ed. Galicia, economía, 29/04/2010, p. 18)
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