El BCE lo sabía, aunque cuando vuelva a casa le diga a papá Bundesbank y mamá Merkel que no ha hecho nada prohibido. La V que dibujaron las bolsas, el euro, el precio de los bonos, en el breve tiempo entre el mensaje de Trichet que decía no compro y el momento en que se intuyó que hacía lo contrario, hablan por sí solos.
"El BCE está incumpliendo su propio tratado, porque no puede financiar a los gobiernos, pero si no lo hace, da pie a los especuladores a que ataquen", comenta Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga. "Tiene que dejar de actuar por lo bajinis, negociar con los gobiernos" su intervención en el mercado de deuda para acabar con una situación en la que, por enésima vez, es la banca la que gana.
Y gana por medio de la "triangulación", como lo llama Alberto Montero, catedrático de Economía Aplicada también de la Universidad de Málaga. Esta viene provocada por la forma indirecta de financiar a los estados elegida por el BCE, que utiliza como canal a los bancos en lugar de comprar la deuda cuando se emite, por si así se nota menos. "El BCE está financiando a los bancos al 1,75% con la barra libre de liquidez.
Estos compran en el mercado deuda soberana, española por ejemplo, a la que se le exige una rentabilidad del 5%. Cuanto más aumenta la rentabilidad respecto al tipo fijo al que los bancos consiguen dinero del BCE para comprarlos, más ganan", explica. Torres añade que, "como la banca compra especulando, encarece la deuda, pone en aprietos a los gobiernos y los obliga a constantes medidas de ajuste, como las presentadas por España".
"Los bancos ganan dinero y luego se aseguran el pago de las deudas con los rescates" que pagarán todos los europeos. Al fin y al cabo, recuerda Torres, "la deuda es el negocio de la banca". (Público, 03/12/2010)
"El Banco Central Europeo (BCE) reactivó ayer la compra de deuda pública para aliviar las penurias de la eurozona, aunque en público jugó al ratón y al gato con los mercados, en una jornada trepidante que al final se saldó con buenas noticias en lo relativo a la interminable crisis del euro.
El BCE dio también un paso atrás en la retirada anunciada de las medidas extraordinarias de liquidez al sector bancario, una bocanada de aire fresco adicional que implica mantener hasta mediados de 2011 la barra libre de dinero para la banca, metida aún en serios problemas.
Y lo más importante: el Eurobanco lanzó una seria advertencia a los mercados -"algunos infravaloran la determinación de la eurozona para mantener su estabilidad", dijo su presidente Jean-Claude Trichet como aviso a navegantes-, que se vieron obligados a rebajar sus apuestas contra el euro." (El País, 03/12/2010)
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