"Con la reciente crisis de Irlanda, la impotencia de la Unión Europea (UE) para exigir a Dublín acciones decisivas ha sido clamorosa. Los mercados lo han visto y ampliado el campo de caza a otros países.(...)
El intento final de Dublín de reparar lo irreparable ha pasado una factura de 85.000 millones. Y esta vez los gastos se reparten entre la UE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Fondo de Pensiones de los irlandeses. (...)
El dirigente liberal subraya que "el euro no puede sobrevivir si tiene que seguir enfrentándose a 16 Gobiernos -17 desde enero- con 17 estrategias económicas diferentes y 17 mercados de bonos separados". (...)
Alcidi considera que "en el caso de España, el problema es de naturaleza similar al de Irlanda. Los bancos se supone que están en mejor situación, pero, debido al estallido de la burbuja y al alto desempleo, es probable que los bancos puedan incurrir en pérdidas y, en consecuencia, algunos de ellos puedan ser insolventes".
"En este caso", añade, "el Gobierno tendrá que elegir entre salvarlos y asumir el riesgo de convertirse él mismo en insolvente [si el problema es grande] o presionar por reestructurar los bancos insolventes". (...)
José Pérez, ex director general del Banco de España y miembro del grupo de expertos de Jacques de Larosière para la reforma financiera de la UE, destaca el injustificable cambio de actitud de Berlín. "Cuando la reunificación, Alemania pidió tiempo y no pusimos ningún problema. Ahora España no tiene ningún problema bancario si no hay ninguna debacle financiera internacional". (El País, 05/12/2010, p. 4/5)
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