"Quien rescata a Irlanda lo que quiere es el rescate del propio capital financiero. Con la vista puesta en las próximas rondas de refinanciación de bancos privados y de estados miembros de la UE (se necesitarán al menos 900 mil millones de euros en 2011), lo que quieren lso países centrales es mantener bajos sus costes: la próxima recesión está a la vista.
Para eso necesitan tranquilidad y orden en los mercados inancieros; nada de turbulencias. Así pues, han conseguido lo que querían: una garantía europea para las deudas irlandesas.
Pero tampoco esta operación logrará impedir los ataques a los bonos portugueses y españoles. Todo el mundo sabe que 750 mil millones de euros no alcanzan para cubrir las deudas de los bancos y de los Estados de la eurozona. En principio fue una buena idea que participasen en los costes de la crisis no sólo los contribuyentes, sino también los acreedores privados. Por desgracia estas intenciones fueron retrasadas con un torpe dilentatismo, muy del estilo de la canciller Merkel.
Por unos momentos, al romper la eurocrisis hace seis meses, lo impensable pareción pensable: la idea de un gravámen bancario o de un impuesto a las transacciones financieras, la idea de unos eurobonos emitidos y respaldados conjuntamente por todos los países europeos. Nada hubiera sido más fácil que llevar el caso griego o el caso irlandés ante el Club de Londres y renegociarlo allí: la eurocrisis se habría evaporado al instante.
Que nada de eso haya llegado a realizarse tiene mucho que ver con el hecho de que populistas de la laya de Merkel y el Partido Liberal alemán (FDP) hayan caído en el funambulismo: tienen pánico de los señres delos mercados financieros y tienen pánico de la cólera de los ciudadanos contribuyentes. Así pues, se moraliza mientras aguante el cuerpo, y se anuncian frenos a las deudas, cotas a la capacidad de endeudamiento y severas penitencias para los pecadores.
Y se usa el pesado peso económico de Alemania para ordenar por doquiera, a todos los países de la UE, el mismo tipo de política económica de austeridad y ahorro." (Sin Permiso, 06/12/2010, citando a 'Cueste lo que cueste: los mercados financieros se refocilan con las garantías europeas de la deuda irlandesa' de Michael R. Krätke)
Artículo 129 de la Constitución española: Los poderes públicos... establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción - Implantar la democracia económica en España es constitucional
9.12.10
El rescate irlandés sirvve para salvar a sus deudores, los bancos franceses y alemanes
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