La economía murciana se ha desplomado. Los récords electorales de Valcárcel han ido paralelos a los datos de crecimiento económico de la región, que se acercó a una situación de pleno empleo técnico en el año 2008, una realidad muy diferente del 23,6% de paro con el que Valcárcel había comenzado su mandato allá por 1996.
Murcia ha crecido más que ninguna otra región de España a una media del 3,9% entre 2000 y 2005. Ha sido una locomotora cuyo motor estaba impulsado por un crecimiento exponencial de la actividad inmobiliaria: 300 convenios urbanísticos se han firmado en Murcia en los años dorados, con una previsión de viviendas para 800.000 personas.
Murcia aspiraba a ser la Florida europea, siguiendo el guión marcado por la empresa que mejor simbolizaba este impulso, Polaris World: viviendas con campo de golf bajo el sol del Mediterráneo. Y el agua, tan escasa siempre, no iba a ser un problema. (...9
Esa hoja de ruta ya no sirve. El pleno empleo desapareció y la tasa de paro amenaza con superar el 25% (23,95% en el tercer trimestre de 2010). Murcia ha pasado de liderar las alzas a liderar las caídas en el crecimiento del PIB. En números redondos, Murcia ha vivido el trance de contar con 100 nuevos parados cada día.
Y su tasa de abandono escolar en el año 2009 (37,3%) superaba con creces la media española (31,2%). En dos años, Murcia se ha convertido en el espejo de la crisis. Y en el paradigma también de las consecuencias de una economía excesivamente dependiente del ladrillo: hay más de 35.000 viviendas sin vender.
Según el Consejo Económico y Social de la Región de Murcia, se iniciaron 43.776 viviendas en 2004 y solo 4.931 en 2009. El lado oscuro del urbanismo tiene otra estadística: 23 de los 45 municipios murcianos han sufrido casos de corrupción.
"Es la primera vez que veo que la crisis es grave de verdad", afirma el abogado laboralista Antonio Checa, uno de los más reputados de la región. También de los más experimentados. "Tenga en cuenta que ya sufrí la crisis de 1982, la de los años noventa.Ahora mismo, no veo empresas de verdad. Casi no quedan trabajadores por despedir. No hay alternativas al empleo, lo que mejor ha funcionado ha sido el sector agroalimentario, pero a costa de esperar a que haga frío en Europa para que se puedan exportar más lechugas y hortalizas.
La construcción se llevó todo. Apenas quedan cuatro empresas emblemáticas en Murcia".(...)
Cuando Repsol se propuso hacer una gran inversión en su planta de Cartagena se citó la cifra mágica de 5.000 nuevos empleos. "Nos encontramos", reconoce un portavoz sindical, "con que como consecuencia del fracaso escolar y la baja calidad del empleo en la construcción, no teníamos jóvenes suficientemente formados para satisfacer esa demanda de empleo".
Se improvisaron cursos de formación, auspiciados por el Gobierno. Resultado final: más de 500 trabajadores portugueses fueron contratados para la planta. (...)
"El problema", continúa este dirigente, "es que el sector inmobiliario ocupó todos los cauces, tentó al sector político y tomó posesión del poder económico. Si miramos a los presidentes de las tres Cámaras de Comercio que hay en Murcia (Murcia, Cartagena y Lorca) todos proceden del sector de la construcción.
Lo mismo sucede en la patronal. De tal manera que no se escucharon otras voces. Esa estructura dificultó que se emprendiera el cambio de modelo productivo.
Y así, cuando se ha planteado la posibilidad de invertir en parques tecnológicos, o cuando se habla de otros proyectos como palacios de congresos, observamos cómo el interés de algunos se limita simplemente a la construcción del parque, no a lo que tiene que venir después". (El País, Domingo, 23/01/2011)
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