La presión de los bancos, que cortaron el crédito al Estado, fue determinante en el anuncio del primer ministro, José Sócrates, reacio hasta última hora a pedir la intervención exterior.
El presidente de la Asociación Portuguesa de Bancos (APB), António de Sousa, confirmó ayer que el Banco Central Europeo (BCE), dio "instrucciones claras" a las entidades portuguesas de reducir su sobreexposición a la deuda pública.
El martes pasado trascendió la noticia de que los presidentes de los grandes bancos comunicaron al gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, que no estaban en condiciones de financiar más al Estado a través de la compra de deuda pública. La situación era de alto riesgo.
El ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos, y el jefe de Gobierno recibieron el mismo mensaje. El día siguiente, miércoles, Sócrates anunció al país que Portugal pediría ayuda. (...)El respiro del sector financiero portugués se sintió en la Bolsa, donde los bancos registraron una subida del orden del 5%. (...)
En Portugal no todos celebran la decisión del Gobierno. La Federación Nacional de Sindicatos de la Función Pública ha convocado una huelga para el 6 de mayo contra las medidas de austeridad y la llegada del FMI. "Es tiempo de luchar", señala un comunicado difundido ayer, contra "la destrucción de la Administración pública".
Se trata del primer anuncio de movilización contra las nuevas medidas de ajuste que implicará el programa a negociar con la UE y el FMI." (El País, 08/04/2011)
"La banca portuguesa deja de comprar deuda pública. El sector presiona para que se pida la ayuda exterior
En medio del clamor que vaticina un rescate financiero exterior, siguiendo los pasos de Grecia e Irlanda, se levanta la voz, enérgica y cada día más solitaria, del primer ministro José Sócrates. En una entrevista, el jefe de Gobierno en funciones insistió una y otra vez en que hará todo lo que esté a su alcance para evitar que Portugal pida ayuda externa.
"El país perdería reputación y prestigio, quedaríamos fuera de los mercados por mucho tiempo, como Grecia e Irlanda, y tendríamos que comprometernos con un conjunto de medidas más duras todavía", que las contenidas en el Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC), rechazado por el Parlamento portugués el pasado 23 de marzo." (El País, 06/2011, p. 24)
No hay comentarios:
Publicar un comentario