5.4.11

La imposición del ajuste duro... a los PIGS

"Ambas tesis se concatenaron en una fecha y en un lugar muy determinado: Bruselas, el pasado 9 de mayo, cuando en una noche dramática para el futuro del euro como moneda común de los europeos se impuso a los países periféricos (fundamentalmente España y Portugal) una política de ajuste duro que, al menos en el caso de nuestro país, significaba un giro copernicano con lo que se estaba diciendo y practicando.

A cambio de crear un mecanismo de auxilio a los países con problemas (un fondo de rescate y un modo heterodoxo de actuar del Banco Central Europeo), España, entre otros, debería aplicar un plan de ajuste duro de su economía que en esencia significaba que los ciudadanos deberían vivir con más sacrificios de los que habían soportado hasta entonces.

Incluso el presidente Obama telefoneó a Zapatero para convencerle de esa necesidad, ante el riesgo de la crisis de la deuda soberana europea contagiase a los EE UU.

Por necesidad política, o por incapacidad, Zapatero no fue capaz de explicar a la ciudadanía, con el dramatismo imprescindible, esos cambios que significaban una reducción casi imposible del déficit público en los términos y plazos comprometidos, y las reformas estructurales (sistema financiero, mercado laboral, pensiones, comunidades autónomas, panorama energético,...) que le exigían imperativamente sus socios con el objeto de tranquilizar a unos mercados altamente especulativos.

El presidente se hizo reformista por necesidad con la misma vehemencia con la que hasta entonces había intentado aplicar los planes de estímulo, y la gente no le creyó ni lo entendió."
(JOAQUÍN ESTEFANÍA: La economía vence a la política. El País, 04/04/2011, p. 24)

No hay comentarios: